Macron – Le Pen: lo que está en juego en la segunda vuelta en Francia  

Por Alfredo de la Cruz lunes 25 de abril, 2022

Los ciudadanos franceses votan hoy domingo. Una elección fundamental y fuera de serie porque muchas cosas están en juego. No solo cuestiones domésticas al interior de Francia, sino cuestiones de la propia Unión Europea, como su relación con Rusia y a la vez con Estados Unidos, porque la visión de los dos candidatos que se enfrentan, Emmanuel Macron y Marine Le Pen son diametralmente opuestas. 

 Emmanuel Macron representa una visión a favor de que Francia siga como hasta ahora perteneciendo a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN. De mantener los vínculos que dan prioridad a una relación muy cercana entre Europa y Estados Unidos y a la vez seguirse oponiendo a los intentos de expansiones territoriales de Rusia a través de su poder militar. 

 La visión de Emmanuel Macron en términos políticos es liberal demócrata y centro liberal moderado en lo económico sin llegar al neoliberalismo. Marine Le Pen, por su parte tiene una visión totalmente opuesta, respecto de lo que Francia debe hacer dentro de la OTAN. 

 Para ponernos en contexto, recordemos que en 1966 Francia se retiró del Comando Militar Integrado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, por decisión del general Charles de Gaulle fundador de la Quinta República y por aquel entonces presidente de Francia, lo que implicó el desmantelamiento de las bases estadounidenses en Francia y el traslado del cuartel general de la OTAN desde París a Bruselas. 

 Sería Nicolas Sarkozy biznieto político de De Gaulle quien en 2009 reincorporaría a Francia a la OTAN ante el interés de ganar un mayor protagonismo en la construcción de la defensa europea y al mismo tiempo reforzar la posición negociadora de Francia en la escena internacional.  

 Pero es bueno señalar que De Gaulle lo que quería y buscaba para Francia era un trato más equitativo. Porque cuando en 1956 Francia, Israel y Reino Unido le hicieron la guerra al coronel Gamal Abdel Nasser presidente de Egipto para recuperar el canal de Suez que este había nacionalizado en represalia a la negativa de las potencias occidentales a financiar la construcción de la presa de Asuán tuvieron que replegarse por la presión conjunta de Estados Unidos y la Unión Soviética. 

 Parece que la fuerza de la costumbre, hizo que Francia y el Reino Unido, habituadas durante siglos a manejar entre ellas los asuntos mundiales, olvidaron momentáneamente que, tras la Segunda Guerra Mundial, el juego del poder cambió y pasaron a ser potencias de segundo orden y que no podían tomar una decisión así a espaldas de Estados Unidos.  

 Además, el presidente Dwight D. Eisenhower quería evitar que una acción de esa naturaleza empujara a Egipto, aún más, hacia la Unión Soviética, tal como al final sucedió. 

 Ahora, poco antes de la segunda vuelta que se celebra hoy domingo en Francia, Marine Le Pen ha hecho una declaración muy parecida a la visión de Dmitri Medvédev vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, y una persona muy cercana a Vladimir Putin que ocupó la presidencia de Rusia cuando Putin tuvo que dejar el cargo de presidente porque la constitución rusa de ese momento se lo imponía. 

 Putin ocupo entonces el cargo de primer ministro, si bien el poder siguió en sus manos y se lo confió a Medvédev que le fue enteramente leal. De manera que en el gobierno de Medvédev era Putin quien decidía en Rusia. 

 El detalle es que, en su visión, Medvédev habla de una alianza de seguridad eurasiática que se extienda desde Vladivostok hasta Lisboa. Vladivostok es una importante ciudad portuaria rusa, ubicada en la bahía de Golden Horn, en el Océano Pacífico, al otro extremo de Siberia cerca de las fronteras con China y Corea del Norte, conocida por ser el destino final del famoso tren transiberiano, que la une con la ciudad de Moscú. 

 Esa alianza de seguridad eurasiática se extendería desde Vladivostok en el extremo oriente ruso hasta el extremo occidental de Europa en Lisboa, Portugal. Marine Le Pen ha descrito en términos parecidos, la alianza de seguridad a que deberá abocarse Europa con Rusia cuando la guerra de Ucrania termine. 

 Marine Le Pen ha estado varias veces en Rusia, se ha fotografiado con el presidente Vladimir Putin, ha manifestado de manera pública su admiración por Rusia y ha descrito a Vladimir Putin como el modelo de liderazgo para los países occidentales. 

Tanto Marine Le Pen, como el izquierdista Jean Luc Melenchón que quedó tercero en la elección de primera vuelta, y el ultraderechista Éric Zemmour que quedó en cuarto lugar se identifican con Vladimir Putin. Pero a diferencia de Zemmour, tanto Le Pen como Melenchón criticaron la invasión de Rusia a Ucrania. 

Pero hablar ahora de ese tema no tiene sentido. A lo mejor y tiene más lógica, crear una alianza de defensa que incluya a Rusia y a Europa, pero también a Estados Unidos que haber pensado en agrandar la OTAN pues, tal vez, se habría evitado que el ultranacionalismo ruso sintiera ese cerco geopolítico.  

 Pero ahora mismo, con la guerra de Ucrania ocurriendo, es inapropiado hablar de eso porque, ese es un tema que no se puede acordar ya con Vladimir Putin, después de la catástrofe humanitaria que ha desencadenado con su inhuma invasión. Y mucho menos, para hablar de un acuerdo para establecer una alianza de seguridad en la que Marine Le Pen la ultraderechista francesa no mencione a Estados Unidos.  

 Con todo, Emmanuel Macron se presenta hoy como el favorito, pero la pregunta que todos se hacen es cuanta ventaja tiene pues, aunque en la primera vuelta era apenas de un 4% esa ventaja que se ha ensanchado y tras el debate del miércoles pasado los sondeos lo presentan con un 55% de intención de voto y a Marine Le Pen con 45%. 

 Esto se explica porque Macron ha ido cosechando su liderazgo y además los simpatizantes de candidatos eliminados en la primera vuelta han ido descantándose en mayoría aparentemente por Emmanuel Macron. Le Pen ha logrado recibir el grueso de los votos de Éric Zemmour el otro candidato de la derecha, pero tanto los votantes conservadores como los verdes se están yendo más del lado de Macron que del lado de Le Pen.  

 Pero algo muy importante es que los votantes de Jean Luc Melenchón, el candidato de la extrema izquierda, de acuerdo a los sondeos, están yéndose dos votantes a uno a favor de Macron y pudiera ser que con ese 20% de los votos que obtuvo en la primera vuelta, sus votantes pueden ser decisivos y terminar por inclinar las elecciones a favor de Emmanuel Macron.  

 ¿Cuáles son las posibilidades de que ocurra una sorpresa? ¿Cuán probable es que Marine Le Pen se pudiera imponer aun y ganar estas elecciones?  

 Según las principales predicciones, entre ellas las hecha por el diario The Economist esas opciones estarían en torno al 10%, lo que significa que Marine Le Pen tiene una entre diez opciones de sorprendernos, lo que la hace no favorita para que Emmanuel Macron se convierta nueva vez en el presidente de Francia. Si bien, una opción de diez no es una opción cero y los fenómenos de probabilidad diez por cien ocurren con frecuencia. 

 Es mucho lo que se juega este domingo en el balotaje en Francia, no solamente, es lo domestico de la política francesa que se juega, sino Europa en sentido general junto con Estados Unidos y Canadá, incluyendo a Rusia. Por eso hay que seguir con suma atención lo que ocurra en las urnas francesas hoy en esta segunda vuelta. 

 

Por Alfredo De la Cruz 

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