Manuel Aurelio Tavárez Justo

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 21 de diciembre, 2020

Lo mataron un día como hoy, 21 de  diciembre, hace exactamente 57 años. No lo mataron en combate, lo asesinaron a él y 14 de sus compañeros que se entregaron el,   porque creyeron en la promesa de que a ellos les respetarían sus vidas. El último asesinado fue él y lo querían asesinar desnudo, para humillarlo, a lo que él se negó, y algún superior de los militares asesinos entendió que era mejor para ellos no hacerlo así. De todos modos fue traicionado,  siendo asesinados cobardemente el sus 14 compañeros en las altitudes de las frías y escarpadas montañas, pues comenzaba el invierno tropical. Manolo y sus compañeros creyeron que esos militares  iban a honrar la promesa de respetarles sus vidas. Fueron aleve y vilmente asesinados, los asesinaron un grupo de militares cobardes que cumplieron órdenes superiores, el que si no fue un cobarde o nunca o casi nunca conoció el miedo, no nunca fue o casi nunca fue, fue el Dr. Manuel Aurelio Tavárez Justo.

Tan  así fue, es decir, que a sus hijos estando muy pequeños -sin la madre de ellos viva- les decía que no sintieran nunca miedo y no creyeran en los cuentos del cuco, que el cuco no existía. Los militares asesinos primero mataron a los 14  compañeros de Manolo y después mataron a este último. Cuando comenzaron a matar a sus compañeros el Dr. Tavárez Justo

les decía a los militares no disparen contra ellos, disparen contra mí, yo soy el responsable, dejen que estos jóvenes vuelvan donde sus familiares, sus esposas y sus hijos.

Es muy probable que si Manolo y sus compañeros  no hubiesen ido alas montanas hubiese sido acosado por la represión,  él y muchos de los catorcistas, ya que la conciencia social de él y de muchos catorcistas no la soportaban los reaccionarios de la época y no la hubiesen soportado los reaccionarios de hoy día. Según creo Tony Raful escribió que Bosch, en la víspera del golpe de Estado, teniendo ya informaciones de que el mismo estaba en marcha, se presentó a una reunión del 14 de Junio  -donde en Manolo aparentemente no estaba presente- para informarle sobre a los catorcistas y mirando Cordero Michel le dijo: el Golpe es Contra Ustedes. ¿Qué quiso decir Bosch? ¿Quiso cargarle la culpa del golpe al IJ4? ¿Invitaba con esto a que los catorcistas subieran a las escarpadas montañas?

Sencillamente Bosch lo que veía era que el 14 de Junio tenía unos orígenes y un historial distinto al PRD, que el Bosch tenía una trayectoria distinta a la de Manolo y el 14 de Junio. No con esto estaba invitando a que subieran a las montañas, si no a que se cuidaran de la represión, porque iba a haber represión.

Bosch respeto las libertades públicas  de los ciudadanos y nadie en su gobierno fue perseguido o asesinado en su gobierno, porque eran intolerante con los intolerantes. Si se produjo la muerte de Alexis Brache, un catorcista de Salcedo, pero fue ya a pocos días u horas del golpe de   cuando ya Bosch había perdido todo el control de aparato militar y represivo.

Manolo era portador de una conciencia social, pese a su origen social de persona perteneciente a una familia burguesa agraria con cierto abolengo o prestigio, pero conocería muy bien el medio rural de Montecristi.

Su hermana Emma me contó alguna vez que llegó a administrar las tierras de la familia, en las cuales sembraba plátanos y creo que me dijo que sembraba arroz. Eso le permitiría conocer la explotación a que es sometido el trabajador rural y renunciaría a ser un explotador de los trabajadores.

Lo más importante de Manolo fue su espíritu de creencia en una auténtica democracia popular, algo que en la URSS se logró en los primeros años de la revolución rusa, pero colapsó después de la muerte de Lenin.

Eso es algo a lo que Bosch no pudo llegar por motivos generacionales, porque en la URSS apenas se ensayó, pero el socialismo real se dio en muchos países marcado por una época de autoritarismo producto de dos grandes guerras mundiales y de  la eclosión del fascismo como opción de la burguesía ante la crisis del capitalismo.

 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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