La situación mundial, el país y la UASD

Por Francisco Rafael Guzmán lunes 17 de mayo, 2021

En los momentos actuales el mundo en el que vivimos es el mundo de La Pandemia, el de una grave crisis sanitaria mundial, pese a que muchas personas en nuestro sobrepoblado planeta no quieren aceptar esa inexorable realidad. Especialmente los que más  así piensan y actúan son los jóvenes, pero también aparecen no pocos adultos y hasta personas de la tercera edad que de igual forma piensan y actúan. Muchos seres humanos ignoran la amenaza que se cierne sobre la vida humana y la vida de otras especies, entre estas están amenazadas tanto unas que corresponden a la vida animal como otras que corresponden a la vida vegetal; el principal actor en la depredación de los ecosistemas, el principal responsable, ha sido el ser humano porque actúa muchas veces movido por afanes egoístas, movido la crematística o afán de lucro, sin importarle la consecuencia y lo hace estando dotado de una capacidad de raciocinio. Si bien hay animales no racionales que son depredadores, matan a otros de otra especie o de su misma especie para sobrevivir, lo cierto es que no depredan tanto, por lo menos si no son sacados del ecosistema o si no le ha dañado su ecosistema  el ser humano.

 

En el caso de La India, unos 60 o 65 millones de monos, con que cuenta ese país, andan por las calles, se suben a los automóviles estacionados en las marquesinas y las azoteas de las viviendas, como consecuencias de que les están destruyendo sus hábitats en las selvas.  Esos animales, pese a tener una composición química en su plasma sanguíneo muy parecida a la de nosotros y padecer en común  muchas enfermedades que padecemos los seres humanos, son trasmisores a los seres humanos de virus, siendo su organismo reservorio de ellos, los cuales no les provocan enfermedades a ellos  pero si a nosotros los humanos. Puede ocurrir también que el virus afecte a los monos, pero que estos muerdan a los humanos y trasmitan un virus que mute en el organismo humano y provoque enfermedad, como ocurre con la rabia del perro y debió ocurrir con el VIH antes de mutar como VIH, ya que los monos de Camerún a principios del siglo XX  se supone mordieron a viajeros que pasaron al Congo Belga, apareciendo así el VIH o SIDA en los humanos. Hay que agregar a los animales antes mencionados,  los murciélagos, los pollos de granja, los patos, el caballo, el pangolín, los ratones y otros animales son trasmisores de enfermedades a los seres humanos. Es decir, tanto animales salvajes como domesticados, lo cual está comprobado científicamente.

 

La situación mundial es de una emergencia, sobre todo si tenemos en cuenta el cambio climático que amenaza al planeta con el calentamiento global, con los gases que genera un insoportable parque de vehículos de motor que queman combustibles fósiles que lanzan tantos gases a la atmosfera. Varios años atrás teníamos  a nivel mundial más de 1,100, 000,000 millones de vehículos, la mayoría de ellos de cuatro más ruedas y en nuestro país, entre motores de dos ruedas y vehículos con cuatro ruedas o más, tenemos la friolera cantidad de “…4 millones 842 mil 367 vehículos en circulación…” (editorial Listín Diario del sábado 15 de mayo de 2021), agregando el editorial del decano de la prensa diaria dominicana “…en un ecosistema de vías que no ha cambiado en una década…”, pero es que para complacer al mercado no podemos construir tantas vías. No podemos acabar con la agricultura, para seguir haciendo carreteras turísticas y avenidas. El turismo no se puede incentivar tanto como se pretende. Nos estamos quedando sin agricultura por construir tantas casas, carreteras y hoteles suntuosos; no hay planificación, atendiendo las necesidades humanas para el bienestar de los sujetos sociales, lo que se ha estado tomando en cuenta es el afán de lucro del capital financiero, así no puede seguir nuestro país y ningún otro país del mundo. Ahora le toca al Estado intervenir, poner reglas y el óbito del neoliberalismo.

 

El currículo, o mejor dicho la oferta curricular, de La Universidad del Estado, porque por más que quieran decir las universidades privadas no piensan y ni actúan en función del bienestar de la ciudadanía, debe responder desde ahora y proyectarse hacia el futuro atendiendo a esa necesidad de enfrentar  crisis sanitaria mundial que nos afecta como país y promover la preservación de los ecosistemas, a fin de preservar la vida, respetando los hábitats de la fauna salvaje y tomando precaución con la fauna domesticada, para evitar las enfermedades zoonoticas.

 

Necesitamos como país que la Facultad de Ciencias de la Salud de la UASD siga jugando un rol importante, como lo ha venido jugando en la gestión de la Dra. Rosel Fernández como decana, pero el Estado tiene que ver la necesidad de que la universidad estatal tiene que jugar un rol de liderazgo en la educación superior, porque el país necesita de ello.

La educación superior no puede diseñar su currículo atendiendo a las necesidades del mercado, orientar la oferta curricular en función de la demandas del mercado, si no formar recursos humanos en función de las necesidades humanas, como por ejemplo la salud de los ciudadanos, la alimentación, la preservación de los ecosistemas, vivir en un régimen de justicia, la igualdad de derechos de la mujer en paridad con el hombre y el desarrollo espiritual de los ciudadanos.  No se debe permitir que desaparezcan carreras como la agronomía y la UASD debe promoverla y la licenciatura en Farmacia, la Licenciatura Matemática, Licenciatura en Biología, Licenciatura en Física y Licenciatura en Química  deben promoverse, estimuladas. Seguiremos hablando en otras entregas.

Por Francis Rafael Guzmán F.

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