Los objetivos políticos-electorales del PLD

Por Francisco S. Cruz

Si el PLD quiere hacer, de cara al 2024, como el avestruz solo tiene que creer y actuar bajo el presupuesto de que su único adversario, a derrotar o desalojar del poder, es al PRM-gobierno. ¡Craso error…!

El PLD tiene que saber y actuar que se está enfrentando a una alianza estratégica-electoral de doble cabeza: una frontal -PRM-gobierno-, y otra cuyo único nicho de crecimiento, por el desgaste y alta tasa de rechazo ciudadano de su líder, es la FP -una entelequia que se sustenta de una alianza, por más libreto oposicionista que ensaya, con el PRM-gobierno y del drenaje-sonsaque de conversos o, más bien, “aguacates” en reciclaje permanente.

De no hacer esa lectura correrá el riesgo de la moraleja de dejarse embestir del toro que no es. Me explico: el PLD tiene un adversario duro y abierto que es el PRM -en el poder-. Ahí, no hay dudas ni sorpresa; pero, el que tiene como estrategia electoral crecer a costa del PLD es la FP y su líder. De ahí que, mientras el PRM lucha por permanecer en el poder más allá de 2024; la FP tiene el mismo objetivo -el de que el PRM siga en el poder- y algo más: que el PLD no vuelva al poder y succionarlo hasta degradarlo en términos políticos-electorales. Esa es su leitmotiv y objetivo estratégico político-electoral cardinal (que no se pierdan en eso los peledeístas).

Entonces, deben quedar claro dos asuntos para el PLD: a) que luchar por volver al poder es luchar, aunque parezca titánico, contra el PRM-gobierno y la FP sabiendo de antemano que estarán intercambiase roles o libretos; y b) que el peor error, desde el PLD, es o sería cifrar cualquier alianza, de cara al 2024, con la FP que, lamentablemente, en esa esperanza-trampa, es donde están atrapados -pendejamente- algunos miembros de la jerarquía del PLD más interesados en ellos -así aparenta o se proyecta- que en el partido.

Por ello, el PLD debe empujar y pactar para que la ley 33-18 sea modificada a los fines de corregir entuertos; pero, sobre todo, la “estafa política” que es el transfuguismo -fenómeno que no es nuevo, pero que el tres veces presidente lo ha priorizado, como estrategia electoral, para engrosar su “partido” sin ningún prurito ético-político y en reforzamiento de una praxis que corrompe, a un más, nuestra frágil institucionalidad democrática-. De lo contrario, y si el PLD no asume, en la práctica, la consigna-arenga del emblemático dirigente Euclides Gutiérrez Félix -que “la pelea es peleando”- se quedará sin pito y sin flauta.

Y es contraproducente o de doble cara que quien habla de democracia, institucionalidad, estado de derecho y queochocuentos clichés esté alentando y fomentando semejante degradación sociopolítica. Y nos preguntamos: ¿por qué el expresidente no se dedica a construir un verdadero partido y no una bisagra de retazos y atajaderos?

Sin embargo, ese es su problema -el de Leonel Fernández-. Y ojalá el PLD sepa que el suyo es de doble cabeza. De lo contrario, su temporada, fuera del poder, será larga o, quizás, de nunca volver. Así de sencillo….

¡Urge pues, enfrentar el monstruo de dos cabezas…! O seguir practicando, frente al expresidente, el complejo del avestruz.

Por Francisco S. Cruz

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