Los compradores pagan los platos rotos en los desproporcionados aumentos de precios de los materiales de construcción

Por Joan Feliz

En nuestro país, y  a raíz de la pandemia y el alza internacional de los “commodities”, el cual viene afectando la economía desde hace más de un año,  se han originado incremento de precios en distintos productos, afectando todo eso al aparato productivo, pero viéndose mayormente afectado el sector de la construcción, en donde los aumentos han sido desproporcionados en los insumos básicos.

Hemos pasado semanas en medio de un supuesto incremento en los materiales de la construcción que algunos consideran ronda el 30%, pero que sin embargo, el alza es mucho mayor a esa cifra, como es el caso de los inicios de la pandemia, momento en que un atado de varilla que costaba RD$54 mil y que su precio se elevó a RD$73 mil; igualmente una funda de cemento pasó de RD$320 a RD$420 en ese mismo lapso. De igual forma, está la madera, que un pie costaba RD$53 y en la actualidad se encaramó en RD$118 y hasta más. Punto crítico es el de las piezas de plomería y tubos, materiales que han aumentado entre un 100 y un 200 %.

Y ante esta escalada alcista que ha disparado todos los componentes de la Industria de la Construcción, cabe preguntarse: ¿Cómo afecta a los compradores estas alzas y quién tendrá que pagarlas?

Lamentablemente la respuesta no es alentadora. Los compradores, sobre todo los que tienen menor capacidad adquisitiva serán los que pagarán los platos rotos estas alzas en los insumos, absorbiendo totalmente el costo de estos aumentos, pues en la medida en que aumenta el costo de construcción, de esa misma manera aumentará el costo del metro cuadrado de construcción para la venta.

Confirman mis planteamientos lo dicho por el presidente de la Confederación de Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon), Eliseo Cristopher, quien considera que la situación es altamente preocupante, sobre todo, para los pequeños y medianos productores que no podrán ajustar el costo de las viviendas o apartamentos en la misma medida en que suben los materiales.

Esta situación con los productos ferreteros no solamente se reflejará en el precio final que paga el comprador, sino también distorsionando los tiempos de entrega pautados por las constructoras. Una compañía mipymes del sector construcción o pequeños desarrolladores que trabajan proyectos de 12 y 16 unidades, los cuales son relativamente pequeños, que ve el presupuesto de su proyecto inflarse un 30 ó 40%, no tendrá la capacidad de cumplir con los plazos de entrega a los clientes que ya hayan separado o abonado el inicial desde la fase de planificación del proyecto, y en algunos casos más extremos hasta podría paralizarse la obra.

Ya en varias ocasiones hemos escuchado al Ministro de Industria y Comercio Ito Bisonó hablar sobre la posibilidad de la importación de estos productos y   justificando estas alzas. Sin embargo, lo que sí es una realidad es que esta situación compete tanto al comprador que busca que su primera vivienda sea de bajo costo, como a las mismas empresas del Sector Construcción de  alto costo, o turístico.

Por todo esto es que resulta importante dar una voz de alerta a los directivos, ministros y gente de poder que puedan hacer algo para detener esta carrera alcista de precios en los materiales de construcción, que hace extremadamente difícil que la población más humilde adquiera su vivienda a un precio razonable.

Joan Feliz

 

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