Magnicidio del presidente Jovenel Moise

Por María Hernández

El pueblo de Haití pasa por un duelo inesperado tras el brutal  asesinato del presidente Jovenel Moïse y que de acuerdo a las últimas informaciones afortunadamente dejó con vida a la Primera Dama de esa nación, Martine Moïse, quien también resultó herida en el grave incidente en que se vio envuelta la familia presidencial en donde se ejecutó el magnicidio.

Es importante definir el término magnicidio. Es el hecho en el cual  se asesina a una persona importante en política por su cargo o poder, en este caso el presidente de la vecina nación.

En la actualidad las autoridades haitianas encabezadas por el primer ministro interino de Haití, Claude Joseph declararon el estado de sitio y la Ley Marcial en ese país.

Se establece la Ley Marcial cuando los militares  toman el sistema legal civil de un país y no hay un poder judicial independiente que supervise las actividades de aplicación de la ley. Mientras el estado de sitio se declara en una población en tiempo de guerra, cuando la autoridad civil resigna sus funciones en la autoridad militar. 

Además, el estado de sitio representa un concepto equivalente al de estado de guerra, y por ello se dan a las fuerzas armadas facultades preponderantes para los actos de represión, lo que significa que aunque hay un primer ministro el poder está ahora en manos de los militares lo que podría desencadenar otros hechos violentos en esa empobrecida nación con enfrentamientos entre los partidarios de los que asesinaron al presidente Jovenel Moïse  y los  allegados y seguidores del ex mandatario haitiano.

Las amenazas constantes que se cernían sobre el presidente de Haití se concretizaron a la una de la madrugada de este miércoles (7-7-2021), después de que las calles del país se mantenían bajo protesta constante de los grupos que pedían la renuncia de Jovenel Moïse quien ya había determinado proponer la realización de un referéndum y la celebración de elecciones para el próximo septiembre propuestas que quedaron sepultadas con la muerte del activo presidente.

Jovenel Moïse  era un exitoso empresario bananero que dejó sus empresas por la política, se destaca en una entrevista concedida por el joven dirigente político a periodistas de la cadena de noticias BBC, en junio de 2019. Desde el mismo inicio de su arribo a la presidencia fue objeto de numerosos cuestionamientos por la poca cantidad de votos con que fue electo. Fue elegido con menos de un millón de votos en una nación de más de 11 millones de habitantes.

En Haití, los disturbios se iniciaron el 15 de septiembre del 2020 por el desabastecimiento de combustibles y después sus organizadores ampliaron las demandas con el pedimento de la renuncia del mandatario, de acuerdo a un reporte de la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

En la citada entrevista, Moïse  negó las acusaciones de corrupción y se mostró como un factor de unidad para un país que estaba dividido. Se sentía ajeno a la élite política, mayoritariamente blanca, que había gobernado al país más pobre de América durante décadas. Moïse parecía confiado en que la crisis se superaría gracias a él, algo que nunca se logró.

En los últimos 33 años, en Haití, solo seis mandatarios han sido derrocados y al menos  tres han podido completar sus mandatos constitucionales.

Dentro de los gobernantes haitianos que han completado sus mandatos se encuentran René García Préval desde el 7 de febrero de 1996 hasta el 1 de febrero de 2001; luego un segundo mandato desde el 14 de mayo de 2006 al 14 de mayo de 2011. Más tarde, el músico Michel Joseph Martelly, quien fue presidente de Haití desde el 14 de mayo de 2011 al 7 de febrero de 2016.

Jovenel Moïse  llegó a la presidencia el 6 de febrero de 2017 y durante ese período se vio obligado a aceptar la renuncia de sus cuatro primeros ministros o jefes del gobierno.

Lo más importante es que la población haitiana se mantenga en calma y que las autoridades se manejen con cordura mientras se investiga y se apresa a los culpables de este abominable acontecimiento que vuelve a dejar en la incertidumbre a una nación que esperaba recuperar la paz después del derrocamiento  de los dos más grandes dictadores que ha tenido el país, Jean Claude Duvalier (Babi Doc), quien fue presidente desde la muerte de su padre François Duvalier ( Papa Doc), en 1971, hasta su derrocamiento en 1986. Ambos envolvieron al país en deleznables hechos de sangre y corrupción.

La comunidad internacional así como los presidentes de diferentes naciones como República Dominicana, Estados Unidos, Francia, España, Reino Unido, México, Venezuela, Colombia, entre otros, así como organismos internacionales como la  Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la  Organización de Estados Americanos (OEA) se suman a las voces que rechazan la gravedad de los hechos que terminaron con la vida del presidente de Haití. 

En las últimas horas, las autoridades haitianas han confirmado que la Primera Dama se encuentra ingresada en un hospital de Haití mientras se prevé su traslado a un hospital de Miami, Estados Unidos y sus tres hijos se encuentran bajo protección de las autoridades de esa nación. También se ha confirmado que los asesinos del presidente Jovenel Moïse ya no se encuentran en ese país..

En la República Dominicana, la embajada de Haití mantiene la bandera de esa nación a media asta por la muerte del presidente Jovenel Moïse. Mientras, la frontera entre las dos naciones se encuentra, en estos momentos, totalmente cerrada y reforzada con unidades élites del Ejército Nacional del Ministerio de Defensa de nuestro país.

Por: María Hernández

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