Los Vincho y las argucias

Por Florentino Paredes Reyes jueves 29 de septiembre, 2022

La familia Castillo Semán, representada por el patriarca don Vincho Castillo, ha asumido unas defensas y teorías que les han hecho merecer, sin merecerlo, posiciones políticas más prominentes que su liderazgo. Muchas de las mismas, han sido el resultado de acuerdos partidarios o subterfugios con la Junta Central Electoral, todo lo contrario, a lo que dicen ellos representar. ¿Conducta aprendida de Trujillo o Balaguer?

Viniendo de una familia de buena formación académica (por lo menos eso creemos), se han encargado de buscar causas y motivos circunstanciales, para justificar temas, carentes de todo sentido práctico y cualquier análisis lógico.

Es así como han defendido, durante décadas la teoría de unificación política Haití-Republica Dominicana que tienen las grandes potencias mundiales, sin especificar quienes son, valiéndose del recurso de la desinformación y, uniendo acontecimientos que no guardan relación entre ellos, con el objetivo de que su fantasiosa teoría, obtenga acogida entre los ingenuos.

En el caso particular de la migración haitiana a nuestro territorio, que tanto le gusta a los Vincho, nunca han enfocado sus análisis, a la relación histórica entra ambas colonias o las causas que la originan a ambos lados de la isla. Tampoco hacen referencia a las formas en que podemos enfrentarlo y ni decir las consecuencias, en el hipotético caso que logremos controlarla. Todo lo resumen a un plan conspirativo como bien explica el filósofo Karl Popper en The Conspiracy Theory of Society (Un invento fantasioso y malicioso de la mente humana).

Siguiendo con sus propuestas ilógicas, formularon la construcción de un muro fronterizo entre ambos países, con lo que se busca frenar la migración ilegal y el contrabando de armas, drogas, licores y otros productos. Siendo esta vez escuchados por el gobierno de Luis Abinader, que ha iniciado la construcción (en apariencia) de esa obra, condenada desde su inicio al fracaso, por las cuestiones geológicas, geográficas, edafológicas y sociales que no han explicado a la nación y que nadie, pide se le explique por falta de conocimiento.

El muro, pensado como una pared que divide los patios de dos casas colindantes, sin accidentes geográficos, sin lagos, ríos, cuencas fluviales que nacen a ambos lados de los países y que necesitan las extensiones territoriales del vecino, se vende como freno a la migración ilegal, tan necesario para el desarrollo de importantes sectores productivos que, como la industria azucarera, la construcción y la agropecuaria, deben su empuje a la mano de obra barata de los inmigrantes haitianos.

Ahora uno de los vincho, Vinincito Castillo, da cátedra de analfabetismo teológico, al insinuar que la Virgen de la Altagracia, derramó su ira sobre gran parte de nuestro país, con los efectos del huracán Fiona, todo porque en días pasados se organizó una procesión con el cuadro de la advocación mariana. Así justifica de manera resumida los miles de hogares afectados y millones de dólares en pérdidas por el paso del huracán sobre nuestro país:  al haber movido de la basílica de Higüey el cuadro de la Virgen.

Servir a los intereses de Trujillo y luego decir que lo combatieron. Atentar contra la soberanía nacional promoviendo su defensa.  Asumir el tema migratorio como simple agenda política. Propiciar una obra muerta como logro de un gobierno, nos lleva a relacionar los Vincho y las argucias.

 

Por: Florentino Paredes Reyes

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