Los tipos culposos y la complicidad

Por Gregory Castellanos Ruano miércoles 24 de febrero, 2021

El legislador francés y el legislador dominicano titulan a la primera parte del Código Penal como “Disposiciones Preliminares“. Tanto la Doctrina como la Jurisprudencia de ambos países, en observación de un buen enfoque dogmático, llaman a esa parte con el nombre de “Parte General“  del mismo modo que ocurre con los códigos penales de otros países que así titulan de “Parte General“ a la parte cuyo conjunto igualmente ellos quieren que sean las reglas generales.

Por tratarse de “reglas generales“ existe la creencia generalizada de que todas las disposiciones legales contenidas en la Parte General del Código Penal (las cuales van desde el Artículo 1, inclusive, hasta el Artículo 74, inclusive), se aplican a todas las disposiciones de la Parte Especial de dicho Código Penal; y es lógico que se tienda a razonar de esa forma, pues, precisamente a dicha primera parte del Código Penal se le creó para que irradiara o bañara con sus disposiciones a la Parte Especial.

Lo cierto, sin embargo, es que las disposiciones legales contenidas en la Parte General del Código Penal en principio están destinadas a regir la amplísima generalidad de las disposiciones legales de dicha Parte Especial del Código Penal, pero hay algunas excepciones a ese régimen de generalidad.

Los tipos penales culposos que constituyen o son los Artículos 319 y 320 del Código Penal son una de las excepciones a que el bloque general que es la referida Parte General se aplique íntegra a esas disposiciones contenidas en dichos dos Artículos 319 y 320.

Decimos esto porque si bien es cierto que las disposiciones sobre la complicidad establecidas en los Artículos 59 y 60 del Código Penal se encuentran en la Parte General de este, no menos cierto es que dichas disposiciones legales sobre la complicidad no se aplican a las infracciones penales establecidas por los Artículos 319 y 320 del Código Penal.

Es decir, las disposiciones sobre la complicidad establecidas en los Artículos 59 y 60 del Código Penal en principio se aplican a todo tipo de infracción penal (que sean o delito o que sean crimen), inclusive aún hasta a las infracciones penales creadas por leyes especiales, salvo que una de estas establezca un régimen legal diferente al que crean dichos Artículos 59 y 60, y por lo primero se califica a dichas disposiciones sobre la complicidad de “reglas generales“.

Vale decir, dichas reglas generales sobre la complicidad que son dichas disposiciones sobre la complicidad establecidas en los Artículos 59 y 60 del Código Penal sufren excepción respecto de los tipos penales culposos que son los referidos Artículos 319 y 320 de dicho Código Penal.

¿Porqué el régimen legal de las disposiciones sobre la complicidad establecidas en los Artículos 59 y 60 del Código Penal sufren excepción respecto de los tipos penales culposos que son los referidos Artículos 319 y 320 de dicho Código Penal?

Por la naturaleza misma de las infracciones penales contempladas en dichos Artículos 319 y 320, esto es, por tratarse de infracciones penales culposas o, lo que es lo mismo, por tratarse de infracciones penales inintencionales.

El que comete una de las infracciones penales contempladas en dichos Artículos 319 y 320 no busca cometer alguna de esas infracciones penales culposas ya que las infracciones penales culposas no se persiguen cometer, sino que son el producto del agente activo de la infracción no observar un deber de cuidado al realizar un determinado acto; el agente activo de cualquiera de esas infracciones penales debía y podía adoptar las medidas precaucionales o precautorias necesarias a fin de evitar la producción de un resultado típicamente antijurídico y por no adoptar esas medidas precaucionales o precautorias se produce una de dichas infracciones penales contempladas en los referidos Artículos 319 y 320 del Código Penal.

El que ayuda al agente activo, es decir, quien coopera a que el agente activo realice el acto que por la omisión de cuidado de dicho agente activo degenera en un resultado típicamente antijurídico no se asocia a la infracción penal porque al realizar el acto de cooperación que hizo no lo hizo pensando en asociarse a la omisión de cuidado del agente activo de la infracción y, por ende, no lo hizo pensando en asociarse al resultado consecuencia de esa omisión de cuidado del agente activo de la infracción penal culposa en cuestión.

Zaffaroni señala que: “…el resultado culposo es un claro componente de azar…“(Zaffaroni, Eugenio Raúl: Estructura Básica del Derecho Penal, página No. 48)

En los tipos culposos el resultado es causado por el autor sin que éste busque ese resultado, de ahí que sea imposible que haya complicidad respecto de un resultado que no es buscado por el autor y si no es buscado por el autor tampoco es buscado por una persona que no es el autor.

La complicidad persigue que se cause un resultado: el resultado previsto por el tipo penal: el cómplice sabe que el acto del autor causa ese resultado y, a sabiendas de ello, dicho cómplice quiere que ese resultado sea causado y por eso coopera con el autor.

Es decir, la complicidad es de naturaleza intencional: Leoncio Ramos dice al respecto: “En la complicidad como en toda infracción no basta que el agente haya realizado los actos materiales que produzcan o tiendan a producir un cambio o una transformación en el mundo exterior; es necesario que el agente haya obrado consciente y voluntariamente, que exista en una palabra, el elemento moral de la incriminación.“ (Ramos, Leoncio: Notas de Derecho Penal Dominicano, ONAP, página No. 441)

Siendo intencional la complicidad no puede haber complicidad respecto de algo que se causa sin intención. Admitir lo contrario conduciría a un monstruo lógico, es decir, a un absurdo.

Zaffaroni al referirse sobre el particular expresa lo siguiente: “187. …la participación (o sea la tipicidad de la conducta de quienes no son autores)…  188. …“ no “opera en la tipicidad culposa, pues como esta se basa principalmente (sin perjuicio de las limitaciones jurídicas a su relevancia) en la causación, en ella todos los intervinientes son autores o bien su conducta es atípica. Por ello no es concebible la participación dolosa en delito culposo…“ (Zaffaroni, Eugenio Raúl: Estructura Básica del Derecho Penal, página No. 37)

Así mismo sigue diciendo Zaffaroni que respecto de los tipos culposos “tampoco existe participación (= complicidad.GC), pues todos los casos son de autoría o bien son atípicos (188), puesto que la autoría en el tipo culposo tiene por base la causación y no la finalidad, que sólo es un indicador que descubre el deber objetivo de cuidado.“ (Zaffaroni, Eugenio Raúl: Estructura Básica del Derecho Penal, página No. 47)

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

Comenta