¿Porque a los milennials no les interesa la política?

Por Humberto Salazar viernes 20 de octubre, 2017

Durante las elecciones norteamericanas del año pasado, una encuestadora realizó un muestreo en algunas universidades del estado de Massachussets dirigida exclusivamente al grupo de edad de los ¨milennials¨ donde preguntaba cual de las siguientes opciones seria su preferida.

Primero, que ganara las elecciones Hillary Clinton; segundo que Donald Trump fuera el vencedor; tercero que se quedara Barack Obama como presidente por tiempo indefinido o cuarto que bajara un meteorito y se los llevara a los tres; la opción ganadora abrumadoramente fue la cuarta.

El desinterés de la generación ¨milennial¨ por la política y su aversión por los políticos es un fenómeno global, que se manifiesta en la República Dominicana, como lo demuestran los resultados de la encuesta Mark Penn-SIN publicada esta misma semana, donde por primera vez una mayoría de dominicanos se declara independiente (58%).

Haciendo un calculo de proyección de población, para el año 2020 el padrón electoral dominicano tendrá alrededor del 50%, alrededor de 3.5 millones de electores, que habrán nacido entre los años 1980 y 2002, es decir los ¨millennials¨ serán los que decidan las elecciones, en un país donde los partidos se resisten a dar el salto generacional que exige la actual coyuntura.

Esta generación es tan diferente a la precedente, porque ha vivido la revolución de la sociedad del conocimiento, la apertura de la información a cualquiera que sea capaz de acceder a un teléfono móvil, lo que la hace resistente a los clichés de los políticos acartonados y con ínfulas de sabelotodo que pululan en los medios de comunicación de masas.

Ya no es necesario poseer grandes bibliotecas llenas de volúmenes con pastas oscuras y letras doradas, la información de todos los temas es ahora rápida y cualquier persona, muy especialmente los ¨millennials¨, que se mueven como pez en el agua a través de wikipedia, google o youtube, puede contrastar la información que da un político y contradecirlo con coherencia.

Porque eso es un ¨milennial¨, cosa que ignoran la mayoría de los políticos dominicanos, son esos hombres y mujeres que nacieron entre los años 1980 y el 2000 (años mas años menos) y que en el 2025 ocuparán el 80% de los puestos de trabajo en todo el planeta, lo que significa que casi ya son los que gobernarán o mandarán en este mundo en que vivimos.

Son esos seres humanos que no compran cd porque prefieren escuchar todo en streaming, lo que no conocen las películas en VHS y enterraron los DVD player porque usan Netflix, Hulu o piratean las películas, son fanáticos del futbol soccer porque se convirtió en el deporte global y hasta les parece aburrido el beisbol que lucha por sobrevivir al tedio que causa en muchos de ellos.

Ese grupo de la población dominicana, y en otras partes del mundo, se siente olvidados por los partidos y líderes políticos, lanzan su insatisfacción en 140 caracteres de consignas políticas en Twitter o consumen mensajes políticos en Youtube, Facebook y otras redes sociales que van cambiando a medida que avanza la tecnología y se crean nuevas formas de comunicación.

Esos son los que están rechazando, según las encuestas que se realizan en el país, a los partidos políticos tradicionales, a los políticos de viejo cuño, a los que ahora se esfuerzan por cerrarles el paso en el objetivo que se han trazado algunos de que se abra un espacio de participación para ellos con lo que se denomina primarias abiertas y simultáneas, como ha ocurrido en otras partes del mundo.

Los políticos dominicanos deberían comenzar a interesarse en esta generación de ciudadanos, y por lo tanto votantes, quizás acercándose a ellos y preguntándoles el concepto que tienen de los que se dedican a la política, como los ven, cual es la imagen que proyectan sobre estos jóvenes, si creen que sirven de ejemplo para que los ¨milennial¨ se vean reflejados en ellos y se planteen como escenario de vida dedicarse a la actividad política.

Quizás de sus respuestas a estas interrogantes podrían surgir algunas respuestas que develarían lo alejados que están de la realidad aquellos que consideran que el acercamiento a las nuevas generaciones de dominicanos debe realizarse a través de símbolos y líderes históricos que en realidad no tienen conexión con las personas que tienen menos de 35 años de edad.

¿Porqué alguien nacido en la sociedad de la información y en medio de la revolución del conocimiento debería dedicar tiempo a la política? ¿Porque debería dedicar esfuerzo y trabajo a esta actividad? ¿Porqué debe tener vocación para ser político?

¿Será porque cree que se hará rico al vapor? ¿Será porque tienen vocación de servicio? ¿O será porque la experiencia en la militancia política le servirá para progresar de algún modo en la vida?, ¿O quizás es porque piensa que ser político le provee de un avance en su estatus social?.

Tan antiguo como hace 40 o 50 años, los que escogían participar en la actividad voluntaria que se denomina militancia política, lo hacían por vocación de servicio y compromiso con los mas excluidos o por el convencimiento de que en la batalla de las ideas políticas poseía la verdad para solucionar los problemas de su sociedad por encima de los que se tenían ideas diferentes.

Richard Nixon escribió un libro sobre su carrera política que tituló ¨En la Arena¨ , que da una idea desde su mismo titulo de como se planteaba la actividad política hasta hace pocos años; la guerra de las ideas, donde cada uno asumía su clasificación entre derecha e izquierda, centro derecha o centro izquierda, y el debate se resumía en una serie de pensadores y filósofos que habían reflexionado sobre el tema político y habían llegado a conclusiones objetivas.

Esta forma de hacer política ya no existe en la realidad de hoy, los partidos políticos no discuten ideas, ni programas y mucho menos dogmas filosóficos, la realidad es que como los partidos no defienden ni aplican lo que dicen ser sus ideologías, todos son iguales, y en este escenario los jóvenes ¨millennial¨ que llegan ahora a este escenario, lo primero es que no creen en los políticos y esta es la primera causa de su alejamiento de los partidos, estas instituciones no tienen credibilidad para ellos.

El atractivo romantico que tenia la política, de llegar al poder para cumplir con los ideales que dieron origen a los partidos políticos se perdió en el camino del aplanamiento de estas instituciones, de modo que si lo que se dice no se cumple, si la ideología solo es papel, no hay incentivo ninguno para que un joven se interese en la actividad política.

También pareciera haber una fractura en la comunicación inter-generacional, existe al mas alto nivel de esas estructuras llamadas partidos políticos, una cantidad de dirigentes desconectados de la realidad que viven y padecen los ¨millennial¨, en el caso de la República Dominicana, hemos enviado a costa de los fondos del estado, a miles de estudiantes de grado y postgrado a muchas de las mejores universidades del mundo, solo que cuando esos jóvenes regresan no tienen las oportunidades de desarrollo que se supone le debe brindar la sociedad, por lo que muchos de ellos regresan a los países donde adquirieron su capacitación.

Y ni hablar de las estructuras de los vetustos partidos políticos dominicanos, repletos de personas desconectados de las necesidades de esos jóvenes, que no los entienden, que no saben sus necesidades y que ademas no les importan, no hay dialogo entre las generaciones porque dentro de los partidos no se crean los espacios para ello, pero aún existe en este momento toda una campaña desde diversos sectores de esas cúpulas añejas para impedir leña participación de los jóvenes en las grandes decisiones del país que, de una manera u otra también les afectaran su futuro.

Todo esto ha provocado una gran decepción dentro de la juventud, que ya se refleja en las encuestas, porque muchos pretenden gobernar sin preguntarle a los ¨milennial¨, que ya son una fuerza electoral fundamental, cuales son sus preocupaciones, sus aspiraciones y sus problemas, solo se les quiere llevar como bueyes agarrados por la nariz a votar en unas elecciones y por unos candidatos con los que no tienen ningún tipo de conexión emocional, generacional y mucho menos política.

Y por ultimo esta la crisis en los modelos de partidos, es sintomática la caída de identificación de los votantes con los partidos tradicionales, los ¨milennials¨ son una generación que cuestiona, que tienen que estudiar y hacer méritos para ser reconocidos, los partidos son todo lo contrario, allí se progresa por pertenecer a un grupo, no necesariamente se escoge a los mejores.

Ademas el sistema de partidos, que dudamos que ya exista en el país, esta estructuralmente montado sobre jefaturas nacionales y locales, antes que abrir espacio de competencia a través de elecciones primarias sustitutivas de lo que ya no da para mas, lo que se ha hecho es ampliar los organismos jerárquicos para diluir la autoridad partidaria en múltiples islas de poder que en realidad no tienen poder ninguno.

La realidad es que existe una desbandada dentro de los grupos juveniles que se supone deberían constituir la base partidaria en estos grupos de edades, simplemente no hay espacio para ellos en esas estructuras que mantienen incluso como cabezas visibles de estos grupos a personas pasadas de edad o a familiares que solo accesan a esos cargos por los privilegios que da el ser hijo o sobrino de uno de los dirigentes principales o sonados de los partidos.

Hay entonces falta de credibilidad, falta de confianza, poco o ningún incentivo emocional, decepción generalizada en los políticos y los partidos que representan, ausencia de una escalera de méritos para ser candidatos o dirigentes partidarios, y ahora a esto se suma el intento de exclusión creando un obstáculo para la participación de los ¨milennial¨, que volvemos a repetir será la mitad del padrón electoral en el 2020, en la elección democrática de los candidatos a competir en esas elecciones.

Seguiremos con este tema proximamente…..

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