Macron alimenta las dudas sobre la posibilidad de una victoria de Le Pen

Por admin Lunes 3 de Abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, PARIS.-Emmanuel Macron rechaza que se le considere favorito en las elecciones presidenciales francesas y advierte contra los que se centran en criticarlo porque "el peor riesgo" es no darse cuenta de que la ultraderechista Marine Le Pen podría ganar.

"Los que dicen que Marine Le Pen no puede ganar en la segunda vuelta son los mismos que decían que (Donald) Trump no podría ganar nunca", alerta el socioliberal en una entrevista publicada hoy por "Le Monde".

Macron argumenta que si la presidenta del Frente Nacional (FN) termina en primera posición y con una amplia ventaja en la primera vuelta del próximo día 23, "no se sabe lo que puede ocurrir" en la segunda del 7 de mayo.

Por eso, un día antes del primer debate en televisión entre los once aspirantes, cree que el candidato de la derecha, François Fillon, y el socialista, Benoît Hamon, están muy equivocados al dirigir contra él los mayores ataques.

Para Macron, Le Pen es "nuestro principal adversario" y el principal debate se juega entre ella y él mismo, "es decir, entre patriotas y nacionalistas".

A su juicio, se está configurando un nuevo panorama político en el que él representa "un campo progresista central" que tiene por un lado "una izquierda conservadora o más extrema", simbolizada respectivamente por Hamon y Jean-Luc Mélenchon, y por otro una "convergencia" entre la derecha y la ultraderecha en la persona de Fillon.

Macron se defiende de utilizar el argumento del voto útil frente a Le Pen porque cree que a la líder ultraderechista sólo se la vence con "un proyecto convincente y realizable".

Pero al mismo tiempo, afirma que en una eventual segunda vuelta con Le Pen él sería "el único candidato que une", y que en ese caso espera reunir los votos de "mucha gente tanto de derechas como de izquierdas".

El que fuera durante dos años y hasta agosto de 2016 ministro de Economía del actual presidente niega ser el heredero del socialista François Hollande, como le reprocha en particular Fillon.

"Rompí con François Hollande porque teníamos divergencias de fondo", señala antes de subrayar que su método es también "radicalmente" diferente porque su intención si llega al Elíseo es lanzar "reformas en profundidad" y de forma inmediata.

En cuanto a quienes se extrañan de que su patrimonio apenas aumentara pese a haber sido banquero de negocios y alto funcionario entre 2009 y 2014, época en la que ganó 3,3 millones de euros brutos, no quiere explicar su tren de vida y se escuda en que la Alta Autoridad por la Transparencia de la Vida Pública ha certificado que todo está en regla.

En cualquier caso, niega las suposiciones de que gasta 1.000 euros diarios -"no soy un derrochador"- y sostiene que si estuviera obsesionado por el dinero no habría abandonado la banca para entrar como secretario general del Elíseo, en un puesto en el que vio dividida su remuneración "por diez o quince". EFE