La UASD debe ser salvada. Es cuestión de que se tomen las acciones de lugar para conseguirlo

Por César Fragoso miércoles 1 de febrero, 2017

A propósito de la celebración del Día Nacional de la Juventud, yo quiero hablarles de un tema que afecta de manera directa a la juventud dominicana en lo que respecta a su educación profesional y a su futuro, me refiero a la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Primero hablemos un poco de su Historia. La UASD es la Primera Universidad de América. Fue creada mediante la Bula In Apostolatus Culmine, expedida el 28 de octubre de 1538 por el Papa Paulo III.

Inició sus enseñanzas organizadas en cuatro Facultades: Medicina, Derecho, Teología y Artes, según las normas establecidas en la época para las instituciones similares en España.

La UASD ha pasado por innumerables vicisitudes. Fue cerrada por primera vez en el año 1801, como consecuencia de la ocupación haitiana al país. Se reabrió en el año 1815, al volver la colonia a la soberanía española.

Solo 7 años más tarde, los haitianos volvieron a gobernar nuestro país y la Universidad de nuevo cerró sus puertas en 1822, debido a que gran número de sus estudiantes fueron reclutados para el servicio militar obligatorio.

Con la Independencia de la República Dominicana en el 1844, se intentó reabrir la Universidad y el 16 de junio de 1859, el Presidente Pedro Santana promulgó una ley que restablecía la antigua Universidad de Santo Domingo, pero, por razones de las contingencias políticas, la disposición no se ejecutó y la misma no se reabrió.

Como resultado de esa situación, en diciembre de 1866, se creó, por decreto, el Instituto Profesional, que funcionó en sustitución de la antigua Universidad de Santo Domingo

Dicho instituto cerró sus puertas desde mayo de 1891, hasta agosto de 1895, cuando reabre y es en noviembre de 1914, cuando el Presidente de la República, Dr. Ramón Báez, quien era también Rector del Instituto Profesional, transforma, por decreto, al Instituto Profesional, en la Universidad de Santo Domingo.

Dos años más tarde, en el 1916 y hasta el 1924, la Universidad tuvo que interrumpir su funcionamiento como consecuencia de la intervención norteamericana.

 

Luego, durante los 31 años del dictador Rafael Leonidas Trujillo, la Universidad de Santo Domingo, funcionó con las limitaciones a las libertades que existían en la época y fue usada para complacer los fines del tirano.

Cuando Balaguer asumió la presidencia de la Rep. Dom. en el 1966, y ya con su autonomía, la UASD se había convertido en el lugar donde los jóvenes con ideas contrarias a su gobierno, desarrollaban sus actividades mediante continuas manifestaciones, lo que hizo que los enfrentamientos entre la policía y los estudiantes de la UASD se convirtieran en algo frecuente.

Como consecuencia de eso, en febrero del 1967, Balaguer, a través de una intervención radio-televisiva, calificó a la UASD como un refugio de desafectos que buscaban derrocar al gobierno.

A partir de ese momento la universidad estatal fue cerrada y militarizada en cuatro ocasiones:

En febrero del 1968. En abril del 1972, siendo esta la ocupación más sangrienta que vivió la UASD, en donde hubo múltiples heridos y sucedió la trágica muerte de la estudiante Sagrario Ercilia Díaz. También fue militarizada en febrero del 1973 y en marzo del 1977.

Gracias a Dios, esas luchas reivindicativas de la UASD pasaron a otros tiempos y, de su pasado más reciente, podemos mencionar más sus logros que sus necesidades.

Es el caso, por ejemplo, de los beneficios recibidos del Gobierno del Dr. Leonel Fernández, quien construyó la Biblioteca Don Pedro Mir, rehabilitó el Alma Mater, edificó los centros regionales universitarios de Bonao, en la provincia Monseñor Nouel, de Santiago, de Puerto Plata, el de Nagua, en María Trinidad Sánchez, el de Higüey, el de San Juan de la Maguana y los de Barahona y Valverde Mao.

Asimismo, construyó un parqueo en la sede central, un comedor para 10 mil estudiantes, la Torre Administrativa, la Torre Tecnológica e Innovación y un moderno hospital especializado en el tratamiento del cáncer.

La UASD tiene 9 facultades, la de Humanidades, la de Ciencias, la de Ciencias Económicas y Sociales, la de Ciencias Jurídicas y Políticas, la Facultad de Ingeniería y Arquitectura, la de Ciencias de la Salud, la de Ciencias Agronómicas y Veterinarias, la Facultad de Artes y la de Ciencias de la Educación.

Además posee 21 Institutos, entre los que podemos mencionar: El Instituto de Criminología, de Filosofía, de Historia, de Idiomas, de Género y Familia, el Instituto Sismológico Universitario, el Instituto de Psicología y el Instituto Geográfico universitario.

En la Biblioteca Pedro Mir, están todos los libros que los estudiantes necesitan para hacer sus carreras y es un importante medio de consulta para los investigadores de la historia de la hispanidad y el Caribe.

En su recinto principal aquí en la Capital, la UASD tiene el Centro de Desarrollo Educativo Jardín Infantil Progresando, para niños desde los tres meses de nacido, hasta los seis años de edad, en donde se ofrece un cuidado especial y se estimula el desarrollo psicológico a los hijos de las madres universitarias de escasos recursos,.

La UASD también posee la Editora Universitaria, para la edición, impresión y publicación de las obras realizadas por sus estudiantes y profesores.

Si usted hace un simple análisis de la UASD de antes y la de ahora, se dará cuenta, con suma facilidad, de que, lo que hace unos años, era una lucha justa por conseguir beneficios reales para la Institución, como fue el caso de las innumerables contiendas que se escenificaron por conseguir medio millón de pesos de presupuesto para su funcionamiento, hoy, se ha convertido en un despilfarro de dinero, en especial por las exigencias de mejores sueldos de parte de sus profesores y funcionarios.

El presupuesto de la UASD para el 2016 fue de unos 7 mil millones de pesos.

La mayor parte de ese monto se va en sueldos administrativos a supuestos funcionarios universitarios, muchos de los cuales ni siquiera van a la universidad. El descontrol en los sueldos universitarios es tal, que en algunos casos, un supervisor de imprenta ha llegado a ganar mucho más dinero que un profesor.

En el pasado, eran los estudiantes los que, para poder recibir el pan de la enseñanza y en base a los pocos recursos que recibía la UASD, realizan protestas, ahora, en la mayoría de los casos, son los profesores y las autoridades los que suspenden la docencia bajo cualquier pretexto.

Hoy en día, en la UASD se lucha, no por el bien de la Institución y de los estudiantes, sino más bien por el control de la entidad, la cual quieren dirigir grupos políticos antagónicos que solo buscan los beneficios personales de sus adeptos y esto, poco a poco, está opacando los grandes éxitos de lo que fuera nuestra Universidad Primada de América.

Ya las luchas de los estudiantes han pasado a un segundo plano y son los que dirigen la casa de estudios y los encargados de impartir docencia los que llevan el caos a la misma.

Los que han dirigido la Universidad simplemente repiten uno tras otro las mismas cosas y, aunque por las experiencias vividas están seguros de que los resultados van a ser iguales, continúan desarrollando las mismas acciones sin importarles en lo más mínimo la realidad de la UASD y lo que le pase a sus estudiantes ya que, en definitiva, lo que les mueve a actuar son sus intereses personales, no los de la academia.

Por nada del mundo quieren adecuar la UASD a los tiempos actuales. Ellos no aceptan que el cambio sea lo que impere y que haya una reestructuración en esa alta casa de estudios.

Es tan simple hacer que las cosas cambien, y que todo funcione de otra manera que, los que vemos la situación desde fuera, no podemos entender que es lo que está pasando en la UASD.

Si es que esos ilustres profesores de tan excelentes profesionales que salen de sus aulas, no quieren poner en práctica sus propios conocimientos para mejorar las cosas en la UASD, basta con que den una vueltecita por cualquiera de las universidades privadas que operan en el país, para que aprendan la manera en la que las mismas, con un menor presupuesto que la UASD y con menos facilidades físicas, operan de manera correcta, obtienen grandes beneficios y nunca han sido cerradas por exigencias, ni de sus estudiantes , ni de sus profesores.

La UASD, como Institución, debería ser un ejemplo a seguir por las demás universidades del país.

Las clases media, media baja y pobre que son las que más utilizan la universidad estatal, se merecen un mejor trato de los que dirigen la misma.

Es el pueblo dominicano en general el que debe exigir que nuestra universidad sea manejada de una manera más diáfana y en beneficio de toda la colectividad nacional y no de solo unos cuantos que la han convertido en un centro de descontrol donde se despilfarra el dinero.

Ya es tiempo de que la UASD sea reinventada, de que se eliminen las controversias políticas de su seno y de que la República Dominicana pueda decir orgullosa que la Primera Universidad del Nuevo Mundo, es un ejemplo a seguir.

El clamor debe ser encabezado por el Gobierno Central y recibir el respaldo de la Sociedad Civil, las iglesias, los clubes sociales y por todo el conglomerado social dominicano.

Yo entiendo y, me atrevo a asegurar que usted también piensa que: La UASD debe ser salvada. Es cuestión de que se tomen las acciones de lugar para conseguirlo.

 

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