Líder estudiantil capturado por la Policía al salir de una misa en Nicaragua

Por EFE lunes 29 de octubre, 2018

EL NUEVO DIARIO, MANAGUA,(EFE).- Un líder estudiantil de Nicaragua fue capturado por la Policía Nacional al salir de una misa, en un municipio del noroeste del país, informaron hoy los manifestantes autoconvocados de la ciudad de Chichigalpa.

Gerson Suazo, de 24 años, fue capturado anoche por un grupo de policías en los predios de la parroquia San Blas, donde participaba en una misa de apoyo al obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, quien denunció ser víctima de una “campaña de represión y terrorismo”, lanzada a través de medios del Gobierno.

Minutos antes de su captura, Suazo había lanzado globos con los colores azul, blanco y amarillo, alegóricos a las banderas de Nicaragua y de la iglesia Católica.

Suazo es uno de los líderes estudiantiles de Chichigalpa que han encabezado protestas contra el presidente Daniel Ortega, según los denunciantes.

Los policías también capturaron a Claudia Monjarrez y Cristhian Meléndez, quienes participaban en una vigilia para exigir la liberación de Suazo, según la denuncia.

Los manifestantes autoconvocados también señalaron que Galo Gradiz, de 33 años, un ciclista que acostumbraba recorrer Managua con una bandera de Nicaragua, fue capturado la tarde del sábado al sureste de Managua.

En un video distribuido en redes sociales se observa que Gradiz es abordado por tres camionetas llenas de policías especializados en operativos contra el crimen organizado, al momento de su captura.

Organismos humanitarios han insistido en que los arrestos sin orden judicial y sin un delito previo son considerados “secuestros”, y citaron a los jóvenes capturados como “presos políticos”.

Dichas organizaciones calculan que en Nicaragua hay al menos 558 “presos políticos”, mientras el Gobierno, que reconoce 200, los considera “terroristas” y “golpistas”.

La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han responsabilizado al Gobierno de “más de 300 muertos”, así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual, entre otras violaciones a los Derechos Humanos.

Organizaciones humanitarias locales y extranjeras cuentan hasta 528 muertos.

El presidente Ortega, quien reconoce 199 víctimas, no acepta ser responsable de los señalamientos y afirma que enfrenta un intento de “golpe de Estado”.

Las protestas contra Ortega y Murillo se originaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social, que se convirtieron en una exigencia de renuncia, debido al saldo mortal en las manifestaciones.

 

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