Los problemas de Yomaira: ser mujer, ser disciplinada y ser Medina

Por Humberto Salazar martes 11 de julio, 2017

Son tantos los que han acusado al Partido de la Liberación Dominicana de ser una agrupación en la que resulta muy difícil la ascensión de una mujer a espacios de poder intra-partidario, y por consecuencia, ocupar cargos de primer nivel en los gobiernos del partido morado, que se ha creado la fama de ser un partido machista.

Y ser machista es sinonimo de discriminación de la mujer, situación ampliamente superada en las sociedades que avanzan hacia la igualdad de género, de tal modo que en Canadá por ejemplo, nombró un gabinete con igual cantidad de hombres que de mujeres, que es un calco de la composición de la población.

No sabemos como el PLD justificará el remover a Lucía Medina de la presidencia de la cámara de diputados el próximo mes de agosto, cuando ese mismo partido mantuvo durante 10 años consecutivos a solo dos personas como presidentes de la cámara de diputados, ambos de la misma provincia, y por supuesto hombres.

En el periodo del 2006 hasta el 2010, primera vez que el PLD tuvo la oportunidad elegir un presidente de la cámara baja con sus votos propios, le entregó el cargo a Julio César Valentín por 4 años (2006-2010) y este fue sucedido después de las elecciones del 2010 por 6 años consecutivos a Abel Martínez, ambos electos por la provincia de Santiago.

Y en ambos casos da la coincidencia de que la vice-presidenta de ese órgano legislativo era Yomaria Medina, lo que significa, si sabemos sumar y no nos ciegan los intereses personales o grupales, que ella ocupó un papel secundario en la cámara de diputados por 10 años consecutivos, hasta que se le ocurrió a su partido ascenderla a ocupar el cargo inmediatamente superior.

Solo que nos imaginamos que por tres pecados cometidos: ser mujer, ser disciplinada y ser de apellido Medina y hermana de Danilo, fue condenada a solo pasar 365 días al frente de la cámara de diputados, en base a un ¨acuerdo¨ que, como no ocurrió con Valentín ni Martínez, la obliga a dejar el cargo al mas viejo estilo PRD, cual si fuera un botín que debe repartirse cada año.

Es decir, mientras a los varones, machos, masculinos, Julio César Valentín y Abel Martínez se les permitió desarrollar un programa de trabajo al frente de la cámara de diputados durante 1,461 días con sus noches (4 por 365 días mas el bisiesto) al primero y 2.192 días con sus noches (6 por 365 días mas el bisiesto) al segundo, a Yomaria, que estuvo 10 años como vice, se le condena en base a un reparto grupal, a solo 365 días de gestión.

Lo primero es que si este acuerdo se mantiene tal como fue planteado el pasado año, se estaría cometiendo una gran injusticia para con una mujer que se ha ganado a pulso el derecho de representar a su provincia, por algo fue la diputada mas votada directamente en las pasadas elecciones, y tiene todos los méritos y la experiencia para continuar al frente del organismo que dirige hace apenas 10 meses.

Nos imaginamos que en el Sancta Santorum de la política que es el PLD, tendrán una respuesta para un planteamiento tan desafortunado como ilógico e incoherente, porque el reparto en cuatro de la presidencia de la cámara de diputados, lo que plantea primero es confirmar públicamente la división de ese partido en tendencias o corrientes y segundo usar el método del reparto para satisfacer aspiraciones personales por encima de lo institucional.

A tantos hemos escuchado de que ¨es que existe un acuerdo¨, que se les olvidan las críticas que hizo en su momento el PLD, cuando en el PRD se repartían las diputaciones, sindicaturas y regidurías por mitad de periodo, dos años y dos años, garantizando en el caso de los diputados, que tocara a cada uno su respectiva exoneración, lo que tantas veces se planteó como una burla a los electores que se supone van a votar por un candidato por un periodo completo de 4 años.

Será que a Yomaira la van a objetar por ser mujer, después de todo parece que en el PLD, a pesar de que hay mujeres notables y trabajadoras, es mas difícil todavía que en otros partidos ser aceptadas como alternativas de confianza para sostener cargos que impliquen responsabilidad y poder.

O podrían castigarla por ser disciplinada, que es una de las características que se supone adornan a un miembro del PLD, es una persona que durante 10 años supo manejarse en un segundo plano en su condición de vice-presidenta de la cámara, sin que a su alrededor se produjera el mínimo enfrentamiento con quien dirigía en su momento la cámara de diputados.

Y lo mas inaudito es que a Yomaira se le esté condenando a permanecer un solo año al frente de la cámara de diputados por ser de apellido Medina y ser diputada de San Juan de la Magüana, quizás por ser hermana del actual presidente de la República, olvidándose de que ella es diputada por méritos propios, por un trabajo reconocido por todos, especialmente su hermano, y por el compromiso de solidaridad y trabajo social al que ha dedicado mucho esfuerzo y sacrificio.

Solamente habrá que esperar unos días para ver si el PLD se ha ¨perredeizado¨ tan profundamente, lo que es una vuelta al pasado que tanto criticaron en su momento, que es capaz de imponer una decisión que no se compadece con el avance institucional de que tanto hacen alarde, si a Yomaria se la castiga por ser mujer, disciplinada y llevar el apellido Medina, será la confirmación de que todos los partidos son exactamente iguales, por lo que en próximas elecciones volveremos al dos y dos o al un año para cada uno en los cargos electivos.

Por lo menos los reformistas practicamos el feminismo y dejamos a Lila Alburqueque, la primera mujer que llego a la presidencia de la cámara de diputados y duró tres años al frente de ese organismo, a ver que ocurre con el PLD y la actual presidenta de la cámara, con la que todos están de acuerdo en que si es por su trabajo debería quedarse dirigiendo los trabajos de los diputados dominicanos.

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