La UASD, la Campaña de los Candidatos y su Financiamiento

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 16 de octubre, 2017

En el Hoy digital del viernes 13 de octubre, el periodista Claudio Acosta escribió un artículo titulado: Qué se dice: Clientelismo en la UASD, en el cual hace referencia a las denuncias de FAPROUASD (léase federación de profesores de la Universidad), diciendo que nada pasa con esas denuncias de la corrupción de la gestión de Iván Grullón que ha llevado a tener un déficit mensual de 46 millones de pesos mensuales y   a la firma de un pacto entre casi todos los candidatos a Rector. El único candidato, entre los que han sonado notablemente en esta campaña, que no se menciona en el artículo de Claudio Acosta es al candidato Faustino Collado, el cual tiene una posición en cuanto a cómo vencer los malestares en la UASD que parece ser no les gusta a los otros candidatos.

Los candidatos firmantes en el mismo orden en que los menciona Claudio Acosta, son: Emma Polanco, Nino Félix, Francisco Terrero Galarza, Eritrudis Beltrán, Amado Reyes y Oscar Rosario Emma Polanco, Nino Félix, Francisco Terrero Galarza, Eritrudis Beltrán, Amado Reyes y Oscar Rosario. Sin embargo,  el autor no menciona que Faustino Collado no firmó el pacto. Independientemente de los motivos de este último para firmar dicho pacto, lo cierto es el profesor Collado tiene una posición aparentemente muy singular en cuanto a la interpretación de la problemática uasdiana y las soluciones para encarar la crisis financiera de la Academia, así como los correctivos para la educación universitaria de calidad, la investigación y la extensión. Sin embargo, todavía hasta hace poco el discurso de Faustino en un documento que publicara ponía mucho énfasis en aspectos cuantitativos, como por ejemplo que la cantidad de graduados debía ser muy superior a la que se estaban graduando. Decía Faustino en ese documento que la UASD debe graduar 20,000 profesionales al año. Es obvio que la educación privada, las que ofertan universidades privadas que en fondo son casi todas empresas privadas con fines de lucro, es una realidad insoslayable y que hoy día tienen más del 50 % del población estudiantil universitaria y pueden estar graduando más del 50 % de los que se gradúan todos los años. Pero creo que aún los 20,000 por año que propone Faustino como meta de la UASD, aún sin egresar las universidades privadas un solo graduado, el gobierno (sector público) y el sector privado no estarían en condiciones de absorberlos colocándolos en empleos o plazas de trabajo donde ejercieran sus profesiones dignamente.

En cuanto a las carreras técnicas, sería la solución para los estudiantes que no están en condiciones de cursar una carrera de grado universitario (por razones de coeficientes de aprendizajes) y aquellos que no quieren hacerlo por su voluntad, pero no creo que sea cierto de que habría un mercado de trabajo atractivo para ello, como quiere dar a entender Alejandrina. Germán. Lo que no se dice es que se trata de un modelo educativo para países sub-desarrollados diferente al modelo educativo de los países desarrollados o industrializados, el cual es una vieja promoción del Banco Mundial y otros organismos financieros internacionales, pretendiendo reproducir una división internacional del trabajo en la cual sean favorecidos los países ricos, dentro del modelo globalizador neoliberal. La oferta curricular de las universidades de países como este no puede responder al desarrollo industrial, si no al de una economía de servicios.

Ahora bien, los aspirantes a la rectoría de la UASD son muchos, porque tampoco se ha mencionado como firmantes Miguel Rosado Montes de Oca (ex–rector) y Jorge Asjana. Ahora bien, la Universidad tiene que cambiar su derrotero en los próximos meses, es decir, a partir del año entrante, desde su inicio (con las nuevas autoridades electas). No podemos dejar que los enemigos de fuera que son muy peligrosos hagan colapsar, cosa que no creo que sea tan fácil de lograrlo. Si vemos toda la pantalla que se pretende presentar de que la educación superior privada es lo que va y que la UASD es un desastre, donde aparece un grupo de revoltosos que hace que se pierda la docencia y producen actos vandálicos, la realidad que las autoridades no se han atrevido a enfrentar la anarquía y el vandalismo dentro del recinto y es algo que han debido hacer y no pueden eludirlo, porque no es a la Policía Nacional a quien le toca ir a poner el orden en el recinto y ni en la periferia de la Universidad si no a las autoridades de ella. La imagen de que la Universidad puede  el orden dentro de su recinto hay que recuperarla. Pero eso es algo que se debe aspirar que las nuevas autoridades lo pongan en práctica, de la actual gestión no se puede esperar eso. Pero no debe decir que nadie conoce a los miembros de la seguridad, porque se identifican allá, los hemos visto con su indumentaria, lo que hacen es poner el orden. Por las versiones de la Policía Nacional y del Médico Legista, aparentemente por la forma que debe suponerse se cometió el crimen de Yuniol Ramírez ningún cuerpo de seguridad podía prevenir eso, estamos partiendo de versiones y suposiciones, por más agentes de seguridad a menos que tenga intervenido todos los teléfonos de todo el mundo y haya registro minucioso de todo el que entra y sale de la UASD.

Por otra parte, en principio el rector tendrá que tener una autoridad moral en el Consejo Universitario, modo tal que el Rector tome algunas decisiones centralizadas para frenar todo asomo de corrupción y poderse dar un saneamiento administrativo, ningún tipo de canonjías de tipo clientelar con los suplidores del comedor universitario, el economato, en el avituallamiento de combustibles y la imprenta. Los sueldos de algunos funcionarios deben ser rebajados, pero son muy pocos los que por inequidad deben ser rebajados y algunos cargos fantasmas suprimirse. Ahora bien, que no crea el gobierno, ni algunas personalidades públicas del sector empresarial y algunos actores de opinión pública que con tales medidas la Universidad se va a ahorrar tantos recursos si se comparan con las necesidades reales de la UASD como universidad estatal, que esas son muchas, y ni los profesores devengamos sueldos de lujo y no son justos, como no los son los de muchos médicos.

La necesidad de una subvención presupuestal superior a la que se le entrega actualmente es justa como universidad del Estado, pública y popular, pero incentivando la educación superior privada el Estado no podrá dar soluciones a los problemas nacionales con el apoyo de la educación superior, la ciencia y la tecnología, por el sector privado que invierte en las universidades privadas hace negocio con tales actividades y su interés no abarca todo el interés nacional. Lo que el gobierno está apostando es aun caos, al dejar de apoyar a la universidad del Estado, como apuesta a un caos con el sector eléctrico cuando se habla de pasar al sector privado a las generadoras y se habla de pasar al sector privado la planta de generación de Punta Catalina, después del Estado invertir tantos recursos pecuniarios en su construcción, porque se ha puesto en evidencia que ha demostrado que estas empresas privadas -por su origen mismo, que han surgido como de la nada (sin invertir muchas veces)- lo que buscan no es dar un buen servicio, si no ofrecen un servicio deficiente y cobrar mucho, para tener mayor lucro. La Universidad Autónoma de Santo Domingo si está en condiciones de apoyar al Estado, si este la apoya mejor y deja de apoyar los afanes de lucro del sector privado con la educación superior.

Ahora bien, como bien dice un dicho que nadie da nada si no es cambio de algo, los candidatos se deben comprometer a que de resultar electos van acabar con la relaciones clientelares y para eso es bueno que se comprometan a no recibir dinero para de manera espuria favorecer a determinados suplidores. Eliminar los cargos innecesarios en el área administrativa, aplicar la baja estudiantil, profesoral y administrativa. Deberán comprometerse a hacer auditoría interna y presentarla al gobierno central, así como toda la nómina publicarla. El nuevo rector o rectora deberá centralizar el mando en el departamento de seguridad, por lo menos por un tiempo desde juramentación, para acabar con el vandalismo. Deberá revisarse si es pertinente reabrir el cine universitario, ya que tenemos la carrera de cine o la mención de cine en una licenciatura.

Deberá haber nuevos criterios gerenciales en el comedor universitario y en el economato. Sobre todo lo mencionado en el párrafo anterior y en este deberán comprometerse los candidatos si queremos levantarla y colocarla en el sitial que le corresponde y que quieren conculcarle tienen en cuenta la crematística o el afán por lo pecuniario, quienes no tienen en cuenta el bien común o el interés social general y si su interés individual, o bien, el de una clase o capa social determinada de la que forman parte.

Un tema que no puede ser pasado por alto por el rector electo o las autoridades electas es el de que la UASD tiene que estar presente de manera permanente en los medios de comunicación, lo que no ha estado haciendo, para defenderse y acabar con la inicua campaña mediática contra ella. En días pasados me encontré con alguien de la Z101 que es un profesor jubilado, cuando quiso hablarme de las fallas de la UASD que no eran así cuando era profesor. Le respondí diciéndole sí, pero hay una campaña mediática contra la UASD, entonces no halló como responderme. Es decir, lo que la UASD tiene que hacer para dejar inermes a sus enemigos es estar permanentemente en los medios.

Concluyó repitiendo lo que dije un artículo anterior, la vicerrectoría de extensión debe llegar al pueblo con la extensión. Deberá promover el resurgimiento de los clubes juveniles culturales y deportivos, para desde ellos promover las actividades culturales. Deberá promover labores de extensión desde las escuelas de medicina y odontología.

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