Lo luminoso y lo maravilloso en la nueva obra poética de Luesmil Castor Paniagua, desde la línea del tiempo

Por José Santana Guzmán viernes 26 de agosto, 2022

SE TRATA DE UN POEMARIO, CUYA FORMA O ESTILO OBEDECE A UN MONÓLOGO LÍRICO O PROSA POÉTICA, DE NARRATIVA EN PRIMERA PERSONA. (Orlando Muñoz P.)

“Temblor de Agua, la poesía luminosa de Luesmil Castor Paniagua”. Bajo este título el profesor César Sánchez Beras prologó el texto poético Mamá Tingó, en temblor de agua (Tiempo de Nosotros Editores. Primera edición. 2021). Libro de poesía del poeta, narrador, ensayista y docente de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Autónoma Santo Domingo (Uasd), Luesmil Castor Paniagua (San Rafael del Yuma, provincia La Altagracia)

En veintiún poemas y sesenta y dos páginas el sujeto poético nos presenta de forma maravillosa y “luminosa” la vida y el legado de quien es considerada una verdadera heroína del campo, una luchadora, como él mismo la define desde el introito: “…líder campesina de las Ligas Agrarias, espacio desde el cual impulsó la lucha para que la tierra fuera y sea de quienes la trabajan, al punto, de ofrendar su vida por sus ideales de solidaridad al caer asesinada de dos disparos en la comunidad de Hato Viejo, Yamasá el 1 de noviembre de 1974, en los días difíciles de los gobiernos de los 12 años del presidente Joaquín Balaguer”. Florinda Soriano Muñoz –Mamá Tingó– (1921-1974).

   Mamá Tingó, en temblor de agua es una obra escrita en prosa poética, donde el sujeto poético plasma los dotes de sensibilidad que le caracterizan, que le nacen de lo más profundo de su alma, fruto, tal vez, de su vasta experiencia narrativa y poética sobre el folclor dominicano y sus constantes afanes por la permanencia en la memoria colectiva de nuestras costumbres ancestrales, representadas en nuestros mitos, leyendas y otras realidades culturales que forman parte de la idiosincrasia nacional.

Sin embargo, a juzgar por la vasta bibliografía del autor, en esta obra, Luesmil Castor Paniagua da un giro importante en su narrativa, al mostrarnos una temática que combina lo real (historia) con lo fantástico (poesía) de ahí el calificativo de este estilo: prosa poética o poema en prosa, que magistralmente logra el profesor Castor Paniagua.

Desde el inicio, el sujeto poético importantiza, magnifica e inmortaliza a la protagonista de su obra, y al mismo tiempo devela hasta qué punto esta luchadora se mantiene viva en la memoria de todo un pueblo que la recuerda y la aclama como el primer día:

”¿Quién dice que te fuiste Florinda, cuando hay un pueblo entero diciéndote ven, asilatrada tras los pasos del mar ancorado en tus recuerdos…?” (Poema 1-II, pág. 19).

Por medio a este primer poema, el sujeto poético, de entrada, trata de mostrarle a sus receptores, la vigencia de Mamá Tingó no solo en la comunidad por la que proporcionó su vida, sino en la vida y la mente de su país de origen. Con este recurso estilístico, el autor muestra, a la vez, la valentía, la sed de justicia, la solidaridad y el amor por el campesinado dominicano, por parte de su protagonista. Asimismo, para infiltrar su voz poética, el sujeto autor se vale del uso oportuno y adecuado de una metáfora que a su vez sirve de complemento o adorno del título de la obra: temblor de agua, que significa, o más bien, se puede interpretar de diversas formas, entre ellas: ternura sobre un cuerpo, según el propio autor:

 “…Te miras en el espejo del temblor de agua y ve tu alma rebelde, puerilmente zurcida de sed. Apretujada de rabia empuñada en el machete…” ((Poema 1-II, pág. 19).

   Con Mamá Tingó, en temblor de agua, el hombre poético busca (y de hecho logra) magnificar, resurgir en el tiempo la figura de esta heroína campesina, mediante la polifonía y el uso del civil. Por consiguiente, de forma impresionante, Luesmil Castor Paniagua logra trasladar y, al mismo tiempo, vincular la proeza de su actriz con otros hechos más universales y anteriores a su época, al mismo tiempo que reivindica su figura y su hazaña, la articula de forma magistral con los sentimientos más profundos de sus receptores:

“…el amor no lo terminaron con los atropellos al Perú Inca y tú en la isla toma este cuerpo restaurado en el taller de tus toscas manos de tierra, con tu mano de conuco o de nocturnales aplausos de agua frente al Parque del amor o de madrugar por Lima…” (Poema 8, págs. 35-36).

Cómo se puede observar, para el autor, Mamá Tingó no solo encarna o personifica la defensora de las tierras de su comunidad, sino que la presenta como una figura isleña, de alcance nacional. Por tanto, en esencia, ella es la tierra misma; es el conuco: “…tus toscas manos de tierra, con tu mano de conuco…”.

En definitiva, se necesita mucho tiempo y mucho espacio para analizar a profundad una obra de esta magnitud y valor literario, debido, en gran medida, a la profundad que el autor le ha impregnado a esta interesante obra literaria. Asimismo, quiero agradecer sobremanera la colaboración que como siempre recibo de mis mentores y asesores literarios, en las personas de los maestros, Pablo Reyes, Gerardo Castillo, Julio Cuevas, Orlando Muñoz Pineda y José Joaquín Colomé Reyes.

 

Por José Santana-Guzmán

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