Manny acta y la dirigencia nativa

Por George Torres martes 30 de junio, 2020

Desde que conocí a Manny Acta, hace varios años, he mantenido estrecha relación de amistad con su persona en el entendido de que se trata de un excelente ciudadano que ama al prójimo y entrega parte de su vida a la actividad que mejor nos representa a nivel deportivo. Con él se puede tener diferencias, dado que los seres humanos no somos perfectos, pero en el fondo lo debes inscribir entre los más exquisitos y versados para cualquier tema ya que permanentemente sostiene en sus manos un buen libro que le permite enriquecer su acervo cultural.

Hace pocos días tuve el placer de conversar con él en mi programa radial Prensa & Deportes, que produzco junto a John Castillo, Rafael Díaz y Francisco Hernández Micheli, y entre la variedad de temas tratados no podía faltar la pregunta en torno a la dirigencia nativa para el venidero torneo otoño invernal.

El experimentado hombre de béisbol no titubeó al responder que en Estados Unidos residen más de 300 millones de habitantes y los dominicanos han tenido la oportunidad de dirigir equipos de Grandes Ligas sin que voces retumben en su contra por tratarse de un elemento de otra nacionalidad.

Recordó, precisamente, que su debut como capataz se produjo fuera del país que le vio nacer, recibiendo la oportunidad en la República Bolivariana de Venezuela, nación que le acogió y permitió desarrollarse dentro de un dugout en el difícil trajinar que conlleva no solo trasladarse de un lugar a otro, sino lidiar con decenas de individuos con pensamientos y costumbres diversas.

La gerencia de los equipos, incluyendo al propio Manny Acta, ha anunciado con tiempo suficiente quiénes serán los timoneles que conducirán cada una de las naves para el torneo 2020-2021.  Esos estrategas representarán cinco nacionalidades diferentes: Venezuela, Puerto Rico, Colombia, Estados Unidos y República Dominicana, lo que en el ambiente farandulero equivaldría a Joropo, Calipso, Plena, Bomba, Cumbia, Ballenato, Blues, Jazz, Hip Hop, Merengue y Bachata, entre otros ritmos.

Al hacer referencia al motivo por el cual se daban esas contrataciones foráneas, Acta entiende que es un fenómeno cíclico, por cuanto se repite cada cierto tiempo. En ese sentido, me propuse echar un vistazo a los dirigentes nativos con mayor cantidad de años vistiendo franelas desde la temporada 1951 en la pelota del patio.

El pelotón me encuentro con Félix Fermín, quien dirigió a las Águilas desde la temporada 2000-2001 hasta 2008-2009, regresando en la campaña 2011-2012 hasta 2013-2014. Un año más tarde vistió el uniforme de los Toros del Este (2015-2016) y esa misma temporada regresó a las cuyayas, siendo sustituido hasta la pasada contienda (2019-2020). El conjunto cibaeño lo ha firmado nuevamente para el torneo 2020-2021.

Otro símbolo del Cibao lo es don Winston -Chilote- Llenas, quien pasó desde la contienda 1980-1981 a la dirigencia mamey donde estuvo de manera corrida hasta el torneo 1988-1989.

El “Panqué” de Haina, Felipe Rojas Alou hizo debut dirigencial en la campaña 1966-1967 y regresó en el mismo rol durante la contienda 1973-194. De manera titular vistió la franela roja desde 1980-1981 hasta 1984-1985, ininterrumpidamente. Retornó en los años 1987-1988 y 1989-1990, finalizando en 1991-1992.

En el caso de Manuel Mota, vistió como capataz azul en el torneo 1967-1968, luego regresó para 1969-1970 manteniéndose hasta 1970-1971. Posteriormente actuó como tal en los torneos 1974-1975, 1981-1982 hasta 1983-1984. Volvió en 1994-1995 e hizo lo mismo en la temporada 2000-2001. Militó en la cueva roja en los torneos 1985-1986 y 1986-1987.

Estos son solo tres ejemplos de la dirigencia nativa en el accionar del béisbol dominicano. Más adelante veremos casos como los de Osvaldo Virgil, Julián Javier, Audo Vicente, Miguel Diloné, Héctor de la Cruz, Rafael Landestoy, José Offerman, Arturo De Freites y otros tantos más.

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