“Leonel Fernández, De Genio a la ingenuidad”

Por Manuel Cruz sábado 18 de mayo, 2019

Hasta los enemigos más acérrimos de Leonel Fernández tienen que reconocer el aura, la brillantez y el cambio de paradigma que este hombre significó; para la política mecánica y caudillista que imperó en el país hasta 1996. Sin duda alguna, que verlo en escena despertaba una pasión que solo podía compararse al Bosch de 1962. El dominio absoluto de su retórica y cosmovisión generó por más de una década tanta persuasión, que podemos decir que Fernández se convirtió en el Pericles dominicano. Sin embargo, si hacemos una comparación con el Leonel de ésta campaña no hay dudas; que estamos viendo a un hombre que carece de toda esa genialidad.

La Estrategia y la Táctica.

No hay que ser Albert Einstein para darse cuenta, que con esa campaña de ataques a Danilo Medina; Fernández ha confundido la táctica con la estrategia. En efecto, está ignorando el aforismo del politólogo estadounidense Dick Morris quien estableció, “que las tácticas en campañas son como jugar a las damas; mientras que, utilizar la estrategia es como jugar al ajedrez”. Eso significa, que la estrategia anticipa respuestas y programa movimientos alternativos y por eso, hemos visto a un Leonel pulular como única arma de campaña un feroz despliegue contra Medina. Empero, ignoró que esas flechas se convertirían en las mismas de la guerra de Troya donde murió Aquiles.

 

El Papel de un Líder.

Aunque parezca increíble ante los ojos de muchos, probablemente la prueba más irrefutable de que Leonel ha caído en la ingenuidad es verlo coincidiendo con sus seguidores. A tal punto, que parecería que su campaña son ellos que la dirigen. Y, en medio de esa sed de sangre, de odio, de rencor y venganza Fernández no hace otra cosa que adherirse y repetir lo que ellos dicen para calibrar sus simpatías. Por tal razón, Leonel olvidó que el ingente ex Secretario de Estado de EE.UU. Henry Kissinger advirtió que, “la tarea del líder es llevar a la gente desde donde están hasta donde no han estado”. Y, agrego yo; nunca jamás actuar como ellos.

El Signo de los Tiempos.

Ver a un neófito confundir a una yegua con un caballo, se podría decir que es algo hasta normal. Pero, observar a un polímata como Leonel fiel seguidor y ejecutor de las teorías de Lasswell, actuar como un advenedizo ignorando el signo de los tiempos; es para cuestionarnos sobre si este está perdiendo facultades. Jamás puede olvidar Fernández, que él mismo propició una división para que el Partido de la Liberación Dominicana fuera dirigido por una Sociedad Fabiana. Por eso, resulta insólito verlo querer convertirse en presidente ahora desde las bases y, renegando de aquel famoso refrán de que, “cuando el abad está contento, lo está todo el convento”.

Nunca Cerrar las Puertas del Acuerdo.

Todos aquellos que por preferencia o consecuencias del destino han ingresado a estudiar a una facultad de derecho, saben perfectamente que uno de los principios fundamentales que allí se enseñan es, “que más vale un mal acuerdo que un buen pleito”. Asimismo, Leonel que también pasó por allí además está olvidando que su propio maestro el profesor Bosch; no fue presidente en 1990 por cerrar las puertas a un acuerdo con Peña Gómez. Y, que Hipólito en 2012 vivió la misma suerte por cerrárselas a Miguel. Por ello, con esa ingenuidad que ha desarrollado Fernández olvida que, cerrar los espacios para un posible acuerdo es propiciar que otros lo hagan; pero en contra de uno.

Una Campaña sin Sustancia.

Parece paradójico con el gran apoyo que tiene Leonel, pero ésta ha sido su peor y más engorrosa campaña electoral; toda vez que, el mismo ejercicio del poder por 12 años; ha propiciado que carezca de los tres principios de persuasión enarbolados por el gran filósofo griego Aristóteles que son: EthosPathosLogos. Desde esa perspectiva, Fernández no tiene propuesta social que enamore al pueblo, pues RD-2044 es un megaproyecto para persuadir a la clase empresarial más poderosa; que son quienes los construirían. De igual forma, ha repetido discursos, confunde las palabras; inclusive, en su actividad más importante leyó su discurso.

El Poder es lo Único.

Dentro de todos esos errores, las dos evidencias más claras de la ingenuidad de Leonel en esta campaña son, 1ro. desafiar el poder de su adversario a quien sin dudas; necesita para volver a ganar. Con el agravante, de que conoce perfectamente el alcance de todo ese poder porque él mismo lo utilizó en 2007. Y, 2do, cometió el error estratégico más común que es atacar a tu oponente donde tiene mayor debilidad. Esa supuesta defensa de una Constitución que él violó muchísimas veces; no tiene ningún sentido ni impacto, porque este es un país meramente reeleccionista que ha preferido ser dirigido la mayor parte del tiempo por tres hombres en los tres siglos que ha visto.

Autor: Lic. Manuel Cruz (M.Sc.)

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