Londres comenzará a firmar acuerdos comerciales en la transición del “brexit”

Por EFE lunes 18 de diciembre, 2017

EL NUEVO DIARIO, LONDRES.- El Gobierno británico planea comenzar a firmar acuerdos comerciales con terceros países durante el periodo de transición del “brexit”, cuando el Reino Unido habrá abandonado la Unión Aduanera pero mantendrá normas compatibles con las comunitarias, sostuvo hoy la primera ministra, Theresa May.

En una intervención en la Cámara de los Comunes, la jefa de Gobierno conservadora recalcó su intención de forjar una relación “audaz” con la Unión Europea (UE) que permita al Reino Unido comerciar con los Veintisiete socios restantes al tiempo que impulsa sus vínculos económicos con países “de todo el mundo”.

Poco antes, May mantuvo una reunión con sus principales ministros para comenzar a diseñar la estrategia británica de cara a las negociaciones comerciales con Bruselas que se iniciarán el próximo año.

En ese primer encuentro no se alcanzó ninguna conclusión, según han revelado medios británicos, pero puso en evidencia que el Gabinete de la primera ministra está dividido en cuanto a esos planes.

Algunos ministros, como el de Economía, Philip Hammond, apuestan por mantener las leyes británicas compatibles con las europeas tras el “brexit” para facilitar el comercio con el bloque, mientras que otros, como el de Exteriores, Boris Johnson, prefieren una divergencia paulatina para potenciar los vínculos internacionales.

Johnson ha subrayado en los últimos días que el Reino Unido se convertiría en un Estado “vasallo” de la UE si el futuro acuerdo con Bruselas no le permite modificar las leyes para firmar acuerdos con terceros países.

Algunas voces en el Partido Conservador de la primera ministra, como la del diputado Jacob Rees-Mogg, han ido más allá al criticar que alinearse con la legalidad comunitaria durante el periodo de transición hará del Reino Unido una “colonia” de la Unión Europea.

En el Parlamento, May recalcó hoy que tanto Londres como Bruselas comparten el deseo de lograr un “avance rápido” en el diálogo para establecer los detalles del periodo de transición que se abrirá una vez se ejecute de forma oficial el “brexit”, previsiblemente el 29 de marzo de 2019.

La primera ministra quiere establecer cuanto antes los términos de ese periodo, que espera que dure unos dos años, a fin de otorgar “certidumbre a las empresas y las familias británicas”.

Durante esa etapa, el Reino Unido habrá abandonado el mercado único y la Unión Aduanera comunitaria, pero mantendrá su legislación compatible con la del resto del continente para poder continuar con la libre circulación de bienes, capitales y personas.

Según avanzó May, el Ejecutivo aprovechará ese periodo para comenzar a negociar y, en lo posible, firmar acuerdos comerciales con terceros países, que entrarían en vigor una vez terminara ese plazo de dos años.

Stefaan De Rynck, miembro del equipo del negociador jefe de la UE para el “brexit”, Michel Barnier, alertó hoy, sin embargo, en una conferencia en Londres, de que el pacto para establecer un periodo de transición “no está hecho” y pueden surgir “tensiones” a ese respecto.

“En el acuerdo de salida (de la UE) podría haber disposiciones de transición. Un periodo de transición o de implementación, como lo llama la primera ministra (Theresa May). A día de hoy, eso no está hecho, tenemos que ser muy claros”, afirmó De Rynck.

La futura estrategia internacional del Reino Unido ha levantado además polémica entre los sindicatos, que han advertido en los últimos días de que el Gobierno podría derogar tras el “brexit” la directiva sobre el tiempo de trabajo europea, que limita la semana laboral a 48 horas.

El líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, pidió en el Parlamento a May que indicara de manera “categórica” si planea reducir los estándares laborales tras la salida de la UE y la primera ministra aseguró que su intención es “potenciar” los derechos de los trabajadores.

“Vamos a unir a nuestro país, a hacerlo más fuerte y más justo, y vamos a recuperar el control de nuestras fronteras, nuestro dinero y nuestras leyes”, recalcó la primera ministra en los Comunes.