La UASD perece por la politiquería

Por Jesús M. Guerrero Lunes 27 de Marzo, 2017

Al celebrarse las elecciones para elegir al presidente de la Federación de Estudiantes Dominicanos de la UASD, todos vimos como los medios de comunicación difundían la nota luctuosa del proceso; lamentablemente le dieron de baja, producto de un disparo a la cabeza a un ciudadano en medio del desbordamiento pasional que caracterizan los comicios electorales.

Lo que nos obliga a preguntarnos; ¿Qué aspectos estudiantiles tiene esta elección?, o ¿Cuáles beneficios tienen los estudiantes desde este organismo?

No será que la politiquería barata ha corrompido hasta el tuétano cada organismo que represente cierta ventaja con miras a mantener preponderancia en cada estamento social, como representa la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Desde mi óptica fue un error que suspendieran las elecciones, fue un yerro garrafal, el espectáculo de mal gusto debía concluir con el cierre de las mesas de votación; para que fuésemos testigos del fango que vierten al país con las ambiciones desmedidas de poder.

Ver videos donde se sustraen urnas para vulnerar la expresión popular de los estudiantes, es simplemente un adelanto de un futuro bochornoso y peor aún; cuando el país demanda un cambio en el accionar de quienes se disputan la administración de la cosa pública.

Según sondeos y afirmaciones de conocidos vinculados a tan vergonzoso proceso; la abstención de la matrícula de la UASD es un reflejo que ninguno de los aspirantes representaba al estudiantado. Es penoso para los que reclamamos un relevo generacional ver que nuestros correligionarios generacionales aplican practicas que la sociedad no consume, por el contrario, condena sin contemplaciones.

Un saldo de un fallecido y varios heridos es el resultado final de dichas elecciones que de educativas no tuvieron nada, y aun esperamos que celebren por segunda ocasión la votación en la sede principal.

La institución que está llamada a ser el escalón de ascenso social por medio de la enseñanza, la principal Alma Mater del país. Hoy se encuentra desfasada y secuestrada por los patanes que todos vimos haciendo lo que mejor hacen o lo único que saben hacer, desorden; sin importar la integridad física de nadie.

Todos los actores sociales deben anudar esfuerzos para lograr los cambios que necesita la primera universidad de América. De lo contrario, habrá que aceptar la realidad de que no podrá mantener sus puertas abiertas para tantos jóvenes que han emprendido la difícil tarea en este momento que vive el país; de ser alguien productivo para la sociedad.

Entiendo prudente cerrar este artículo con la frase de Norbert Wiener, cito: “Las necesidades y la complejidad de la vida moderna plantean a este fenómeno del intercambio de informaciones demandas más intensas que en cualquier otra época; la prensa, los museos, los laboratorios científicos, las universidades, las bibliotecas y los libros de texto han de satisfacerlas o fracasarán en sus propósitos.”