Los días del tenis en arcilla en Latinoamérica están contados

Por Carlos Luis Baron martes 28 de febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, RIO DE JANEIRO (AP) — Los días del tenis en arcilla en Latinoamérica están contados. El circuito de canchas de arcilla perdió un torneo importante hace varios años cuando el Abierto de México en Acapulco cambió a superficie dura. El Abierto de Río, que concluyó el pasado domingo, casi seguramente le seguirá la pauta. Y eso pudiera arrastrar varios torneos menores en arcilla en Quito, Buenos Aires y Sao Paulo.

La sucesión de torneos latinoamericanos en arcilla se produce se produce en febrero e inicios de marzo — justo después del Abierto de Australia, que se juega en canchas duras y antes de Acapulco y dos certámenes bien establecidos en canchas duras, en Indian Wells y Miami.

"Estamos en medio de la nada", le dijo a The Associated Press el director del torneo de Río, Luiz Carvalho.

El impulso para el cambio es la instalación de tenis construida para los Juegos Olímpicos de Río del año pasado. El complejo de 50 millones de dólares en el suburbio de Barra de Tijuca está vacante y necesita eventos. Y está construido para canchas duras, no de arcilla.

Carvalho habla cautelosamente, pero admite que está en negociaciones con el presidente de la ATP Chris Kermode y los directores de otros torneos latinoamericanos para hacer el cambio.

"Todos concordamos sobre el concepto de cambiar a canchas duras", dijo Carvalho, que habló por los directores de los ortos torneos. El objetivo a largo plazo de Carvalho es elevar el Abierto de Río a lo que la ATP un evento de nivel 1000 — como Indian Wells, Miami y un puñado de competencias en Norteamérica, Europa y Asia.

El circuito de arcilla en Latinoamérica pasa trabajos para atraer a jugadores de primera. Este año Río contó con la participación del número 5 mundial Kei Nishikori y el número 9 Dominic Thiem, que eventualmente lo ganó.

En contraste, Acapulco tiene esta semana a cuatro jugadores entre los 10 primeros y siete entre los 20 primeros — incluyendo a Novak Djokovic y Rafael Nadal. Nadal decidió jugar este año en Acapulco en lugar de Río, donde había sido la atracción principal en años previos.

"Imagine lo que pudiéramos tener en Río si se jugase en canchas duras", dijo Carvalho. "Pienso que pudiéramos tener un grupo tan bueno como el de Acapulco. Quizás mejor".

Carvalho dijo que "la ATP no tiene que estar estancada" y necesita cambiar para adaptarse a los jugadores jóvenes.

"Confiamos en que un torneo en canchas duras sería mejor debido a la situación actual en el tour", dijo Carvalho. "La nueva generación está concentrada en canchas duras".

Thiem, que ha ganado seis de sus ocho títulos en arcilla, ve el cambio avecinarse.

"El tour se mueve más y más hacia las canchas duras", dijo. "A excepción de Roland Garros y Wimbledon, todos los torneos más importantes son en canchas duras".

El Abierto de Río se ha jugado durante cuatro años en canchas temporales en arcilla instaladas en el Jockey Club de Río, el hipódromo de la ciudad. Está ubicado en al área más elegante de Rio y un cambio de sede lo llevaría a los suburbios.

La Federación Internacional de Tenis quiere que se use la instalación olímpica, lo más pronto posible.

"La FIT mantiene la esperanza de que la instalación realice torneos de categoría mundial en el futuro", dijo la organización en una declaración a la AP.

La ATP debe aprobar el cambio y no ha dicho mucho públicamente. En un mensaje electrónico a la AP dijo que el calendario del 2019 sería el lugar lógico para cualquier cambio, aunque Carvalho indicó que pudiera suceder antes.

"Imagínese lo que pudiéramos tener aquí", dijo Carvalho. "Sería increíble. Tiene sentido. La región está lista para algo grande".

Pero el primer paso es eliminar la arcilla.