Licey, siguen las improvisaciones

Por El Nuevo Diario jueves 15 de marzo, 2018

EL NUEVO DIARIO.- Los Tigres del Licey aún no cuentan con gerente general, y arribamos al mes de abril. Al momento de concluir la serie final en enero pasado, protagonizada por los equipos que componen el llamado clásico del béisbol dominicano, (Licey y Águilas), nos encontramos con que la continuidad de Junior Noboa al frente de la oficina de operaciones de los Tigres estaba sujeta a una reunión con los directivos azules, y que además se tratarían unos temas y cuestiones de donde derivaría la decisión de continuar o prescindir de sus servicios, ¡oh Dios!

Según algunos reportes la continuidad del dirigente colombiano Luís Urueta, era uno de los temas principales a tratar, ya que algunos directivos azules estaban opuesto a que este siga en al frente del club, ¡ay las improvisaciones! Licey, fiel a la falta de continuidad que abunda en LIDOM con los dirigentes, pensó que alguien que llevara al conjunto a un juego 7 de una final de liga no merecía seguir comandando el rumbo de la organización, ¡tremenda lógica! Hay que decir que este tipo de comportamiento no es exclusivo del Licey, exceptuando al Escogido, todas las organizaciones de la liga dominicana se comportan de la misma forma. Un ejemplo de eso es Lino Rivera, manager encargado de terminar con la sequía aguilucha, dijo que no tenía claro seguir dirigiendo al conjunto amarillo, pues según el mismo Lino, el trato no fue 100% bueno. ¿Quién diría…?

Volviendo a los Tigres, vemos que esta actitud es normal en la liga, solo que Licey ha querido llevarla a un nivel superlativo. Recordemos que hace justamente dos años, que la directiva azul, de la mano de Miguel Angel Fernández, entendió que Manny Acta no era una buena opción como gerente general, ya que según reportes este devengaba un salario “elevado” y esto tenía que ser reajustado, por si tienen mala memoria, Acta estuvo al frente de los Tigres por 3 temporadas, disputando dos finales, ganando una de ellas, pero más que eso, el ya mencionado fue quien armó en gran medida el roster que compone a Licey hoy día, trabajo que ha servido para llegar a 4 finales de liga. Ningún cerebro pensante podría justificar la decisión de Licey de no seguir el proyecto de Manny Acta. ¡Las improvisaciones otra vez!

Independientemente de la salida de Manny Acta, con Junior Noboa asumiendo la gerencia, el equipo quedó en buenas manos, los resultados saltan a la vista, llevó a la organización a dos finales seguidas, ganando una de ellas. Pero nueva vez aparecieron las improvisaciones. Alguien entendía que la gestión de Noboa necesitaba algunos ajustes y estaban dispuestos a hacerlo, cosa que al parecer no fue del agrado del ya mencionado, por lo que, envió una carta a los medios de comunicación, donde renunciaba a seguir gerenciando los destinos de la organización.

Nadie es indispensable en la vida, pero la consistencia es algo vital en la misma, y cuando se trata de béisbol es fundamental. La Liga Dominicana está atravesando una crisis, que en el futuro inmediato no pinta nada bien, pues los peloteros que accionan en el torneo no son lo que todos quisiéramos, y ni hablar de los prospecto de primer nivel de Grandes Ligas, esto solo tienen permisos para accionar por un mes en la temporada, eso en caso extraño de que le permitan jugar. Todo esto sumado, a que los peloteros de buen nivel, que no están en el béisbol de los estados unidos (Yamaico Navarro, Zoilo Almonte, Esmil Rogers, Jimmy Paredes) entre otros, son una bendición y peligro al mismo tiempo, pues para sus organizaciones representan mucho, porque no tienen las “limitaciones” que tienen los peloteros del béisbol de los Estados Unidos, pero tienen el agravante de ser contratados por algún equipo del oriente, específicamente de la liga KBO de Corea, las organizaciones de dicha liga, inmediatamente firman un jugador, le prohíben la continuidad con los equipos dominicanos, y los japoneses, aunque no son igual de reacio que los ya mencionados. Los peloteros se ven precisados a abandonar sus equipos en la etapa más crítica de la temporada, ya que los entrenamientos de cara a su temporada chocan con el Round Robin y la final de la liga dominicana.

¿Qué supones todo esto? Es sencillo, ser gerente general en estos momentos es un trabajo complicado, que conlleva un nivel de planificación importante, y la suerte juega su rol, pues hay un sin fin de eventualidades para la que los equipos no se pueden preparar.

Suerte a Licey con sus improvisaciones, pues intentarán tener éxito con su 3er jefe de operaciones en 5 años.

Y queda la pregunta: ¿Cómo es que una organización se da el lujo de cambiar dos gerentes, mismos que en un tramo 5 años tuvieron saldo de 4 finales de liga, ganando dos de ellas?

Por Mixael Rosa

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