Las 3 causales del desarrollo económico

Por José De Pool

Las manecillas del reloj, en particular el que se asienta en la muñeca izquierda del presidente Luis Abinader, parecen moverse más de prisa de los que se nos pronosticó miles de años atrás, en aquel espacio bíblico en que se nos ensena de los tiempos finales.

Desde que en agosto pasado asumiera la Primera Magistratura del Estado, el presidente Abinader ha venido desarrollando, sin pausa, una agenda de trabajo cuyos resultados van quedando a la vista de todos los que han querido ver. Su capacidad, y su energía de hombre joven sano y joven, quedan impresas en el diario vivir.

El presidente Abinader parece estar consciente de que cuatro años es un tiempo muy corto para poner mano a la obra a su programa de gobierno y, por demás, cumplir con la palabra empeñada, y dar cumplimiento a la promesa de desarrollar una gestión acorde al programa de gobierno de su partido.

En esta tarea es mucha la gente, comprometida con el país, que se involucra en procura de asistir al jefe de Estado, y nosotros, sin ser de su entorno, pero si cofrade de profesión y amante de nuestro terruño y de lo que aprendimos en anos de estudios universitarios, no quisiéramos ver el juego desde las graderías, sino entrar al terreno y poner al servicio de la Patria nuestra experiencia y talentos, aunque solo sea con la punta de un lápiz.

Turismo, agricultura, vivienda, seguridad ciudadana, seguridad vial, tasa asequible al productor, han sido temas que el Presidente Abinader ha ido cumpliendo como parte de su agenda de trabajo, pero hay otros renglones que complementaria tan magno esfuerzo, y en post de ello aquí vamos en su ayuda, y de paso tomando prestado, en cierto modo, el concepto que expresa la sociedad en tres causales, pero en un campo distinto.

Al tomar en sus manos los renglones que hemos citado en el párrafo anterior, El Presidente ha comenzado a fecundar el ovulo del desarrollo económico, sin obviar las previsiones necesarias para evitar el abortamiento del esfuerzo que ello comporta, aunque como debajo del Sol no existe el hombre perfecto, algunos puntos pueden que no aparezcan en la prioridad de su agenda.

Un ejemplo que ilustraría el aserto es el que nos mueve y que da origen al título de este artículo, y que se contrae a 1) la titulación, 2) la bancarización y 3) la informalidad.

En materia de titulación hay que convenir en que mas del 50% de los inmuebles carecen de títulos Legítimos; en bancarización, igual porcentaje de ciudadanos no dispone de cuentas bancarias y, por último, en materia de informalidad, es astronómico el número de comercios informales. Estas tres causales ponen en riesgo el esfuerzo en pro del desarrollo que hace la administración que se instalo el 16 de agosto 2020 proclamando el arribo del Cambio.

¿Qué hacer en favor de garantizar un Cambio real, efectivo, que satisfaga las expectativas de un país ávido de equidad?

Se nos antoja que ha sido excelente la jornada sobre temas financieros que se inició en el país con el auspicio de las autoridades en este campo, y nos llaman la atención los datos revelados por una encuesta realizada por el Banco Central, en diciembre del 2019, en lo relativo a la inclusión financiera de los dominicanos, la cual se sitúa por debajo del 50%.

El dato trajo a mi memoria otros estudios realizados por organizaciones internacionales que arrojan datos aún más preocupantes, como, por ejemplo, aquellos realizados sobre la informalidad versus la formalidad y sobre la gran cantidad de inmuebles sin títulos de propiedad, los cuales arrojaron números similares, y por ello nos atrevemos a usar el término que está en boga, las tres causales, y recomendar a las autoridades la ampliación del referido estudio, para que en este sea incluido lo relativo a la informalidad y la titulación. creo que en las oficinas del PNUD y el BID, existen estudios actualizados sobre estos temas.

Países con problemas que guardaban similitud con nuestros, como fueron Perú, Singapur y Egipto, entre otros, dieron a estas respuestas efectivas, partiendo de la titulación de la tierra, y los demás se resolvieron por añadidura.

Cuando obtienes tu título de propiedad, automáticamente se logra bancarización, formalidad, acceso al crédito formal, seguridad hereditaria, soporte y aval ante las legaciones consulares, multiplicidad de tus esfuerzos, legitimidad de tu propiedad y, finalmente, mejora la seguridad, evitando la delincuencia frente a quienes se atribuyen la propiedad de lo que es tuyo.

Así que, señores autoridades financieras y del gobierno en general, hagan la prueba e implementen un verdadero plan de titulación público-privado, y ahorrémosle a este país 50 años de irresponsabilidad gubernamental.

Un plan como el sugerido, no costaría un solo centavo al Estado, y se tendrá la oportunidad de convertir más de 30 mil millones de capitales muertos en capitales vivos. ¡esto puede ser parte del cambio!

Por José De Pool Dominici

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar