Luis Reynaldo Pérez

Por Ramón Saba

Nació el 10 de diciembre de 1980 en Santo Domingo, razón por la cual le dedico este artículo específicamente en este día, el de su natalicio… Hoy cumple 41 años ¡FELICIDADES!

Poeta, editor, gestor cultural y curador de arte. En el año 2001 ingresó a la escuela de periodismo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, abandonando la facultad años después sin obtener el título y reingresando a la misma en 2008, junto a un grupo de amigos y compañeros de carrera, el taller literario Litervolución, del cual fue su co-coordinador por casi dos años. En ese mismo año realizó estudios de guion audiovisual y fotografía en el Instituto de Formación Técnico Profesional (INFOTEP). En el 2011 fundó, junto a otros jóvenes escritores, el colectivo literario El Arañazo, con el cual realizó recitales y performances y del cual fui coordinador editorial desde donde gestioné la publicación del libro colectivo Esto no es una antología: palabras que sangran. Fui parte del equipo que ideó y coordinó Lengua de Mar, Primer Encuentro Internacional de Escritores de la Cuenca del Caribe realizado en el país en 2013. Ha sido docente de escritura creativa y guion audiovisual, ofreciendo talleres en Unibe Cap Cana, Feria Internacional del Libro de Santo Domingo y en la Librería de Cultura, entidad de la cual fui su director. Dos guiones de su autoría (María Taquitos y Una cruz frente al mar) fueron filmados durante el proyecto de cine comunitario Cuentos de Caminos. Labora también como editor de contenido en el portal Sabores Dominicanos. Fue socio fundador y director creativo de Asterisco Grupo Creativo, empresa dedicada a las relaciones públicas, producción editorial y gestión cultural. Dirigió el semanario de humor político Fuáquiti y escribe, de manera fija, las secciones «Nadie me quita lo leído» en el Magazine de El Nuevo Diario y «Libros» en Hombres a la moda. Actualmente dirige la Fundación Cultural Lado B, desde la cual organiza el Premio Luna Insomne para jóvenes Poetas.

En el haber bibliográfico de Luis Reinaldo Pérez se encuentran los plaqués Poemas para ser leídos bajo la lluvia en Esto no es una antología: Palabras que sangran y Dolor que maúlla, también los poemarios Temblor de lunas y Urbania; el ebook Toda la luz y dos poemarios infantiles Lunario y Día de lluvia. Compiló las antologías Material inflamable: 30 poetas dominicanos del siglo XXI, Sobre un costado del planeta y Muestra de poesía dominicana. Textos de su autoría han sido publicados en revistas nacionales e internacionales como Ping Pong (República Dominicana), Letralia (Venezuela), Aurora Boreal (Dinamarca), Contratiempo  (Chicago, U.S.A), Big Sur (Argentina), Punto de partida (México), País Cultural (República Dominicana), Omnibús (España), Gentemergente.com (Venezuela), La raíz invertida (Colombia), Alhucema (España), Vetas (República Dominicana), Sieteculebras (Perú) y Plesiosaurio (Perú), por mencionar algunas, e incluido en las antologías Poetas de la era, Poetas dominicanos del nuevo milenio, Muestra de poesía dominicana (1940–1980),  Donde dije, digo: Antología de aforismos y fragmentos, entre muchas más. Algunos de sus textos han sido traducidos al japonés, inglés, creole y francés, y ha sido publicado en muchísimas revistas y antologías, tanto locales como extranjeras.

Luis Reynaldo Pérez ha sido merecedor de importantes premios y reconocimientos, entre los que podemos mencionar haber sido finalista de la II y III ediciones del Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador (2015 y 2016, España; Gran Premio del Concurso de Minicuentos Las Dos Orillas, con Fumar bajo la lluvia (2014); Primera Mención del Concurso de Minicuentos Las Dos Orillas, con A primera vista (2014); Finalista al Premio Nacional a la Excelencia Juvenil Juan Pablo Duarte, en el renglón Desarrollo Cultural en representación del Distrito Nacional (2014); Premio único del Premio Funglode de Poesía Pedro Mir con Urbania  (2012); Mención de honor en poesía en el Certamen Nacional para Talleristas, con La dulce herida de estar vivos (2012); Premio único del I Concurso Nacional de Haikú, con Temblor de lunas (2011); Mención de honor en cuento en el Certamen Nacional para Talleristas, con A la altura de la circunstancia (2011); Mención de honor en el Certamen de Poesía Heptagrama, con Tríptico (2010), entre varios más.

 El poeta y gestor cultural Alexéi Tellerías estima que poca gente está tan al tanto de lo que está sucediendo actualmente en el ambiente literario dominicano como Luis Reynaldo. Su preocupación por leer todo lo que se publica lo convierte en una de las voces más autorizadas para hablar del tema. En su calidad de gestor cultural, envidia sanamente la cantidad de ideas que vive persiguiendo y consiguiendo. El mismo proyecto de El Arañazo como colectivo literario surgió de un recital creado por él en 2011 justo donde hoy existe el “Colmado Las Mercedes”, llamado “La noche de los poetas desconocidos”. Luis Reynaldo Pérez es uno de sus más fuertes aliados en la escena literaria y en los proyectos culturales en general. Nunca se detiene y eso es tremenda motivación para sus compañeros de letras.

La poeta Natacha Batlle opina que Luis Reinaldo Pérez no es sólo poeta, es la ciudad con versos atrevidos y descarnados doblando por sus esquinas.  Es sin temor a equivocarme, la mano izquierda del cielo empuñando desde sus entrañas, las palabras y esa calidez absurda que nos arropa bajo la lluvia. Sus imágenes y hasta el mismo lenguaje nos abraza con la ligereza de lo cotidiano, de ese aire bohemio. En su decir, tenemos a un artista de la palabra, que seduce sin caer en lo simple o cuestiona lo absurdo, sin reparar en el miedo de llamar las cosas por su nombre.

Finalmente, el poeta y ensayista Plínio Chahím Rodríguez asegura que Luis Reynaldo Pérez observa su entorno como un naturalista que, en vez de hacer descripciones objetivas, registrara acuciosamente todas las sensaciones, sentimientos y pensamientos que le suscita su mundo cotidiano. Los días son el mundo que explora este magnífico poeta dominicano, están hechos de mañanas y tardes, noches, de luces y de sombras, de cenefas de otros días, de objetos, de animales, de todo lo que somos y hemos sido. Son el tiempo realmente humano, la verdadera escala de nuestra experiencia. Viajando sin nostalgia ni esperanza por los días, recoge sus hallazgos, nos comunica el asombro de encontrarse de nuevo con lo familiar.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Luis Reynaldo Pérez:

Al cerrar los ojos escucho el respiro de las cosas

 Como quien palpa el infinito a cada paso

así camino en la oscuridad

al ritmo acompasado de la respiración del árbol

que fatigado por el verdear de los pájaros

lanza estertores cansados sobre la noche

o el jadeo de esta casa polvorienta

que se resiste a ser demolida por los recuerdos.

Con los ojos cerrados,

palpando la nada

escucho mi propio jadeo de animal cansado.

Por Ramón Saba

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