La traición a un finado

Por Luis Brito jueves 19 de enero, 2017

Es aberrante que dos amigos y colaboradores de Mateo AquinoFebrillet le den la espalda al ex rector de la UASD después de ser asesinado.

Traicionar en vida es una grave falta de honor, pero es más vily cruel hacerlo contra una persona que haya sacrificado su vida por otro.

Edward Montás, principal testigo y quien originó lo que terminócon el desenlace fatal, y el chofer de Febrillet, Joel Soriano Ramírez, hacenlo posible para evitar que el asesino del ex rector de la UASD reciba el pesode la Ley por el crimen cometido.

Es atroz la forma triste e infeliz en que estos dosseñores tratan (en vano) de argumentar sudecisión para no accionar judicialmente contra del principal acusado, BlasPeralta.

Pierden su tiempo. El país está claro de lo que ha sucedido.

Nunca podrán engañar a su propia conciencia porque ésta legritará, y vivirán el resto de sus días como ruines y cobardes.

Estos señores, sin dudas, han caído en lo más bajo.