Licitación del INVI

Por Jose Espinosa Feliz martes 22 de septiembre, 2020

Algunas recomendaciones.

 El Instituto Nacional de la Vivienda INVI, a través de las publicaciones en periódicos nacionales los días 17 y 18 de septiembre, hizo un llamado a licitación para la “Reconstrucción y mejora de hasta 30 mil (30,000) viviendas en el territorio nacional y la adquisición de materiales de construcción para las brigadas de acción rápida…”, lo que significa que será una gran inversión. Felicitamos al director de esa institución gubernamental por la prontitud con que han operado, para que en un mes se hayan realizados los levantamientos de las viviendas dañadas por el paso de las tormentas Isaías y Laura, además de otras que necesitaban intervención.

La larga permanencia de la pandemia Covid-19, ha golpeado a muchos sectores, entre ellos el sector de la construcción que en el primer semestre del año ha tenido una caída de -19.5%. La paralización de los proyectos ha disminuido el poder adquisitivo de la mayoría de los ingenieros y arquitectos, sin embargo, el llamado a reconstrucción de viviendas a sectores pobres podría ser un aliento, una oportunidad para mejorar la difícil situación.

Aunque entiendo que algunas licitaciones guardan el debido proceso y sus resultados se ajustan a la realidad, muchos profesionales entienden que ciertos incumbentes se aprovechan de las debilidades que presenta la ley 340-06 y su modificación 449-06, para realizar adjudicaciones dirigidas.

Si bien la ley -según el umbral- establece varias modalidades para la adquisición de obras, y las instituciones están en libertad de escoger dicha modalidad ajustándose a lo establecido en el art. 17, los profesionales de las ingenierías y arquitectura prefieren los sorteos porque: generan mayor participación, lo consideran más transparentes y no generan conflictos.

El INVI, propone reconstruir unas 30 mil viviendas, organizadas en 40 lotes, entre ellas 20 les corresponden a Mipymes, por un monto total que supera los 2 mil millones de pesos. El menor de los Lotes tiene 517 unidades y otros llegan hasta 1,000, con un monto que sobrepasa los 70 millones de pesos por cada uno, y deben realizarse en un periodo de tres meses. Bajo estas premisas podemos sacar algunas conclusiones importantes.

En estos momentos se necesita una mayor distribución de los recursos y eso se logra ampliando la cantidad de profesionales que puedan obtener un lote, con ello se aumentará el número de personas beneficiadas, como maestros, albañiles, carpinteros, obreros, el personal de servicio a cada brigada, etc. No es lo mismo 40 lotes que 200, como tampoco es lo mismo, cuatrocientos maestros que dos mil.

En otro orden, desde el punto de vista de la programación, no es posible que bajo las condiciones planteadas se logren reparar todas las viviendas en tres meses, sin embargo, al aumentar el número de contratistas, aumenta la posibilidad de terminación en el tiempo establecido.

Si el deseo del gobierno, aparte de mejorar el estado de las viviendas a familias pobres, es impactar al sector de la construcción y a la economía en sentido general, les sugerimos a las autoridades del INVI subdividir los lotes y en vez de 40 llevarlos a 200, para así aumentar la cantidad de profesionales ganadores y por ende supervisores, además, sería importante analizar la posibilidad de variar la modalidad de licitación a sorteo.

Por José Espinosa Feliz

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