La verdad detrás de un circo Confirmatorio ante el Senado Americano

Por OSCAR CURY domingo 30 de septiembre, 2018

“The Kavanaugh lynching is a dress rehearsal for the impeachment of Donald Trump”

Esto define la cacería de brujas a que ha sido sometido el Juez Brett Kavanaugh. La presunción de inocencia hasta probar lo contrario ha sucumbido a intereses políticos estratégicos del Partido Demócrata para asegurarse el control de la Suprema Corte de Justicia durante los próximos veinte años. Nunca antes se había manifestado tanta saña y bajeza para obtener un objetivo a ese nivel; desde la primera audiencia los Demócratas explícitamente señalaron su intención de hacer todo lo posible para evitar su confirmación. La confirmación de un juez, por definición, no es un juicio, sino más bien una formalidad entre colegas para validar las supuestas cualidades personales y profesionales del candidato en cuestión.

Sin embargo, lo que ha ocurrido ha sido la más despiadada persecución personal y profesional de Kavanaugh, donde han insertado falsos testigos e intimidado al candidato con palabras descompuestas y tono amenazador. La cordialidad, el respeto y las buenas costumbres salieron volando por la ventana, algo típico de los juicios sumarios de la era estalinista, donde una audiencia era solo formalidad,  antesala a una muerte segura en un gulag.

El show mediático de la “confirmación” de Kavanaugh pone en evidencia la precariedad y no la fortaleza de la democracia americana.  Obama socavo no solo la estructura y la naturaleza institucional de la FBI, del Departamento de Estado y la CIA pero la del Departamento de Justicia también! El desmantelamiento de la estructura operativa de los tres poderes del Estado y su infiltración con elementos operativos que responden a una filosofía ajena a la esencia republicana se evidencia en un asalto sin fundamento a la Administración Trump por elementos en la prensa y operativos de la anterior administración aun enquistados en dichas instituciones. El grave temor de la bancada Demócrata es que se deslegitimice Roe vs. Wade, es decir, la penalización del aborto, que es uno de los pilares fundamentales de la demagogia de los Demócratas.

Juez Brett Kavanaugh.

No obstante, cabe resaltar la inacción de la Administración Trump en corregir, ya con dos años en el poder, los daños ocasionados por Obama. Porque? Porque al ser dos caras de la misma moneda, su libertad de acción se encuentra restringida por el paradigma impuesto por quienes real-mente ostentan el poder, y donde el modus operandi solo permite a la Administración de turno realizar un paso hacia atrás (para no destruir completamente lo logrado por la otra cara de la moneda y apaciguar a las masas) y dos pasos hacia delante, avanzando sólidamente, en término absoluto, en pos de un objetivo final.

La prensa americana ha dejado de ser un foro que iluminaba, al menos parcialmente, los más recónditos recesos del quehacer nacional, convirtiéndose de un tiempo para acá en bocina de grupos sionistas, neoconservadores y guerristas, globalistas anti-nacionales y de minorías apabullantes LGBT que atacan y minan los valores intrínsecos del alma del pueblo americano, convirtiendo a los EE.UU en víctima de una permisividad cuyo objetivo es la re-ingeniería social en pos de  un socialismo de viso anti-occidental.

El país y sus instituciones están bajo ataque por sectores financiados por fuerzas exógenas como lo son la Open Society de George Soros, los lobbies sionistas de Israel enquistados en todos los estamentos del poder, y por una sombrilla de ONGs y think-tanks que promueven un nuevo orden mundial conformado por países sin fronteras, sin hegemonía y gobernados por unas Naciones Unidas al servicio de las grandes corporaciones.

Ocho años de Obama dividió a ese gran país, logrando facilitar la infiltración de estos elementos dentro de sus estamentos de poder, minando así la integridad de sus instituciones para facilitar su debilitamiento institucional a nivel nacional. Reflejo de ese funesto paradigma, y ya a nivel global, lo constituye el asalto a la soberanía de muchas naciones mediante la inmigración descontrolada hacia Europa, Estados Unidos, Turquía, Siria, Libia y el Sudan, para mencionar algunos. En el caso dominicano, las fuerzas detrás de la fusión con Haití son precisamente las mismas que están promoviendo el desmantelamiento institucional de los EEUU, entre ellas la Fundación Clinton y la antes mencionada Open Society. Capitales dominicanos buscan la expansión de sus operaciones hacia Haití, reflejo de lo predicho por Karl Marx y Rosa Luxemburgo sobre la naturaleza del capital,  que requiere expandir sus fronteras para sobrevivir.

Todo este tinglado forma parte de un plan mayor, y el caso Kavanaugh es solo una batalla en la guerra por el control a largo plazo del poder rector de la macro dirección de ese país: la Suprema Corte de Justicia. La implantación de valores anti-occidentales y anti-cristianos, cuya finalidad es la destrucción de nuestra civilización occidental y la implementación de un Nuevo Orden Mundial de características dantescas, es solo cuestión de tiempo. No podremos evitar su final desenlace, pero si dilatar su ejecución.

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