Los cinco acontecimientos que definirán al próximo presidente             

Por José Núñez viernes 12 de junio, 2020

La unificación en la escogencia del candidato del PRM.

La división del PLD.

La posposición de las elecciones municipales del 16 de febrero.

La posposición de las elecciones generales del 17 de mayo para el 5 de julio por la pandemia.

La determinación de Leonel Fernández y la Fuerza del Pueblo por el Poder.

Los cinco temas o acontecimientos principales que se han presentado en el acontecer político nacional desde el año 2019 a la fecha, donde dos de sus puntos culminantes concluyeron en octubre del citado año, son partes de los hechos que indiscutiblemente, analizados o vistos desde diferentes vertientes y ópticas, serán los que definirán el próximo presidente del país.

En este sentido, vamos a exponer puntualmente estos cinco acontecimientos para que así el lector pueda hacer sus análisis y sacar sus propias conclusiones, y por qué no, también  contradecir o apoyar las nuestras.

La unificación en la escogencia del candidato del Partido Revolucionario Moderno (PRM)

 «Tan sólo el hombre, entre todas las criaturas de la tierra, puede modificar su modo de ser. Únicamente él es arquitecto de su destino». Escrito por Wilferd Arian Peterson.

Desde que se iniciaron las competencias en las precandidaturas presidenciales del PRM, o quizás antes de estas dar formal comienzo, ya en el país y especialmente entre los perremeístas, era un secreto a voces que su candidato ganador en sus elecciones primarias cerradas iba a ser el licenciado Luis Rodolfo Abinader Corona.

Lo demás es historia patria, pero sin dejar pasar por alto, que esta vez en el PRM no hubo pleito ni mucho menos palabras insultantes, antes, durante ni después del proceso interno, y ni decir tampoco del tema tradicional, de que se hicieron uno y otro fraude electoral, lo cual data desde cuando estaban en el Partido Revolucionario Dominicano.

Entonces, con todas esas variables favorables, Luis Abinader resultó el candidato electo con más del 74%, convirtiéndose así en el aspirante presidencial escogido con visos de unanimidad, o sea, en otras palabras, sale al escenario electoral con unas aspiraciones presidenciales bastantes sólidas por estar muy bien unificadas internamente.

La división del PLD

 «La paciencia es una virtud calumniada, quizás porque es la más difícil de poner en práctica», según entendía Sigfrid Undset.

También  se  escribió  en  el  I Ching, un libro oracular chino, «No provoques una acción que no estés seguro de dominar». Y si es en un tema de intereses políticos, hay que estar consciente o muy seguro del o los resultados finales.

Después de la división formal del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el día 20 de octubre de 2019, a la sazón del tema, la organización política más exitosa electoralmente hablando en términos democráticos de toda nuestra era Republicana. Éxitos que estuvieron bajo la responsabilidad principal de Leonel Fernández (excepto la victoria electoral del año 2016) como líder y presidente de ese partido desde el 2002 hasta finales del 2019.

En esta tesitura, como desde antes y después de los tiempos bíblicos es bien conocido por la humanidad y la divinidad, que la división envilece tanto a la familia como a las organizaciones de cualquier índoles, de ahí las explicaciones del porqué las preocupaciones de los jefes del PLD con su muy probable salida del poder luego de 16 años ininterrumpidos gobernando, y 20 de los últimos 24.

En fin, tenían cuatro elecciones consecutivas sin verse tan cerca de la derrota como ahora, ya que ni en el año 2012 con el enfrentamiento de Hipólito Mejía y Danilo Medina, a tan pocos días de las elecciones estuvieron tan apurados como lucen actualmente.

Y eso, que la pandemia les ha dado un respiro con sus respectivos riesgos, porque por un lado han mejorado la percepción de su candidato sorpresa y mudo frente a los medios de comunicación, Gonzalo Castillo, y por el otro lado, se les han hecho acusaciones muy fuertes al gobierno de cómo se han manejado esos recursos en tiempo de una emergencia con cuarentena por el tema del Covid-19, entre otros escándalos en instituciones públicas.

 La posposición de las elecciones municipales del 16 de febrero

 Expuso Fiodor Dostoievski; «Si el juez fuera justo, quizás el criminal no fuera el culpable».

Explayarse en este punto no tiene ya las mayores significaciones, porque además de haber pasado, es un hecho irrebatible que la posposición de las elecciones municipales del 16 de febrero para el 15 de marzo de este mismo año, beneficiaron grandemente a las candidaturas a alcaldes y a los regidores del PRM y sus aliados, lo que fue ayudado por las protestas en La Plaza de la Bandera, y además, por los cacerolazos en casi todo el territorio nacional.

Eso fue tan así, que después de esos resultados de las últimas elecciones municipales, los mismos hasta potencializaron en la primera vuelta, la victoria de Luis Abinader y el PRM para el 17 de mayo.

La posposición de las elecciones generales del 17 de mayo para el 5 de julio por la pandemia

 «Cada revolución trae su propia forma de injusticia». Esa afirmación es de la autoría de Jean Paul Sartre.

Después de anunciarse oficialmente por parte de la Junta Central Electoral (JCE) el día 14 de abril, las posposiciones de las Elecciones Generales y Congresuales del 17 de mayo para el 5 de julio del presente año por las amenazas de letales del Coronavirus, lo que las convirtió automáticamente en Extraordinarias, hizo que todo el sistema electoral dominicano se tambalee nuevamente y, por lógica, se transformó la realidad en el panorama político nacional heredada de las recién pasadas elecciones municipales.

Fue la brecha para relanzar al candidato oficialista, porque  ni  la  escogencia  extraña y de un origen familiar íntimo de su acompañante Vicepresidencial hizo que la misma fuera significativa para el despegue de Gonzalo Castillo y el PLD, aunque sí despertó muchas curiosidades y conjeturas en todos los sectores del país, quedando evidenciadas las mismas en cada una de las entrevistas que se les han realizado a Leonel Fernández, ya que después del tema de la decisión política de su esposa Margarita Cedeño, se ha convertido en una pregunta perenne, de qué opina el expresidente al respecto.

En este contexto del Covid-19, todo se le puso en bandeja de plata al candidato oficialista, máxime en un país donde un sector importante de la gente vota por recibir una funda de comida o de pan, o por un salami, imagínese si les dan «dos pesos», y como dicen que en la guerra, en el amor y en la política se vale de todo, a Dios que reparta suerte, porque la JCE no está en capacidad ni en la actitud de aplicar o imponer la Ley Orgánica de Régimen Electoral No. 15-19, a  todos  los  actores participantes en este certamen, especialmente al aspirante oficialista, qué es al cual han y están denunciando.

Entonces, Gonzalo que es un hombre de cortas y torpes palabras con un léxico pésimo, lo ha puesto el Coronavirus en la ruta de competir para ganar, es por una desgracia letal, pero es la realidad, y con tanto recursos, hasta abrieron las llaves del erario, y se la están jugando en el PLD, no todos por supuesto, pero eso sí, cuidado con perder las elecciones; a Dios que los coja confesados, porque les darían en la mismísima madre.

La determinación de Leonel Fernández y la Fuerza del Pueblo por el Poder

 Hellen Keller escribió; «Nuestra voluntad interior dirige nuestro destino».

A Leonel Fernández también le ha correspondido su parte favorable tanto como a Luis Abinader con su escogencia sin traumas o por la posposición de las elecciones municipales, y ahora a Gonzalo Castillo, el gran beneficiado al igual que el gobierno y el PLD por este letal virus, ya que les ha abierto una brecha para poder aspirar en serio a quedarse gobernando.

Aunque al doctor Fernández le ha tocado la última variable, la cual le es favorable en esta pandemia, y que no por ser la última deje de ser con toda seguridad la principal para estas elecciones, y es, lo que  ya vive y lo que le espera al país en términos de los impactos negativos en la economía, los cuales se van a intensificar en el corto plazo. Ahí Leonel se destaca como la opción más viable para gobernar, hablando con objetividad y con una visión de futuro beneficioso para toda la nación.

También, lo que enfrentaremos con la situación sanitaria y, lo importante que serán para este cuatrienio, tal vez como nunca antes en nuestra historia; las relaciones internacionales del mandatario de turno en un mundo globalizado, y el conocimiento de las intríngulis del mismo para después de lo que deje, o en pleno vivir con este mortal virus; el Covid-19.

En otras palabras y bastante claras, la opción de «El Camino Seguro», ciertamente la garantiza; su capacidad intelectual, la experiencia de varios gobiernos (y dentro de los mismos manejando con éxitos varias crisis), sus reputadas relaciones internacionales, su probada capacidad de consensuar, el dominio demostrado en los manejos de conflictos, y un liderazgo firme, dentro y fuera del país, esas oportunidades y fortalezas las tenemos garantizadas con Leonel; pero esto sólo es posible, si se vota mayoritariamente a su favor.

En definitiva, ese  es  un  reto  para todo el país, especialmente para la clase media en sus diferentes modalidades, también representa un reto para la masa silente, representada en el sector conservador y los empresarios.

Autor: José Núñez

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