Los logos en las instituciones públicas…

Por José Núñez Martes 14 de Marzo, 2017

Sobre el tema de los Logos en las instituciones públicas, tengo varias semanas por expresar mis puntos de vista, y precisamente en estos días se encuentran en vóga en las redes sociales y en los demás medios de comunicación, ya que un caso que se presentó en Pro-Competencia, provocó que saliera a flote esta situación, la cual involucra a la citada institución dependiente del Ministerio de Industria y Comercio de la República Dominicana, y que por demás, maneja intereses significativos en términos comerciales.

La definición de la palabra “Logo”, se puede expresar como un signo gráfico que identifica a una empresa, una organización política, cultural o deportiva, a un producto comercial o, en general a cualquier entidad pública o privada.

En este contexto, se puede observar que aunque en sentido general tanto las instituciones públicas como las privadas tienden a cambiar sus logos, pero el dinamismo que se da en las instituciones del Estado dominicano con esta situación es mucho más dinámico que como sucede en las entidades privadas.

Parecería como si las personas a cargo de un ministerio, una dirección general o de otras índoles en el Sector Público, están más pendientes de las imágenes o logos de las instituciones que ellos dirigen, que los propietarios de las empresas privadas, lo cual es bastante cuesta arriba creérselo uno mismo; todos sabemos que eso no es así.

Pero sí nos debe llamar mucho la atención, con la rapidez que en las instituciones públicas se les cambian los logos a éstas, la única condición que debe mediar, es que se cambie al o los que están dirigiendo las mismas, no se parece tener la conciencia de lo que cuesta posicionar un determinado logo y través del mismo, la imagen de una institución determinada.

Parece que priman más los beneficios que hay de promedio que el interés del “supuesto posicionamiento institucional”, ya que sin estudios previos se pone manos a la obra, el único obstáculo que parece mediar es si en las instituciones existen recursos disponibles para tales fines.

Y como en las instituciones públicas el concepto de gastos por publicidad y propaganda es amplio, variado, no crea ninguna dificultad moverse en este objetal, porque sin estar contemplado formalmente, las leyes, los procedimientos de ejecución del gasto público son benévolos y permiten hacer estos movimientos publicitarios sin las mayores dificultades.

Por eso es que le sugerimos al Poder Ejecutivo o, a cualquiera de nuestros legisladores, sin importar banderías políticas, que en un primer momento creen una resolución donde se prohíba cambiar los logos en las instituciones que tengan como mínimo menos de cinco (5) años de haberse reestructurado, modificado o cambiado. Luego deben convertirla en una Ley.

De lograrse esto, el Estado dominicano se ahorraría una cantidad de recursos económicos que podría ser significativa, y que al final del gasto total o ejecución presupuestaria del período anual o gubernamental, va a aportar su cuota positiva para reducir los gastos superfluos e innecesarios, dándole así un pequeño respiro al vetusto déficit presupuestario.