Los embargos ilegales contra MIPYMES y clubes deportivos

Por Luis Vilchez González viernes 16 de agosto, 2019

Es inexplicable que ante un grave problema de orden público, la policía y los representantes del Ministerio Público no estén tomando cartas en el asunto frente a los autores de actos ilícitos o embargos ilegales en contra de las micro, pequeñas, medianas empresas, así como clubes deportivos, a pesar de que, como es el caso de las MIPYMES, son los mayores creadores de puestos de trabajo en la economía nacional.

Estas acciones vandálicas representan un costo mayor que los aumentos salariales que han sido anunciados, en vista de que le incautan vehículos, muebles, etc., utilizados en sus correspondientes actividades, sin que le sea aplicada la ley a los autores de estos embargos ilegales. Por tales razones, la seguridad jurídica no dependerá de la cantidad de leyes aprobadas por nuestro Congreso, sino con el cumplimiento de las leyes vigentes. Estos embargos ilegales han convertido en letra muerta tanto a la ley 488-08 que establece el régimen de desarrollo y competitividad de las MIPYMES, como a los Arts. 663, 666 y 667 del Código de Trabajo que establecieron un nuevo protocolo para regir los embargos laborales.

Los autores de estas malas prácticas no entienden que el Art. 539 del Código de Trabajo o el depósito del duplo de las condenaciones laborales a cargo de la parte que sucumba ante una demanda laboral es una copia textual del antiguo Art. 507 del Código de Trabajo de 1951 (Código de Trujillo), texto que en su aplicación y reformulación resultó modificado en la reforma laboral del año 1992, que introdujo los nuevos Arts. 663, 666 y 667 en el Código de Trabajo, ya que dichos textos no existían en el año 1951 y a partir de la reforma de 1992, se encargan de reglamentar y complementar la ejecución de las sentencias laborales.

Actualmente el Art. 663 de nuestro Código de Trabajo actual le prohíbe, de manera bien clara, a la parte ejecutante realizar embargos ejecutivos contra la parte que haya sucumbido en primer grado cuando la sentencia no haya adquirido la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada y por tratarse de una etapa procesal donde el demandante no tiene un título definitivo ni cosas líquidas o ciertas, de acuerdo a las disposiciones de los Arts. 663, 666 y 667 del Código de Trabajo. Es decir, el nuevo texto del Art. 663 de nuestro Código de Trabajo actual dispone que el ejecutante que ni siquiera puede hacer lo menos, como es el caso de convertir en embargo ejecutivo validando un embargo retentivo, tampoco puede hacer lo más, como es el caso de un embargo ejecutivo contra la parte que ha sucumbido en ausencia de una sentencia que carezca de la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada.

Por lo tanto, al no ser posible aplicar el antiguo Art. 507 del Código de Trabajo de 1951, copiado en el actual Art. 539 del Código de Trabajo, texto de cuando no existía el funcionamiento de los tribunales de trabajo ni la suspensión en referimiento de las sentencias o cualquier otro acto de ejecución de conformidad con los nuevos artículos 663, 666 y 667 del Código de Trabajo vigente. Por eso la instancia en solicitud de suspensión de la sentencia impugnada notificada a la contraparte suspende provisionalmente la sentencia impugnada o cualquier otro acto de ejecución hasta que el presidente de la Corte de Trabajo resuelva acerca de la suspensión o no de la sentencia.

Más aún, el depósito del duplo no resulta ser obligatorio, porque el Presidente de la Corte de Trabajo puede también ordenar la suspensión provisional y sin el depósito de duplo, cuando la decisión apelada ha incurrido en un error grosero o este afectada de una nulidad evidente o, en fin, cuando ha sido pronunciada en violación del derecho de defensa de la parte que persigue la suspensión de la sentencia impugnada. (Ver sentencia  de fecha 8 de julio de 1998, Boletín Judicial 1052, Págs. 552-554; Sentencia de fecha 29 de diciembre del 1999, B.J.1069, Págs. 667-668).

La Suprema Corte de Justicia, en funciones de Tribunal Constitucional decidió que el artículo 539 del Código de Trabajo per-se o en la existencia propia viola el Principio de razonabilidad en la aplicación de la ley y su razonabilidad depende de las nuevas disposiciones complementarias establecidas en los Artículos 666 y 667 del Código de Trabajo vigente, texto que le permiten al presidente de la Corte de Trabajo, en materia de referimiento, ordenar la suspensión de la sentencia sin necesidad de duplo. En conclusión, según los criterios reiterados, el Art. 539 de nuestro Código de Trabajo actual no puede interpretarse gramaticalmente, sino a través de la razonabilidad de su contenido, que se los da, de manera complementaria, los Arts. 666 y 667 de nuestro Código de Trabajo. (Ver sentencia de fecha 18 de agosto de 1999, Boletín Judicial 1056, Págs. 671-672; Sentencia de fecha 15 de febrero del 2012, Principales Sentencias de la Suprema Corte de Justicia, año 2012, Págs. 838 y s.).

Por el Lic. Luis Vílchez González

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