Londres sopesa “todas las opciones” en su disputa con la UE sobre Irlanda

Por EFE miércoles 16 de junio, 2021

EL NUEVO DIARIO, LONDRES.- El negociador británico del Brexit, David Frost, dijo este miércoles que Londres sopesa “todas las opciones” a fin de resolver sus diferencias con la Unión Europea (UE) sobre la implementación del llamado protocolo norirlandés aunque hasta la fecha no se han dado “muchos progresos”.

El político británico respondió a preguntas de la comisión parlamentaria para Asuntos de Irlanda del Norte, donde admitió que se están realizando pocos avances en sus continuas conversaciones con la UE.

Ambas partes no logran ponerse de acuerdo sobre la forma en que se está poniendo en práctica ese mecanismo, que es una parte crucial del acuerdo del Brexit (salida británica del bloque) para evitar a toda costa un regreso a las fronteras físicas entre las dos Irlandas.

En su comparecencia, el encargado de gestionar las nuevas relaciones entre el Reino Unido y el bloque, incidió en que este país podría llegar a suspender de manera unilateral partes del citado mecanismo, algo con lo que amenaza también el primer ministro, Boris Johnson.

“Hay conversaciones con Bruselas todo el tiempo pero simplemente no estamos logrando muchos progresos pese a todas las ideas que sugerimos”, señaló.

Según él, actualmente “todas las opciones continúan estando sobre la mesa” en su disputa con la UE sobre el controvertido protocolo y admitió que este país “preferiría encontrar maneras negociadas para avanzar, si se puede”.

“Si eso no es posible, obviamente sigue habiendo otras opciones, como ya dijo el primer ministro el pasado fin de semana”, añadió.

Frost dijo que la “dificultad” que el Gobierno está teniendo para resolver el espinoso asunto desde principios de año es que “ha habido un debilitamiento muy visible en el consentimiento por parte de una comunidad de Irlanda del Norte (en relación a los grupos unionistas probritánicos) para las disposiciones del protocolo y esto, obviamente, ha producido inestabilidad e incertidumbre”.

“Nuestro deseo es que necesitamos hallar soluciones acordadas que permitan que el protocolo funcione de manera que sea consistente con el Acuerdo de Viernes Santo en todas sus dimensiones, tanto este-oeste como norte-sur”, aseguró.

No obstante, insistió en que “si eso no se consigue, y por el momento no se están realizando muchos progresos, entonces se valorarán todas las opciones sobre la mesa para ver qué es lo próximo, aunque obviamente preferiríamos soluciones consensuadas”.

El pasado fin de semana, durante la cumbre del G7 (los países más ricos), Boris Johnson advirtió de que no dudará en aplicar el artículo 16 del protocolo, incluido en los acuerdos del Brexit, que prevé que una de las partes tome medidas si considera que el pacto está provocando “serias dificultades económicas, sociales o medioambientales”.

Londres arguye que los controles aduaneros que se pactaron entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido para evitar una frontera entre las dos Irlandas tras el Brexit genera demasiadas fricciones en su mercado interno.

En virtud del protocolo norirlandés, la frontera comercial ha quedado situada en el mar de Irlanda a fin de evitar que los controles se hagan en tierra entre la provincia británica y la República de Irlanda, para evitar una frontera física entre esos territorios y no perjudicar el proceso de paz.

Según el acuerdo del Brexit de 2020, Irlanda del Norte ha quedado en el mercado único, por lo que los controles aduaneros para las mercancías procedentes de Gran Bretaña (Inglaterra, Gales y Escocia) se hacen en los puertos norirlandeses, aunque se acordó que estos entrarían en vigor de forma gradual.