Los Lakers son una película de terror

Por EFE viernes 21 de enero, 2022

EL NUEVO DIARIO, LOS ÁNGELES.- “Me tengo que ir porque voy al cine con mi esposa”.

Así cerró LeBron James el miércoles su rueda de prensa tras la estrepitosa derrota de Los Angeles Lakers contra los Indiana Pacers, un horror más en una temporada llena de fracasos. LeBron dijo que iban a ver la quinta entrega de “Scream”, un clásico del cine de terror. Pero lo que realmente da miedo a los fans angelinos es el hundimiento de un proyecto que ahora está lejísimos de la lucha por el anillo.

En lo que va de curso, ha habido más gritos de rabia que de euforia en el Crypto.com Arena.

Los Lakers son octavos en el Oeste (22-23) y andan en la pelea por el play-in con los Minnesota Timberwolves (séptimos, 22-23) y Los Angeles Clippers (novenos, 22-24).

Los Phoenix Suns, líderes de la conferencia, se encuentran con 35-9 a una distancia sideral de los de púrpura y oro.

Recién cruzado el ecuador de la temporada, el balance de los Lakers es escalofriante para un conjunto que no levanta cabeza pese a tener nombres mayúsculos de la NBA como Anthony Davis, Russell Westbrook, Carmelo Anthony, Dwight Howard o el propio LeBron.

Pero en esta película de terror, los Lakers tienen más pinta de víctima que de héroe.

CIFRAS QUE ASUSTAN

Los Lakers son el octavo peor equipo en rating ofensivo (108.4) y el undécimo por la cola en cuanto a rating defensivo (110).

Especialmente flojos a domicilio (solo han ganado fuera de casa 7 de sus 18 encuentros), los Lakers navegan en torno al 50 % de victorias y derrotas sin ser capaces de dar un paso más al frente por mucho que parezca que en cualquier momento vayan a despertar.

Además, la franquicia ha sufrido humillantes derrotas que han escocido mucho.

Por mencionar solo las de enero, los Lakers sufrieron un repaso impresionante en casa a cargo de los Memphis Grizzlies (117-129 en un partido que perdían de 29 en el tercer cuarto); se derrumbaron a domicilio ante los Denver Nuggets (133-96); y mostraron todas sus carencias ante uno de los equipos más modestos de la NBA, los Indiana Pacers (104-111).

Con este panorama, las leyendas del equipo han alzado la voz.

James Worthy atacó al conjunto de sus amores en octubre por su nulo espíritu colectivo cuando cayeron ante los Oklahoma City Thunder (primera vez en 25 años que los Lakers perdían un partido que ganaban por 26 puntos) y Magic Johnson criticó su falta de esfuerzo en su reciente debacle ante los Denver Nuggets.

En la búsqueda de culpables de esta situación, dos son los nombres que aparecen en la diana: uno en el banquillo y otro en la pista.

VOGEL Y WESTBROOK

Tras un fichaje en verano que muchos entendieron como una apuesta entre arriesgada y temeraria, quedan ya muy pocas voces en los Lakers que defiendan a Russell Westbrook.

El base promedia 18,5 puntos, 8 rebotes y 7,8 asistencias por encuentro, sus peores cifras desde la temporada 2009-10.

Pero, ante todo, su a menudo alocada toma de decisiones, su irregular manejo del ritmo y el control, y sus preocupantes pérdidas de balón (4,2 por partido) le han situado en el punto de mira.

Su entrenador, Frank Vogel, parece que ya no tiene más paciencia para Westbrook y contra los Pacers le dejó sin jugar en los últimos y cruciales cuatro minutos, una decisión muy comentada en Los Ángeles.

“Jugaron los que pensé que iban a ganar el partido”, zanjó Vogel en la rueda de prensa posterior.

Dejar en el banquillo a alguien que cobra 44 millones de dólares esta temporada parece un lujo al alcance de pocos y Westbrook tiene muy poco mercado para ser traspasado por su rendimiento y su sueldo.

Sin embargo, la cadena ESPN aseguró que el entrenador tiene la aprobación de la directiva para tomar las decisiones que crea oportunas con quien fue MVP de la temporada 2016-2017.

Westbrook trató de rebajar la polémica este viernes con declaraciones también a ESPN.

“¿Me sorprendió (estar en el banquillo)? Sí. Me decepcionó no jugar pero estoy más decepcionado por haber perdido ese maldito partido”, dijo.

Tampoco Vogel ha escapado a los rumores en el equipo angelino, tanto que el portal The Athletic aseguró a comienzos de esta semana que su puesto está en serio peligro.

El técnico que guió a los Lakers al anillo en la “burbuja” (2019-2020) no ha dado con la tecla de un equipo en el que LeBron está demasiado solo, Anthony Davis ha vuelto a lesionarse, los refuerzos interiores no han estado a la altura (Dwight Howard y DeAndre Jordan) y el trabajo defensivo -la especialidad de Vogel- no ha brillado en absoluto con una plantilla demasiado veterana y poco atlética para apretar atrás.

Mirando el vaso medio lleno, hay algunas buenas noticias en los Lakers.

LeBron está jugando a un nivel excepcional con 37 años, Carmelo Anthony y Malik Monk aportan soluciones en la segunda unidad, y el joven Austin Reaves se ha ganado a los aficionados con su desparpajo y entrega.

Pero en la meca de Hollywood, estos “aterradores” Lakers dan por ahora más razones para taparse los ojos que para disfrutar con ellos.

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