La tecnología como herramienta clave de los gobiernos de cara al nuevo decenio de la agricultura familiar

Por Arturo Bisono viernes 30 de agosto, 2019

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) define la agricultura familiar como una forma de clasificar la producción agrícola, forestal, pesquera, pastoril y acuícola gestionada y operada por una familia y que depende principalmente de la mano de obra familiar, incluyendo tanto a mujeres como a hombres. Esta fracción de agricultores que son los responsables de alimentar a más del 70% de la población mundial ocupando solamente el 25% de los recursos naturales disponibles, si comparamos esto con la gran agroindustria que solamente alimenta el 30% de la humanidad ocupando más 75% de los recursos naturales como suelo, energía agua, etc, nos damos cuenta de la importancia de la agricultura familiar en términos de seguridad alimentaria y reducción de la pobreza por lo cual se considera que dedicar esfuerzos por apoyarla de distintas formas es una excelente estrategia para cumplir los objetivos de desarrollo sostenible (ODS).

Hace solo algunos días, se realizó el lanzamiento regional del Decenio de la Agricultura Familiar donde la sede de este tan importante evento fue la República Dominicana. La actividad conglomeró ministros de agricultura o representantes gubernamentales, directores de organizaciones de la agricultura familiar, jóvenes, mujeres y pueblos originarios, parlamentarios, representantes de instituciones académicas, sector privado, funcionarios de agencias y organizaciones del Sistema de Naciones Unidas. El objetivo del evento fue renovar el compromiso de distintos sectores, afirmando las bases para la generación de una agenda de trabajo que contribuya a la erradicación del hambre y la pobreza y a la creación de una región más justa, inclusiva y prospera.

El representante regional de la FAO el Dr. Julio Berdegué en su conferencia magistral resalto las tres olas de cambio que nuestros países van a estar experimentando en este nuevo decenio: el cambio climático (CC), las nuevas Demandas que trastocan lo que entendemos por alimentación, y el vertiginoso cambio tecnológico. En este sentido de cara al cambio climático y tecnológico los gobiernos tendrán una difícil tarea y será casi una obligación estar a la altura de las circunstancias. En términos generales 2 grados más de temperatura y 200 mm menos de lluvias tendrá la Republica Dominicana, esto traerá una mayor demanda de agua de los cultivos en un escenario donde este recurso tendrá una tendencia a disminuir y esto lo vemos reflejado en las sequias que experimentamos año a año. LA ventaja del momento historio que estamos viviendo es que paralelo al CC tenemos una evolución de las tecnologías aplicadas a la agricultura que podría ayudar a mitigar los efectos y adaptar sobre todo a la agricultura familiar quienes son los que están en mayor vulnerabilidad por escasa capacitación y tecnología para enfrenta.

La tecnología aplicada a la agricultura hoy en día va desde apps en celulares a drones aplicando fertilizantes y agroinsumos de manera totalmente automatizada sin la necesidad de un piloto. Esta amplia gama de tecnologías puede generar cierta confusión a la hora de elaborar estrategias dirigidas a implementar tecnologías en el sector.

El físico-matemático británico William Thomson dijo «Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre. Esa frase explica por si sola la principal estrategia que debería seguir un gobierno en particular de cara a la disyuntiva de cuál debería ser una buena estrategia inicial para la implementación de tecnologías en el agro, zonificación de suelos, información agroclimática continua, mapas de sequía, variabilidad de la evapotranspiración, georreferenciación de productores con bases de datos actualizadas entre otras. En este sentido la información satelital, drones, GPS, estaciones meteorológicas y sistemas de información geográfica (SIG).

Esto permite cartografiar zonas productivas con características similares y diferenciarlas de otras zonas con otras condiciones que podrían ser relacionadas a la sequía, inundaciones, erosión, incidencias de plagas con alto riesgo económico e cosas básicas como la zonificación de cultivos. Esto permite identificar las causas de los problemas y elaborar planes, políticas e instrumentos de fomento para que la agricultura familiar tenga la certeza de que podrá contar con herramientas que le permitan tomar buenas decisiones en su día a día.

Anuncios

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar