Los Cincuenteros y Setentones de Yorik R. Piña

Por Bienvenido Matos Perez Sábado 22 de Abril, 2017

Renuevo hoy el viejo concepto que me he formado en cerca de cuarenta años de esfuerzos ¡Por un Barahona Mejor! Y lo hago frente a un hombre de inmensa valía y vocación social por un pueblo en el que necesariamente no nació pero del que se hiso parte por sentimientos, por amor, por entrega, me refiero a Yorik Rafael Piña, que es para mí uno de los ciudadanos más puros y entusiastas de todos cuanto he conocido desde que un día 6 de abril mis ojos vieron en manos de la partera Venerita Media la luz de la vida.

¡Cierto! Me dirá usted y yo lo comparto, aquí nacieron y vivieron Efraín Mascenas Vargas, Luis Antonio Sánchez, Antonio Méndez, Don Pedro Vargas y otros tantos hombres de sobrada prestancia y elevado amor por su terruño, hombres y mujeres que se acrisolaron y llegaron al estrellado del amor más sublime y abnegado por el pueblo de Barahona. Los hubo y los habrá que se han entregado tanto a la causa de estas historias que ellos también se han hecho parte de ella ¡Hombres y mujeres de valor!, hombres y mujeres que ya no se repiten ni se repetirán jamás.

Pero Yorik Rafael Piña es parte de ese ejército que se acuestan en cualquier lugar y sin embargo todos los días al despuntar el sol se despiertan en Barahona no importa en cual lugar estén.

La obra de este insigne Barahonero y sus desvelos por este pueblo se iniciaron tan pronto tuvo edad para asimilarse a la sociedad Barahonera de entonces, aquí ejerció el magisterio en la academia franciscana junto a su entrañable amigo el padre Cesar de Córdova, sacerdote trabajador que se esforzó siempre por ayudar a los que menos podían, su vocación por el magisterio se acrecentó a los más altos niveles cuando fundó el colegio Experimental Fernando Arturo de Meriñez (Famer) institución educativa que sentó un precedente de lo que debe ser una educación formadora de hombres para servir a la patria.

Puede decirse entonces que Yorik ha sido un inventor, un ciudadano que las preocupaciones por su pueblo lo han llevado a investigar y crear modelos para servir a la gente, por ello este colegio que fue un promisorio invento creó su propio método educativo y con el rescato a decenas de jóvenes y adultos que habían perdido la orientación y que lo que más lejos tenían era volver a la escuela.

Una vez se invento llevar la pasión de Cristo al teatro y aunque nadie entendía cómo hacerlo y muchos entendieron que era imposible el Colegio Divina Pastora fue escenario de aquella majestuosa presentación y fue rotundamente exitosa. De su mente prodigiosa nació el Show del Domingo que fue su obra cumbre en la promoción del arte y la cultura de Barahona y que lo engrandeció como un grande del barahonerismo más trascendente.

En esa época que fue su época brillante se convirtió en un maestro de ceremonias inigualable, un comunicador que enseño y educo hasta con sus gestos, con la mirada, después de muchos avatares, luchas prolongadas, decidió partir a la ciudad capital y allí hizo lo mismo que había hecho durante toda su existencia, enseñar, educar, inventar formas para que los muchachos entendieran, para que el aprendizaje fuera más fácil y se produjera el proceso de enseñanza rápida y formadora.

Volvió a las aulas y el éxito no se hizo esperar, su colegio dio al poco tiempo los frutos esperados y muchos miraron hacia él como la solución a los problemas educativos de sus hijos, después se decidió a explorar el territorio norteamericano y conociendo el pasado y presente de un hombre de tanto humanismo se puede saber cuál será su futuro y un día como a todos los barahoneros les pasa no importa el lugar, la tierra donde estén, decidió volver a su terruño, aquí encontró otro ambiente, el país era entonces un poco convulso, los problemas de la educación parecían interminables pero Yorik Rafael Piña volvió a lo suyo “La educación”.

En esta etapa reactivo sus desvelos educativos, vio que la violencia, la delincuencia juvenil, eran un dolor de cabeza perenne en la vida de los Dominicanos, se preocupo de que los dominicanos vivíamos como los presos enrejados entre barrotes construidos por nosotros mismos, se inscribió en la universidad, se graduó de licenciado en psicología y soñando, escribiendo sobre la delincuencia y su secuela de males aberrantes ha creado una forma muy peculiar de tratar a los jóvenes y adolescentes a quienes el llama con cariño “Los traviesos”.

Esta metodología o invento Made In YOrik Piña que consiste en integrar los traviesos para que sean parte de su propio tratamiento y ese esfuerzo ha ido creciendo y promete ser una solución pronta y efectiva para reeducar a los jóvenes traviesos a la par que se hacen gestiones para relanzarlos en la sociedad y hacerlos entres útiles en la solución de sus problemas, los libros de la autoría de Yorik son una fuente inagotable de sus experiencias, algo así como jurisprudencias practicas de sus años de trabajo para ayudar en la salud mental y espiritual de la sociedad.

Y cuando digo esto recuerdo que Yorik fue fundador de la sociedad cultural Los Buenos Amigos que ejerció de ventrílocuo, actor y director de teatro de primer nivel, si yo fuera amigo del presidente Danilo Medina le diría: – Presidente, si usted quiere un hombre que le ayude, que le diga la verdad sobre los problemas de la educación Dominicana designe a Yorik R. Piña como su asesor y muchos de los problemas de esa área quedarían resulto inmediatamente.

De la cantera inagotable que son sus desvelos por un Barahona Mejor Yorik se invento la fiesta de los Cincuentones y Setentones para festejar y recordar los años pasados y el presente de varias generaciones que pasaron por el Barahona Romántico de aquellos años de gloria, no fue fácil, aquella jornada con ribetes de amor y de heroísmo volver a reunir en su lugar de origen en el terruño casi olvidado por el paso del tiempo a hombres y mujeres que al residir fuera de aquí tenían 30 y 40 años que no se juntaban, amigos de infancia a quienes ni siquiera la magina del internet pudo volver a comunicar.

Los encuentros fueron como entornos mágicos en lo que los recuerdos, las anécdotas, los cuentos de sus infancias felices hicieron a todos volver a vivir, a ser jóvenes porque solo el misterio del recuerdo nos hace jóvenes, durante estos festejos se hizo una nueva versión del show de domingo y al recordar ese espectáculo musical que tanto proyecto a la juventud barahonera hubo quienes lloraron de emoción.

Aquella actividad la fiesta de los cincuentones y setentones presento muchos inconvenientes como lo presenta el esfuerzo de reeducar los traviesos pero yorik no tira la toalla, el sabe que la paz que anhelamos y que nos merecemos depende de cuanto podamos hacer hoy por definir proyectos que reencausen nuestros jóvenes hasta convertirlos en valores que enorgullezcan la sociedad.

En el encuentro estuvieron hombres y mujeres como René Woel Noges, Fabio Arias, Parisada Deño y su esposo, Clari Woel, Keila Faxas, La Dra. Elena Cuello, Violeta Sterling, Cuqui Pichardo, Manuel Sierra, Sara Sterling, Deidania Rodríguez y su esposo, y un grupo de setentones Barahoneros de profunda vocación de servicios y entrega por la causa de su pueblo durante toda su vida, los encuentros aunque no fueron numerosos fueron pletóricos, embriagantes y mágicos, sirvieron para robustecer y fortalecer el Barahonerismo romántico que se hace eterno para quienes están marcados por la serie 18.

El próximo encuentro ira a los estados unidos de Norteamérica, a Boston y no tengo duda que será un encuentro para la historia, luego volverá a Barahona mas remozado y con más experiencia, es de lamentar que este puente generacional invento de Yorik R. Piña no sea asimilado por los que dirigen el ministerio de cultura de nuestro país porque esta debacle de índole emocional que padecemos como enfermedad terminal de los principios, de la falta de valores, en esta carencia de sentimientos afectivos no lo permita.

Los encuentro vinieron a ser como esencia vital para curar las heridas que nos causan la falta de amor hacia lo nuestro, de todas maneras el encuentro de los Cincuentones y Setentones fue un estremecimiento emocional que habrá de relanzarnos hacia el futuro, si, de esto estoy seguro como estoy plenamente convencido que este encuentro fue un océano inmenso de emociones volcado sobre la tierra Barahonera, un aguacero emocional sobre el planeta que no tardara en mostrarnos sus frutos.

Gracias Yorik, que la paz de Dios te acompañe y te guie para tus próximos inventos.