La UCSD realiza su “Septuagésima Primera Graduación Ordinaria”

Por Leidy Perez lunes 5 de junio, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO:- Con la presencia de distintas personalidades del ámbito social y empresarial e invitados especiales,la Universidad Católica Santo Domingo realizó su  “Septuagésima Primera Graduación Ordinaria” donde invistió  395 nuevos profesionales en Postgrado y Maestría.

En esta importante actividad,  que tuvo como escenario el Auditorio de la Casa San Pablo, los graduandos recibieron sus títulos que los acreditan como profesionales especializados en diferentes áreas del saber, lo cual les permitirá ejercer una mayor influencia en la búsqueda de una sociedad dominicana más desarrollada y justa.

La ceremonia estuvo encabezada por el Rector de la Universidad, Reverendo Padre, Doctor Jesús Castro Marte, quien estuvo acompañado en la mesa principal por  Monseñor, Doctor Ramón Benito Ángeles, Vicario Episcopal Territorial Santo Domingo Este: por la Doctora Zeneyda de Jesús Contreras, Vicerrectora Académica; el Ingeniero Ramón García Tatis, Vicerrector de Administración y Desarrollo; el Licenciado Francisco Cruz Pascual, Vicerrector de Posgrado e Investigación; el Doctor Manuel Peña Conce, Vicerrector de Servicios Estudiantiles y Docentes y los Decanos de Facultades: Licenciada Carmen Mildred López, de la Facultad de Humanidades y Educación; Licenciado Jorge Báez, de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas; Licenciado Román Jaquez, de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas y Doctor Ángel Almázar, de la Facultad de la Salud.

Los graduandos estuvieron acompañados también por sus profesores, familiares y amigos, quienes compartieron con ellos  la felicidad de tan importante acontecimiento.

Al realizar la invocación al Altísimo, el  Reverendo Padre Doctor Jesús Castro Marte  exhortó a los nuevos profesionales a esforzarse para alcanzar el éxito.  “Los felicito a todos ustedes –dijo-, que continuaron formándose y adquiriendo conocimientos que los hacen cada vez más competentes para enfrentar los retos del mundo actual, al desarrollar un programa de Maestría que concluye felizmente”.

El Rector se refirió además, al rol del profesional en nuestro país  como forma de alcanzar una sociedad más desarrollada y honesta: “Nuestro país ha sufrido mucho por profesionales que perdieron la brújula y tenemos la oportunidad de ser quienes ayuden a recuperarla, trabajando duro para dar a quienes piden un poco de bienestar”.

El discurso central estuvo a cargo de Monseñor, Doctor Ramón Benito Ángeles, Vicario Episcopal Territorial Santo Domingo Este, quien instó a los graduandos a ser responsables de su propio futuro personal y profesional para demostrar sus propias capacidades, habilidades y destrezas  en el desarrollo de nuestra sociedad.

Cada uno tendrá que ser capaz –enfatizó Monseñor Benito Ángeles- de controlar su propia voluntad para no caer en tentaciones que puedan ser lamentables y destructivas y tomar decisiones heroicas que le permitan vivir una vida armónica  y de paz consigo mismo, con la familia y con la sociedad, en este turbulento mundo de múltiples desviaciones éticas y morales, de inseguridades sociales, de violencias irracionales, de corrupciones que desdignifican la persona humana y el trabajo digno, porque en tantas ocasiones no se busca vivir del sudor de su frente, sino con el sudor del de enfrente”.

En su alocución, Monseñor impulsó a los jóvenes profesionales a dedicarse a cultivar una nuevas esperanza hoy debilitadas, al cultivo de una moral que pareciera deteriorarse; a elevar el estandarte de la honestidad, la honradez, la equidad social; la solidaridad, la justicia, la verdad y la insobornabilidad.

En ese sentido, Benito Ángeles dijo que es preciso integrar y asumir la ética, los valores y los principios, tanto en su vida personal, familiar y profesional “Urge desarrollar y asumir con preclara conciencia una ética socio-política que produzca acciones que contradigan sustancialmente las fuerzas avasalladoras del mal, tan presentes en intereses particulares y muchas veces, tan lejos del bien común, del bien de las mayorías, del bien de los más pobres, desposeídos y marginados