Los muros fronterizos no han resuelto los problemas entre las naciones

Por Víctor Manuel Peña

Históricamente los muros en las fronteras no han resuelto los problemas entre las naciones.

Antes al contrario, los muros fronterizos han agravado y agravan los problemas entre las naciones.

Los muros fronterizos son un problema muy grave que agravan los problemas muy graves que existen entre las naciones que tienen una frontera común.

Estando en la oposición el actual presidente de la República se opuso abierta y resueltamente a la construcción de un muro perimetral en la frontera con Haití.

También el PRM se opuso abierta y resueltamente a la construcción de dicho muro.

Hoy el presidente de la República se enorgullece de continuar la construcción del muro fronterizo que se inició en el gobierno anterior.

Con la construcción del muro de Berlín entre Alemania Occidental y Alemania Oriental se agravaron y profundizaron los problemas entre las dos Alemanias.

El muro de Berlín profundizó los problemas entre la Alemania socialista y la Alemania capitalista, es decir, entre Bonn y Berlín.

El tirano enloquecido de Hitler activó y profundizó las diferencias entre la Alemania capitalista y la Alemania socialista.

La caída del muro de Berlín en 1989 implicó el triunfo del capitalismo sobre el socialismo que dio paso a la unificación de las dos Alemanias.

Con la construcción del muro entre Estados Unidos y México en el desprestigiado gobierno de Donald Trump no se resolvieron los problemas entre esos dos países.

En su podrido y zahiriente discurso Donald Trump acusó aviesamente a los mexicanos de “narcotraficantes y delincuentes”.

Pero el muro entre Estados Unidos y México fracasó estrepitosamente porque ni Trump lo construyó totalmente ni México tuvo que pagar esa desgracia.

Solo “sirvió” para crear una gran tragedia entre las familias de migrantes de Centroamérica, de Haití y de otros países de América Latina y de África.

Los muros fronterizos en el mundo han sido una verdadera maldición para las naciones involucradas.

Los problemas centrales de migración ilegal, tráfico de drogas, de armas y de mercancías no se han reducido, sino que se han visto aumentados con la construcción de muros entre las naciones.

La sola idea recalcitrante del muro está abiertamente enfrentada al desarrollo progresista y progresivo del conocimiento y de la misma humanidad.

Las fronteras entre naciones sí tienen que ser reguladas y controladas con efectivas políticas públicas en los campos de seguridad, control riguroso de las migraciones y efectivo combate al comercio o tráfico ilegal de drogas, de armas y con proyectos conjuntos de desarrollo fronterizo.

La moralidad en la ejecución de esas políticas públicas cuenta y mucho: se necesita de organismos armados en la frontera moralmente sólidos y eficaces

Pero la dirección política tiene que estar en manos de los organismos civiles del Estado con una visión fuertemente enraizada en el patriotismo y en el nacionalismo.

Aparte de que el muro no es la solución hay que subrayar que ese dinero debería invertirse en algo más productivo que redunde en beneficio del desarrollo fronterizo, porque, además, es materialmente imposible e innecesario construir un muro a todo lo largo de la frontera entre República Dominicana y Haití.

 

POR EL DR. VÍCTOR MANUEL PEÑA

*El autor es economista, abogado y miembro de la dirección central de la Fuerza del Pueblo (FP).

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