Los impuestos que pagamos

Por Haivanjoe NG Cortiñas Jueves 27 de Abril, 2017

En los últimos años de nuevo la denominada curva de Laffer haestado poniéndose de moda, su nombre tiene su origen en una cena que compartíanvarios economistas en diciembre de 1974, en el Restaurante Two Continents, en la que uno de ellos graficó sobre unaservilleta lo que consideraba en materia impositiva, que habían dos escenarios,cuanto los impuestos son igual a 0.0% o cuando son igual a 100.0%, larecaudación tributaria se hace cero, generando una U invertida en la imagengráfica, ese economista tiene por nombre Arthur Laffer.

La historia breve viene a colación por la decisión de lanueva Administración Norteamericana que encabeza Donald Trump, en la que seacaba de anunciar una reducción y simplificación importante en los distintosimpuestos y que procura un aumento del PIB de los Estados Unidos, al tiempo queproduzca mayores ingresos tributarios, como una forma no solo de recordar alPresidente Ronald Reagan, responsable de hacer realidad por vez primera laCurva de Laffer, al lograr que los ingresos fiscales por concepto de impuestosse duplicaran; sino además una acción de cumplimiento de campaña.

Mientras eso acontece, en República Dominicana se dilata unpacto fiscal que no solo es necesario; sino también conveniente y de mandato deLey. La evidencia que sustenta la afirmación da cuenta que al menos en losúltimos 15 años la presión tributaria se ha movido en el rango de 12.0% a 16.0%,la más reciente, diciembre de 2016 cerró en 13.7%.

El movimiento zigzagueante de la presión tributaria esindicativo de que podría ser explicado por varias razones causales, que el PIBcrezca más que la recaudación, que la evasión haya aumentado, que el sectorinformal de la economía crece más que el formal, que la administracióntributaria es ineficiente, que el régimen sancionador impositivo es laxo, entreotras.

En la estructura tributaria nacional existen no menos de 45tipos de impuestos y alrededor de 15 dispositivos legales que amparan lasexenciones fiscales, solo esos dos datos sugieren lo complejo de laadministración tributaria, que la hace ineficiente a partir de la alta evasiónimpositiva existente en el país, como caso y en cifras conservadoras se sitúaal ITBIS en 29.0%, de agregársele el tema de la elusión fiscal el escenariotiende a dificultar aún más el tema fiscal de origen tributario.

Desde la perspectiva ciudadana entonces vienen loscuestionamientos y descontentos en cuanto a la carga impositiva que tiene queasumir. Un ejemplo que retrata en parteese disgusto es el cobro y pago del 10.0% por servicios en los restaurantes,donde PROCONSUMIDOR se pone de un lado y el Tribunal Superior Administrativo sepone de otro.

A partir de la discusión acerca de la presión tributaria, enla que muchos la consideran baja, mientras otros la señalan alta, desde lavisión del ciudadano cómo puede tipificarse?

El pago impositivo percápita en la República Dominicana en2004 era de RD$13,173 al año, equivalente a RD$1,097 al mes y al día RD$37.0;al transcurrir 12 años, al 2016 el pago se ha elevado a RD$44,828 al año,RD$3,736 mensual y RD$126.0 diario, esto indica un 240.0% de crecimiento en ellapso de tiempo considerado.

Al relacionar el esfuerzo impositivo realizado por losciudadanos con los dos extremos del actual salario mínimo, RD$7,843 yRD$12,873, la presión tributaria percápita es de 47.6% para el primer nivel yde 29.0% para el segundo, en promedio la presión se sitúa en 18.0%; deincorporarle otras contribuciones como las municipales, este indicador seríamás elevado, y aún más si se añaden los costos asociados a servicios y bienesque complementariamente los ciudadanos tienen que incurrir, tales como el delagua potable y la energía eléctrica.

La magnitud del indicador de la presión tributaria percápitapara las personas asalariadas, especialmente las del rango mínimo, podría sertipificada como alta, situación que se agrava ante el hecho cierto que esossalarios no alcanzan a cubrir el costo de la canasta básica familiar promedionacional que se sitúa en RD$29,014 al mes.