El Liderazgo Académico que Necesita la UASD

Por Francisco Rafael Guzmán viernes 6 de octubre, 2017

Nuestra academia, la Primada de América, necesita de la emergencia de un liderazgo que no tiene y que de emerger de sus entrañas, un liderazgo nada espurio que se conecte con los orígenes de la razón de ser de la universidad como categoría universal, como parte de lo son, han sido y deben ser las Universidades, comunidades autorreguladas. El Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología fue creado con el propósito, no sólo de acabar con la educación superior estatal o reducirla a su mínima expresión fortaleciendo e incentivando la educación superior privada, si no de controlarla, lo cual va contra el origen, la mística y la razón de ser y esencia de las universidades. Esto, lo de controlarla, complace al Banco Mundial y a otros organismos financieros internacionales, como el FMI, porque controlándola a través de un organismo estatal que centraliza decisiones es más fácil inducir la privatización, con lo cual el Estado invierte cada vez menos en educación superior o lo que invierte lo recupera cobrándoles a los futuros profesionales como el modelo norteamericano.

Se puede decir que ese modelo norteamericano hace que el Estado tenga un negocio con la educación superior, el cual posiblemente lo tengan hoy día países europeos con bonos educativos a los estudiantes. Ese es posible que sea el modelo de financiamiento de la educación superior o modelo de educación a que aspira Danilo Medina, pero invierto el sentido la frase que dijera en mi presencia el finado Miguel Coco: Una cosa piensa el burro y otra el que lo apareja. La realidad es que un jefe de Estado no puede pretender que controlar el conflicto social es tan sencillo. Que sepa el jefe de Estado dominicano y que sepan algunos actores al interno de la Alma Mater que pretende agravar la crisis en la UASD es una apuesta al caos en la sociedad dominicana, un caos que todavía no conocemos aún, porque a pesar de los accidentes de tránsitos, los atracos, los homicidios y de los feminicidios tan frecuentes, todavía el índice va a ser mucho mayor en la medida en que la Academia estatal colapse como universidad autónoma, popular y pública. Presidente Medina mírese en un espejo como jefe de Estado, piense en lo que va a ser de la sociedad dominicana si usted mantiene su actitud con la Universidad.

Ciertamente, que en nuestra academia deben aplicarse correctivos para enderezar entuertos y manejarse mejor, como debe ser. Lo primero es que se debe renovar en su esencia el liderazgo, las autoridades que van a ser elegidas en el próximo certamen de febrero deben gobernar la misma poniendo la autoridad por encima del poder. Sin embargo, en sus inicios ejercer el gobierno, especialmente el rector o rectora y el nuevo Consejo Universitario debe ejercer el mando centralizando un poco para poner freno a ciertos desmanes e irregularidades que se dan, entre ellos el manejo del comedor evitando toda canonjía con suplidores, correctivos  en la nómina para hacer uso racional del gasto (bajar algunos sueldos superfluos que no son tantos y ni se va ahorrar la Universidad con ello, pero es necesario hacerlo) y frenar la anarquía que  escenifican en el campus encapuchados que tanto daño han hecho y parecen no ser estudiantes y ser pagados por actores ajenos a la UASD, sin impedir el derecho a la protesta de los estudiantes dentro y fuera del recinto.

Ahora bien, logrado esto La Universidad debe ser atendida por el Estado y ella misma es la que tiene que autogobernarse y el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología no debe interferir tanto en la UASD, porque la autonomía no puede ser cercenada. La UASD puede hacer auditoría interna y ponerla al servicio del ministerio si este desea conocerla.

Es bueno que quede claro que la UASD ha tenido sus fallas pero no es la peor y ni estas entre las peores entidades del Estado en cuanto a pulcritud, lo que pasa es que hay una campaña contra ella, para destruirla. Pero liderazgo debe cambiar para que ella vuelva a ser vista como lo que fue: Un Faro de Luz, como debe ser vista. En la universidad es donde debe coserse la razón en grado máximo. Eso ha sido la UASD en gran medida, pero en los últimos tiempos ha sido desvirtuado. Intereses mercuriales ajenos y en menor medida internos, pero estos últimos muy minoritarios. La gran mayoría de los uasdianos amamos la UASD, pero el liderazgo debe cambiar en ella.

Después de aplicar medidas de manera centralizada que coadyuven al saneamiento, trasparencia y pulcritud de la Academia, administrativamente, La Academia debe ser manejada por las nuevas autoridades fortaleciendo institucionalmente la misma, haciendo reformas de algunos reglamentos académicos que fueron reformados en la gestión de Mateo y otras anteriores, sobre todos los que han constituido retranca o retroceso en la reglamentación de concursos de profesores, categorías profesorales y elección de algunos funcionarios.

Creo que, contrariamente a lo que hizo el Claustro en tiempos de Rozado, el estudiantado debe tener una mayor participación en la elección de autoridades, pero con restricciones para los estudiantes que tienen bajo índice académico y deben revisarse los privilegios o canonjías  de los dirigentes estudiantiles o del gremio estudiantil. El Claustro Mayor para elegir autoridades debe celebrarse en un solo lugar y con debates  o deliberaciones de los candidatos, antes del sufragio. Debemos volver a ser el ejemplo de servir de escuela de democracia.

Luego debe venir la reforma del curriculum y de la calidad de la enseñanza, para volver a ser el paradigma de universidad que habíamos sido y para que el Estado pueda tener en ella un apoyo para resolver lagunas necesidades del saber científico y artístico. En alguna otra entrega volveremos a referirnos a la Primada de América.

 

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