Leonel un líder visionario…

Por José Núñez viernes 3 de noviembre, 2017

Un líder visionario es el hombre que se adelanta a su tiempo y posee una visión de futuro, que en términos reales y pragmáticos, impacta más en toda la sociedad cuando el dirigente tiene la oportunidad de ponerla en ejecución.

Las ideas de los líderes visionarios hoy en día toman mayor significación toda vez que las informaciones pueden ser compartidas instantáneamente en este mundo digitalizado, aunque para los países en vía de desarrollo la aplicación de la digitalización es en algunas áreas, y se inició de forma notoria hace apenas 15 ó 20 años.

Ciertamente, el doctor Leonel Fernández Reyna es un líder político visionario, de los que han tenido la oportunidad de plasmar sus ideas con éxitos. Evidentemente, todo producto bien terminado a nivel de liderazgo, generalmente cuenta con buenas bases, es decir, con un buen maestro y una institución sólida, y en el caso de este expresidente, tuvo al profesor Juan Bosch y al Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Él supo esperar su momento en el PLD, inclusive cuando se le presentó la oportunidad de aspirar a una candidatura de menor jerarquía, como fue la de diputado, en los tiempos que eran por listados, cuando tuvo que ser excluido de los mismos, con igual o más merito que muchos de los que en éstos dejaban, siempre supo tener la paciencia y la comprensión, entendía y aceptaba la situación en la que era afectado con una simple explicación.

Además, Leonel Fernández tiene la virtud de la paciencia, que en el Proverbio Árabe se dice, «es un árbol de raíz amarga, pero de frutos muy dulces». En este mismo orden, la noruega Sigfrid Undset, que fue escritora y obtuvo el premio nobel de filosofía en 1928 escribió al respecto: «La paciencia es una virtud calumniada, quizás porque es la más difícil de poner en práctica», y sobre esta situación el expresidente ha dado muestras en diferentes momentos.

También en los conflictos y choques internos de su Partido, marcada su posición en los mismos, mediando y buscando las soluciones en la organización, pero nunca pensando dejarla ni mucho menos apartarse de su mentor, líder y guía político, Don Juan Bosch y Gaviño.

Una de sus principales muestras de un liderazgo en cierne, visionario, paciente, formado y preparado, se observa cuando fue candidato Vicepresidencial del PLD y de Juan Bosch en el 1994, ya que al verse frustradas las esperanzas del PLD alcanzar el poder en ese año, también parecía que se le ponía más lejos la oportunidad de gobernar el país a la obra cumbre del líder morado, este caballero se mantuvo siempre ecuánime.

En esas circunstancias políticas, Leonel Fernández nunca se creyó el candidato único o exclusivo entre los peledeístas, y una cosa muy extraña en estos lares politiqueros, tampoco azuzó para sustituir al Profesor Bosch en su partido, ahí también continuó evidenciando su paciencia y capacidad política visionaria.

Inclusive, cuando fue escogido por el Comité Central del PLD en una terna, como uno de sus precandidatos presidenciales para las elecciones del año 1996 frente a sus compañeros Euclides Gutiérrez Félix y Norte Botello, se pensaba en un primer momento que este joven solo estaba para completar la terna.

Y eso se pensó así, primero, por la humildad con que Leonel Fernández recibió el reconocimiento de haber ido como acompañante de boleta de Juan Bosch, y segundo, por los dos hombres a los que se enfrentó; intelectuales, prestigiosos, connotados, de mayores arraigos e historiales políticos que él. Pero las bases moradas pusieron sus oídos en el corazón del pueblo, y la historia es conocida…

Cuando fue presidente en el período 1996-2000, se debe recordar que la reelección estaba prohibida, pero por la buena valoración de su gestión de gobierno, y por ser un hombre visionario, tal cual demostró en ese período de gestión, no cedió a los pedidos de modificar la Constitución, y hasta le dijeron públicamente, el Senador de Higuey, Amable Aristy Castro; «que se ponga los pantalones».

Aunque es un secreto a voces, que esas palabras del perenne Senador de la Provincia Altagracia, fueron mandadas a decir por el doctor Joaquín Balaguer, inclusive me han comentado, que el líder del Partido Reformista dijo, «el que es presidente de un país y no busca la reelección, nunca debió llegar a ese cargo».

Otra muestra de ser un líder visionario, fue el comportamiento asumido frente al enfrentamiento por la candidatura presidencial en el PLD para el período 2000-2004, cuando era el mandatario de la Nación, y su dejar hacer, dejar pasar en pro de su brazo derecho en el Poder, el Secretario de la Presidencia, licenciado Danilo Medina, en contra del Vicepresidente para la fecha, doctor Jayme David Fernández Mirabal, sucedió realmente por saber ex-antes, por su visión, que ese era el hombre ideal para sustituirlo en el puesto de presidente de la República, y eso, que no estaba mejor posicionado.

En sus gestiones de gobierno 2004-2012, períodos de la consolidación de su liderazgo, se pone nueva vez de manifiesto la visión de un líder que resolviendo en el presente piensa también en el futuro, y profundiza en la modernización de los principales servicios estatales, crea las leyes necesarias que servirán de sustento al despegue del desarrollo nacional. También se revisa y modifica la Constitución de la “A”, a la “Z”, donde se introdujeron cambios trascendentales a la misma.

Los túneles, elevados, avenidas y la obra cumbre en términos de construcción de infraestructuras de sus mandatos constitucionales, el Metro de Santo Domingo, su obra más criticada también, hoy la de mayor admiración y reconocimiento por visionaria, son parte de las cosas visuales que indefectiblemente transformaron el rostro en la Patria de Juan Pablo Duarte.

Su insistencia en la importancia de popularizar el uso de las computadoras y dominar el idioma inglés principalmente, son otras de las acciones que dejaron un legado del líder con visión de futuro. Mientras que por el lado del posicionamiento del país a nivel internacional nadie lo discute, todo lo contrario, llueven los elogios.

Los avances en la educación también están ahí, y en la modernización de las infraestructuras del Centro Educativo Superior más importante del país, la UASD, donde también incluyó los Centros Regionales de ésta. Y los aportes en las áreas de las ciencias y la cultura con FUNGLODE son inconmensurables. Entonces es de admitir, este líder ve más allá de sus entornos.

A punto de concluir su mandato en el 2012, el cual fue por dos períodos consecutivos, como siempre surgieron las voces continuistas, pero en el momento cumbre dijo un no, poniendo en evidencia el liderazgo visionario y maduro que ostentaba, éstos valores pudieron más que la seductora silla presidencial.

Y no conforme, Leonel Fernández despejó todos los obstáculos del camino para que la candidatura del PLD se expandiera y se afiance, lo que le iba a garantizar la permanencia en el poder al partido, con Danilo Medina a la cabeza.

Una muestra de sus aprestos en Pro de su compañero precandidato, fue cuando le pidió a los otros aspirantes internos que dejen sus cargos en el Estado, de lo contrario serían apartados de los mismos si continuaban sus aspiraciones natí muertas, a la sazón del tema, estos eran; Franklin Almeyda, José Tomás Pérez y Radhamés Segura.

Así aconteció el asunto, dos renunciaron a sus puestos (José Tomás Pérez y Radhamés Segura), y uno fue sustituido del cargo por no acatar la solicitud, el doctor Franklin Almeyda Rancier.

Tampoco debemos olvidar lo que pasó con antelación a lo dicho en los dos párrafos anteriores, el manejo magistral, maduro, preventivo y con visión institucional, no personalizada, el caso de la renuncia a las aspiraciones de la candidatura presidencial provocada a su esposa, la doctora Margarita Cedeño de Fernández, y esa sí era una real amenaza para la candidatura del licenciado Medina.

Ahora fuera del poder, como líder visionario que es, nos presenta un proyecto novedoso y alcanzable, RD 2044, un Plan de Desarrollo de Infraestructuras Nacional; donde da a conocer las principales obras de construcciones por provincias, que además de garantizar un crecimiento sano de la economía, son un visado expreso para alcanzar el desarrollo nacional.

El hombre que ha sido paciente y visionario esperando su momento en el partido, y como presidente del país dio cátedras de un joven político excepcional, también en el afianzamiento de su liderazgo nacional e internacional estando en el poder, en su segundo y tercer mandato, ya que siguió con esa metodología y sin mezquindades, lo cual ha continuado desde el banco, su partido es el que sigue gobernando, entonces, es obvio que para las elecciones del 2020, él sabe muy bien su rol, está preparado para actuar con o sin vientos; al fin y al cabo, es un León veterano, no un barco de velas.

Ahora, la posición que está asumiendo y la que debe decidir para el 2020, se caen de la mata, él, Leonel; es el candidato natural del PLD. Vamos a evaluar a este hombre visionario por su trayectoria, otros dirían, por sus hechos…

¡En esta tesitura, nueva vez, la parada final para Leonel Fernández son las escalinatas del Palacio Nacional!

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