Líderes políticos, ¡llegó Navidad! imiten a Jesús

Por Venecia Joaquín jueves 12 de diciembre, 2019

Diciembre es un mes muy especial ¡me encanta! Su llegada es un decirnos “cambiemos de tema, hablemos de amor”. Es un mes que acerca a Dios, que motiva a la reflexión profunda; a buscar en el baúl del alma, el traje más hermoso para vestir nuestras vidas: amar al prójimo. La Navidad, recuerda el nacimiento de Jesús, el hijo de Dios, quien vino al mundo a salvar la humanidad.

Su vida fue un viacrucis de sufrimientos, buscando igualdad, justicia social, enseñando a amar el prójimo, a ser generosos. De ahí, que la navidad invita a compartir con la familia, amigos, a sacar la chispa hermosa y picara que enciende la alegría, el amor, la armonía.

Hay tendencia a decorar los lugares con arbolitos, luces, objetos de llamativos colores, con campanitas de tiernos sonidos, a poner música por doquier; es un querer proyectar lo más hermoso del alma, íntimos y cálidos sentimientos, de ternura ¡surge la melancolía! Como cómplice de este sentir, el clima tiende a ser  frío, agradable, motiva a acurrucarnos; la brisa fresca es una caricia, cuando toca nuestros rostros, es como un abrazo colectivo para unirnos.

La navidad mueve a sonreír, invita a buscar en nuestro interior lo más hermoso, para que lancemos lluvias de energías positivas por doquier y llenemos de alegría el ambiente.

¡Llegó la navidad! pero los líderes políticos nacionales impiden disfrutarla; siguen en campaña, lanzando pinceladas demagógicas, de ambición, que empañan el ambiente. Los que realmente están preocupados por cuidar el alma de la nación, su progreso, deben detenerse y hacer un encuentro intimo consigo mismo; analizar su Yo interior, sus deseos e intensiones; sus actitudes y acciones, teorías y hechos, mentiras, verdades y demagogias. Con firmeza y coraje, deben hacer los cambios necesarios para lograr el bien común.

¿Están realmente pensando en los pobres, como lo hizo Jesús?  ¿Buscan poder y bienestar personal? Los líderes políticos deben recogerse en estas navidades, hacer un retiro espiritual; confesarse ante Dios y revisar que intentan sembrar en sus hijos, en las comunidades, en el pueblo. Deben recordar, que Dios observa; sabe quitar la escalera a los que escalan por caminos equivocados, a los incapaces de llevar la cruz, a los que la sueltan, buscando una vía fácil hacia el poder.

A Jesús, lo maltrataron, traicionaron, crucificaron, pero nunca abandonó su meta ni el templo de sus valores cristianos; actuaba con fe, no basado en ambición personal. Perdonó sin abandonar el templo y menos sus feligreses; supo tomar el látigo para sacar los mercaderes y coronado de espinas, siguió dando ejemplo de amor.

En navidad, los políticos deben tener cuidado con los regalos venenoso para los pobres. Dios observa. Imitemos a Jesús quien nunca buscó beneficios personales; permaneció firme en su meta del bien común, aun cuando seria crucificado. Los frutos de sus sacrificios fueron para señalarnos, que los refugios de paz y alegrías no están en las cosas materiales sino en las espirituales.

No olvidemos que los dones, recursos y oportunidades son para dejar huellas positivas, para que florezca la armonía y hacer del mundo un bello vergel. Que, en estas navidades y siempre, imitemos al hijo de Dios, regando valores hermosos, para acabar con la violencia, la ambición desmedida  y serenar la nación.

Por Venecia Joaquin

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