Los arrestos

Por Nélsido Herasme

En las redes sociales se lee: “inició la molienda en Haina”. Ello, por los primeros apresamientos de exfuncionarios de la pasada administración del Partido de la Liberación Dominicana.

Y no me digan que con sus arrestos se violaron sus derechos, mejor díganle a la prensa, al país y al mudo de que usted es una persona  pulcra, honorable y honesta, y que lo demostrará en los juicios que se le seguirán por actos indelicados y bochornosos de corrupción, expedientes que ya tiene en sus manos el ministerio público.

Recuerde que si usted pasó por la administración pública, y si ocupó un cargo importante en el estado y ni sí quisiera se le pegó el polvo del escritorio, entonces no hay nada que temer.

Los funcionarios de la actual administración que encabeza Luis Abinader no deben frotarse las manos, porque donde los peledeístas compraron también venden.

Algo bien novedoso que vamos a observar en todo este proceso es el que tiene que ver con la no injerencia del poder ejecutivo.

En escrito anteriores habíamos dicho que el partido que fundara Juan Bosch, en 1973, había llegado a su fin y que su reinado de azúcar se desplomaría porque la corrupción, la impunidad, la injusticia, el narcotráfico, el enriquecimiento ilícito, la desigualdad social y la falta de transparencia fueron tema que nunca hallaron respuestas de solución a lo largo y ancho de los veinte años que gobernó la República.

Nos gusta la postura del expresidente Danilo Medina, quien de palabra defiende la integridad y la honra de los exfuncionarios de su gobierno, incluyendo a dos de sus hermanos, que fueron apresados por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), acusados de actos de corrupción.

A nuestro entender el exmandatario, con todo su derecho, expresa su indignación por la forma abusiva, que según él, fueron tratados sus compañeros detenidos, entre ellos sus dos hermanos, Carmen Magalys y Juan Alexis Medina Sánchez.

Hay que recordar a Danilo Medina, que por la gravedad de los escándalos de corrupción de su gobierno, fue que se le pidió el cierre de la Oficina de Ingenieros Supervisora de Obras del Estado, a la que nunca hizo caso, hasta que al escenario llegó otra administración, la que está ejecutando un nuevo estilo de hacer gobierno, basado en un cambió de política.

POR: NÉLSIDO HERASME

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar