Las muertes bajo custodia en China quedan impunes, denuncia HRW

Por El Nuevo Diario martes 14 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, PEKIN.- El Gobierno chino sigue sin investigar las muertes bajo custodia de activistas y en cambio incrementa su persecución sobre voces disidentes, denuncia hoy la organización Human Rights Watch (HRW).

En un comunicado, la ONG recuerda que hoy se cumplen tres años del fallecimiento de la activista Cao Shunli bajo custodia y hasta ahora, "se han dado muy pocas explicaciones sobre la detención o la muerte de Cao, no se han exigido responsabilidades y no hay signos de que se haya abierto una investigación".

Cao, licenciada en Derecho y quien los últimos años se había dedicado a documentar violaciones de derechos humanos en el país, fue arrestada en septiembre de 2013 en el aeropuerto de Pekín, cuando trataba de viajar a Ginebra para asistir a una sesión de la ONU sobre derechos humanos.

Meses después, la disidente, de 53 años, murió mientras seguía detenida y después de serle negada asistencia médica en repetidas ocasiones, denuncian activistas.

En estos tres años tras la muerte de Cao, la directora de HRW en China, Sophie Richardson, considera que, lejos de investigar los maltratos, las autoridades "no han hecho más que intensificar su campaña contra los defensores de los derechos humanos".

HRW se hace eco de las recientes denuncias sobre torturas sufridas bajo arresto por parte de abogados encargados de casos sensibles para el Gobierno, como Xie Yang, aún en manos de las autoridades, o los traumas que han mostrado letrados ya liberados, como Li Chunfu, quien ha sufrido "daños psicológicos".

La organización también expone el caso de Jiang Tianyong, uno de los abogados más prominentes del país, que apareció recientemente en televisión, desde una ubicación sin determinar pues continúa bajo arresto, "admitiendo" que ayudó a inventar las supuestas torturas sufridas por Xie.

Poco antes de ser detenido, Jiang aseguró en una entrevista con Efe haber sufrido torturas bajo custodia en ocasiones anteriores y pidió a algunos de sus compañeros que le perdonaran si, estando en la cárcel, decía cosas en las que no cree tras sufrir "agresiones".

En este contexto, la directora de HRW en China considera que, si el régimen comunista quiere "gobernar el país en base a la ley", tal y como proclama, debería abrir una investigación sobre la muerte de Cao Shunli y sobre las torturas.