Lo insólito de caso Odebrecht…

Por JOSE ANTONIO MATOS PEÑA martes 7 de febrero, 2017

Que los escándalos de sobornos de la empresa constructoras de Brasil hayan llegado a los niveles mundiales y nacionales no nos sorprendan!, aunque su alta dimensión es una realidad, lo dijimos en los años en que empezó su gran apogeo, a los que frecuentaban con nosotros, al circular sobre todo, donde ella tenía construcción, al través de sus logos y peculiares cintillos de delimitación de lugares intervenidos; Odebrecht, Odebrecht, Odebrecht narramos; ! verán ustedes en un futuro los escándalos que sobre el monopolio de esta constructora en la consecución de obras en el país!.

Hacíamos esas reflexiones, sobre todo, entre los años 2008 al 2012, luego ya no era sorpresa para nosotros, veíamos el tumor social salir, comentando, más los escritos de Ivonne Ferreras respecto a Punta Catalina, un tanto adelante en el tiempo, al expresar esos presagio; el daño que estaría sufriendo el país, cuando los ingenieros, maestros constructores , empresarios de la construcción nacionales y el dinamismo económico a lo que al discurrir de los tiempos iban a ser objetos, al hundirse en la inercia, pensaba, nadie busca, y me refiero a los funcionarios públicos, un riesgo tan alto al favorecer esta empresa de manera tan abultada sin algún beneficio pecuniario, ustedes verán, le referíamos nosotros a nuestros interlocutores de aquellos momentos.

Llegado el Malaya, como diría mi difunta madre, doña Canela, en los tiempos en que aunque aquí se tape, llega a Brasil, Perú, Colombia y Panamá, entre otros países, para sumar como a doce, el gran escándalo que surge, al pie de la letra del dicho popular que reza; Lo Mucho, Hasta Dios lo Ve!

Escándalos, condenas como la de ocho años, para Joao Santana, confesiones como la de Ángel Rondón, traen la pelota a los cordones de nuestros peloteros criollos, referido en sentido figurado con la pelota; los funcionarios a los que les incumben esos privilegios tendrán que rendir cuentas y explicaciones al pueblo dominicano, y la justicia que surja, decimos que surja, porque en el pliego de reclamaciones que describe el manifiesto verde, y que nosotros estuvimos firmado su libro, llamado por nosotros libro del color verde de un plátano Neibero, con que asistimos ayer al parque Independencia.

En este evento diurno, vimos ya en horas de la tarde figuras de la clase media, de sectores jamás ligados a la política, firmando y en sus comentarios y semblantes se podía escuchar o colegir, como a principios de la década de los 60s, un ¡Basta Ya!…

Firmé con nombre y apellido el documento porque mi conciencia presente y futura no me perdonarían sustraerme de una demanda tan justa y necesaria como la emprendida por la ciudadanía independiente al partidarismo, el cual, tampoco se puede quedar ajeno al reclamo justo, más, cuando en los medios de comunicación la semana pasada, aparece el procurador de la república, juez y parte, como se sugiere y ve en imágenes publicadas, anuncia un acuerdo con la compañía cuestionada y perseguida por varios sistemas de justicia, acuerdos Insólitos como el de recibir una parte menor de un soborno que la compañía lo admite, mientras en actor directo del mismo lo niega identificándolo como simple y puro emolumento de servicios prestados.

No hay ningún subterfugio legal o comunicacional que nos haga a nosotros aceptar o asimilar que de un proceso tan evidente, culpabilidades tan flagrantes, con dimensiones económicas tan supernumerarias a las que se admiten, se puedan detener las ruedas de la justicia penal que los intereses del pueblo y la sociedad misma demandan y demandarán, ¡ Que no nos quepa ni la menor duda!…

 

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