Macron y el futuro de Francia

Por Elvis Valoy Sábado 6 de Mayo, 2017

El balotaje de este domingo en Francia, en donde Marine Le Pen se enfrenta a Emmanuel Macron, convoca al mundo entero, y parece no admitir neutralidad en esta segunda cita de la Quinta República. El acre debate televisivo protagonizado por ambos demuestra las profundas contradicciones de la sociedad francesa.

Hasta el ex presidente norteamericano Barack Obama ha tomado partido en estas reñidas y mundiales elecciones francesas. Y no es para menos pues un movimiento en falso, y la Unión Europea perdería a una de sus más sólidas aliadas en el proyecto del viejo continente incorporado.

Las mediciones presagian un triunfo del candidato de pensamiento neoliberal, Emmanuel Macron, quien cuenta con el apoyo de los dos grandes partidos franceses, y del gobierno de François Hollande.

Pero los resultados de este domingo no lucen ser el colofón de las dificultades por la que atraviesa la patria del escritor Víctor Hugo, ya que la crisis francesa ha radicalizado a una parte importante de las grandes mayorías galas, que no ven en el actual estado de cosas una mejoría de su situación, y el tiempo lo que hace es empeorarla.

La calamidad de una gran parte de la población es tal que el mandatario Hollande no pudo optar por otro período debido a la impopularidad que acompaña a su mandato.

El derrotero francés ha variado tanto en los últimos años, que hasta el gran Partido Socialista, agrupamiento partidario que está en la historia de Francia ha sido sacado de la arena política, imposibilitado de pasar a la segunda vuelta electoral.

El estado de Bienestar Social que por mucho tiempo fue la mejor carta de presentación europea, sostén del capitalismo tanto en Francia como en otros países del viejo continente, ha sido prácticamente desmantelado.

El predominio de Alemania dentro de la Unión Europa irrita a muchos sectores franceses que se conciben bisagra del proceso. La fuga de capitales franceses, principalmente a la vecina Suiza y otros destinos, por los impuestos galos, incrementa el desempleo y desestimula las inversiones.

La irrupción de mano de obra extranjera abarata el mercado de trabajo francés. El manejo del euro por parte de Alemania le da ventajas comparativas a la nación germana sobre Francia, haciendo que no se vea a la moneda común como un instrumento de desarrollo de la sociedad francesa.

Los recurrentes atentados terroristas por parte de extremistas, la mayoría nacidos en territorio galo, incitan a grandes interrogantes.

Son muchas las variables que se ponen en juego en la segunda vuelta de este domingo 7 de mayo, monopolizada por dos discursos abiertamente diferentes.

Los problemas sin resolverse del país cuna de la Declaración Universal de los Derechos Humanos deben ser abordados de manera integral por un nuevo gobierno, el cual por los números que las encuestas indican, lo encabezará Emmanuel Macron.

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Por Elvis Valoy