Las ¨ordalías¨ o ¨castigos de dios¨ como ley pero para todos

Por Humberto Salazar lunes 19 de junio, 2017

Imaginemos que vivimos en una sociedad donde el que juzga a los acusados es Dios, donde nadie es culpable o inocente hasta que pase por una serie de pruebas instituidas por el Creador, quien al final será con su sapiencia el que decide lo que ocurrirá con un acusado, solo que este tipo de juicio, que existía en la Edad Media y le denominaban ¨ordalía¨ hay que transmitirlo ahora en Youtube, Instagram, Facebook, Twitter y demás redes sociales.

Pero también hay que leer, escuchar y mirar las acusaciones, reflejadas y narradas en las caras de algunos comentaristas de televisión, comentaristas de radio, youtubers populares en las redes, sacerdotes acusadores de oficio, mentirosos de profesión, propagadores de rumores electrónicos, megadivas pasadas meridiano y todo tipo de ejemplar parido de esta modernidad electrónica que nos apabulla.

Mas que un estado de derecho y el imperio de la ley, lo que deberíamos hacer para complacer a los vociferantes de los medios de comunicación y uno que otro púlpito, es establecer la voluntad divina como tribunal para que condene o descargue a todos los que se han dedicado a la actividad política en la República Dominicana.

Según escritos antiguos, las ordalías o castigos De Dios consistían en someter a los sospechosos o acusados de crímenes a pruebas de diversos tipos, eso si, invocando la presencia de Dios para que sea el quien de su veredicto final sobre quien la culpabilidad o inocencia.

Algunas son de lo mas curiosas, claro todo esto era bendecido por los sacerdotes, quienes eran los encargados de hablar con la divinidad y así designar culpas, si alguien era culpable pagaba en el acto la falta cometida porque en la prueba estaba incluido el castigo

A ver algunas ordalías que podríamos realizar en un país que a veces pensamos, sobretodo con las decisiones cuasi medievales de algunos de nuestros legisladores sobre temas sensibles, que vamos caminando hacia una teocracia fundamentalista.

Hay que anotar que ordalía viene de la palabra ¨ordeal¨ que significa dura prueba, generalmente relacionadas con el fuego o el agua las que deben soportar los acusados para demostrar su inocencia, si pasaban las pruebas eran liberados, en cambio si no las soportaban Dios les señalaba como culpables.

Una de las mas conocidas consistía en hacer pasar al acusado sobre nueve rejas de arado ardientes, antes había sido pasadas por el fuego y estaban al rojo vivo.

Por supuesto esto lo hacían con los pies desnudos. Si después de esto las plantas de sus pies estaban sanas significaba la absolución, en cambio si estaban quemadas y no se sanaban entonces era culpable.

Generalmente el acusado tenía una muerte horrible fruto de las quemaduras en los pies y las infecciones derivadas de ellas en una época donde no había médicos, antibióticos y mucho menos tratamientos para lesiones de tercer grado.

En este caso, Dios los condenaba a ese sufrimiento y nadie podía discutir culpabilidad o inocencia.
Otra ordalía de la que se tiene noticia, consistía en lanzar a un acusado a un río con una piedra atada al cuerpo de modo que esta sirviera de peso para hundir al infeliz sometido a este ¨juicio¨.

Si tenia la habilidad de soltarse de las amarras y conseguía salir del agua, entonces la absolución por parte de Dios se había manifestado y el acusado era liberado, en caso contrario se ahogaba y era la señal de que era culpable.

Parece que a una de estas pruebas tendremos que someter a los acusados del caso Odebrecht en la República Dominicana para satisfacer el deseo de venganza que, en sus ojos inyectados de sangre y palabras agresivas que llaman casi a la lapidación y fusilamiento de los que ellos, que se consideran los ¨dioses¨ de este país, ya juzgaron y ahora falta condenar.

Hay uno que asume en artículos de periódicos hasta el delito de sobrevaluación, porque su palabra tiene mas peso que una Biblia abierta, para algo es uno de los acusadores mas antiguos de la televisión dominicana, el problema es que tiene tanto peso y culpas sobre sus espaldas que hasta de esta yendo de lado fisicamente.

Hagamos una ordalía colectiva, al final aquí tenemos a Dios hasta para decidir la salud reproductiva de nuestras mujeres, a ver quienes son los que pasaran la prueba y saldrán culpables o inocentes del juicio que los medievales consideraban divino.

Pero eso si. deben ser todos, lo que incluye a los calumniadores y detractores de quien no comulga con su forma de pensar, los abusadores que usan los medios de comunicación para prejuiciar y condenar desde las pantallas y la radio a personas que deben ser presumidas inocentes en un estado de derecho moderno y democrático.

Vamos a someternos todos a la ordalía, la que sea, incluso la de lanzar a un acusado desde una torre a ver si se salva o muere, mas también que estén dentro del grupo los que tienen tanta amargura y rencor, que son pecados como cualesquiera otros, porque cada cuatro años sus opciones políticas vienen perdiendo espacio y simpatías.

Nos ponemos de acuerdo y asumimos la voluntad de Dios para declarar culpabilidad o inocencia, después de todo en la sociedad dominicana son muchísimos que parecen estar libres de pecado y dispuestos a lanzar la primera piedra, pero antes depurémoslos.

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