Leonel está confiado porque siente el apoyo popular

Por Rolando Robles lunes 16 de septiembre, 2019

Definitivamente, a la gente hay que oírla. Aunque usted se imagine que está por encima de la media en materia de razonamiento, ponga atención a esas sencillas -y a veces muy fanatizadas- opiniones de las personas comunes que le rodean. Eso es lo que he estado haciendo ante esta crisis de opinión política coherente y desinteresada: peguntar con humildad y escuchar con paciencia.

Es que la gente -por lo general- sabe mas de lo que uno supone. Y lo digo porque cuando hablé de la preocupación que tenemos por la muy evidente confianza que exhibe el presidente Leonel Fernández ante esta embestida de Danilo Medina y su equipo, recibí decenas de comentarios en mi correo electrónico, donde me explicaban -con lujo de detalles- las mas variadas y creíbles interpretaciones de lo que implicaba este hecho.

Cada arista del problema fue abordada por mis amigos, con gran destreza y derroche de razonamiento. De verdad que me animo a compartir esta experiencia porque creo que vale la pena conocer las opiniones de estas personas sobre un tema tan peliagudo como éste.

Lo primero que afloró, fue la creencia de que la mayoría de los “analistas” están vendidos al gobierno. Porque nadie se explica cómo es que tanta gente, del mas florido variopinto en materia de opinión, coincidan todos de pronto (+60%) en criticar a Leonel Fernández por su “atrevimiento de desafiar al poder”.

Parece como si desconocieran la historia de los pueblos en lucha. Cada vez que un partido de oposición gana las elecciones, lo hace combatiendo y venciendo, la maquinaria de poder enquistada en el Estado. Todas las revoluciones exitosas del mundo, han derrotado las estructuras del poder y en ocasiones, hasta han ajusticiado a los tiranos y sus testaferros.

Aunque, desde luego, el caso que nos compete no es ni por asomo, una asonada revolucionaria. Es un simple proceso electoral en que, un sector del partido de gobierno, quiere controlar el partido y el gobierno del futuro, con la intención de instalar un régimen donde impere el sector empresarial.

La idea primera de este atrevido movimiento, es sustituir el mando político tradicional, a fines de viabilizar que nuestro país sirva de “punta de lanza” a la penetración China en el Caribe y Centroamérica. Y lo mas extraño de este lance político en que han metido a Danilo Medina es que, los mismos funcionarios que lo promueven, son los que servían de base de soporte a las políticas de control social de los gobiernos de Clinton y Obama.

Todo cambió con la llegada de Donald Trump. La influencia de ese grupo extranjerizante que promovía las políticas neoliberales en las escuelas, de pronto, perdieron el respaldo de USAID y sus “testaferros morales”, muy bien bautizados como “el injerto” por don Marino V. Castillo, de inmediato, cerraron filas en la aventura danilista de buscar padrinazgo de China.

El asunto es que no hay un solo dominicano que viva en China, mientras que, cerca de 2 millones de nosotros vivimos en USA y aunque el gobierno de Trump aún no nos ha “apretado” por el desplante de Danilo Medina y su aventura, muy bien pudiéramos esperar algunas acciones en represalia.

Otra lectura que se dejó sentir entre mis lectores, es la creencia de que el danilismo actúa por temor a “seguras” represalias contra ellos. Mas luego, al hablar, esas represalias bajaban a la categoría de “posibles” y si el tinto era fluido, llegábamos a la conclusión de que eran algo conclusiones muy “temerarias”, por aquello de que “las clases no se suicidan”.

Hasta este punto, solamente he recogido las opiniones que me llegaron y que, aún compartiendo de manera parcial buena parte de ellas, no las endoso en su totalidad. Pero he querido compartirlas, para que ustedes aprecien, cómo piensa un sector de los dominicanos que vivimos fuera de la isla.

Yo esperaba una reacción mas cercana a la manera de pensar de los “dirigentes” políticos tradicionales, pero, descubro que la gente común mira mas allá de lo que la propaganda mediática les presenta. Por eso, insistí en mis conversaciones, en el asunto de “la confianza de Leonel” y ya con mas precisión, logré algunos juicios muy certeros.

El primero me llegó de parte del coronel Freddy Díaz, mi asesor en materia de inteligencia. Dice él: “yo no entiendo, si Leonel lo está haciendo mal, al ‘desafiar el poder’ y eso le perjudica, supuestamente, ¿por qué hay que tratar de que cambie?, eso no tiene sentido político; lo que sucede es todo lo contrario, a Leonel no lo han acorralado, porque ha radicalizado su discurso y le está dando muy buenos resultados”

 Ernesto Méndez y David Polanco, dos dirigentes del poderoso Frente de Taxistas del PLD en Nueva York, sostienen que: “quién le pida a Leonel que se retire, lo que quiere es darle el triunfo a Danilo; si gimen y se lamentan, es porque le está doliendo; nadie detiene a Leonel”

Simón Vélez, un médico dominicano seguidor del presidente Fernández, afirma sin mayor preocupación: “Jabalí, tú sabes mas que eso; ya don Quijote lo dejó claro cuando le dijo a Sancho, su escudero: Si los perros nos ladran es porque estamos avanzando”

Con estos tres juicios de dominicanos residentes en NYC, cierro el asunto este que los altoparlantes del gobierno -en la prensa tanto hablada, como escrita- han puesto en escena, pidiendo que Leonel modere su discurso o que renuncie a la candidatura antes del 6 de octubre, repitiendo su lema:

 ¡Bajo cualquier circunstancia, no hay marcha atrás!

 ¡Vivimos, seguiremos disparando!

POR ROLANDO ROBLES

Anuncios

Comenta