La trascendencia del uso de la palabra

Por Carlos Martínez Márquez lunes 17 de julio, 2017

’La lengua y el paladar, formidable combinación para estimular la cabeza y el corazón’’. El autor.

El poder de la palabra, es el único recurso que tenemos, para lograr el equilibrio, de la razón y la comprensión. Cuántas vidas podemos salvar, con tan solo abrir nuestros labios? Cuantas oportunidades de conquistas dejamos escapar, por no utilizar el medio más elocuente que poseemos?  En la medida que aprendemos a estructurar nuestras palabras, en ese orden, aprendemos a construir nuestras vidas. Es increíble, como la palabra hablada, al expresar nuestros pensamientos, se vuelven en forma de experiencia.

 

Hablamos a nosotros mismos desde adentro, mucho más, de lo que compartimos con nuestros interlocutores. Es un proceso, en donde se van  configurando las cosas positivas y negativas, y que de manera involuntaria, aprendemos a procesarlas y reproducirlas tal cual, la escuchamos de nuestros padres. Cuando estamos en catarsis, el rotundo dialogo interno, hace que nuestras palabras se tornen muy importante, porque las mismas, constituyen nuestras palabras habladas. Ese dialogo interno, es el que crea el ambiente mental, que nos indica, cómo es que vamos actuar, el que determina el tipo de experiencia que atraemos.

 

Partiendo de ese elemento que poseemos todos, debemos aprender a no subestimarnos, porque la vida, puede darnos un significado muy  nimio con relación a nosotros y podemos padecer de una (auto-estima), que nos genere un estado de vulnerabilidad de cara a nuestra existencia, en cambio, si nos amamos y valoramos, la vida puede ser distinta y más positiva.

 

El arte del manejo de la palabra, devolvería, a aquellos desprovistos de espíritu, que los encauce, a una mejor zona de confort, para buscar la estabilidad de futuro.

La comunicación hablada, es el arma más efectiva, para generar un poder persuasivo, en la que seamos capaces, de equilibrar situaciones de tensiones en los aspectos políticos y en lo Sico-social. La convivencia Hombre-Mujer y los sentimientos, muchas veces, necesitan ese ingrediente  persuasivo, a través de la palabra, para disminuir las tensiones y discrepancias, para consolidar criterios, que nos hagan ser mejores seres humanos.

Comenta