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La responsabilidad de Jean Alain Rodríguez es justicia no lista

Por Humberto Salazar Jueves 18 de Mayo, 2017

No puede el Procurador General de la República, Jean Alain Rodríguez, por complacer el morbo de la opinión pública nacional, algunos han llegado al extremo de colocar un reloj en cuenta regresiva con la fecha marcada del 19 de mayo, festinar lo que es un proceso legal que debe cumplir con las normas contenidas en nuestro ordenamiento jurídico.

Vivimos en un país tan especial, que un tema tan delicado, tanto para la sociedad como para los que pudieran ser involucrados, está siendo tratado de una forma tan banal y alegre por algunos medios de comunicación, que tienen la fecha del 19 de mayor como si fuera un plazo fatal de un pagaré notarial.

Hablamos de una acusación tan seria, que involucrar a una persona sin poseer las pruebas de que recibió el total o parte de los sobornos que confesó la compañía Odebrecth haber entregado en la República Dominicana, podría conducir a un fusilamiento moral tanto para ese ciudadano como para su familia.

El tema de los 92 millones de dólares entregados como sobornos por parte de Odebrecth en el país, no es algo tan sencillo como para realizar una rueda de prensa y dar a conocer la confesión de un funcionario de Odebrecht en Brasil, con una serie de nombres que nunca van a satisfacer a los que han asumido hipócritamente este tema como parte de su estrategia política.

Tampoco puede la PGR actuar en forma irresponsable acusando alegremente a ciudadanos dominicanos, sin antes comprobar que los hechos que se les imputan tienen algún sentido en base a las pruebas recolectadas en los 5 meses que lleva una investigación que por solo por la necesidad de rastrear cuentas en bancos, algunos de ellos ya desaparecidos, implica una gran complejidad.

A veces nos parece estar leyendo un absurdo, cuando en algunos titulares de periódicos nacionales se habla de que han pasado 5 meses y todavía no se conocen los receptores de los sobornos en nuestro país, cuando en los Estados Unidos y Suiza, países del primer mundo y con todos los recursos para realizar este tipo de investigación se tardaron mas de 4 años para llegar a una conclusión y publicación.

Imaginemos por un momento el nombre que querramos que esté en la famosa lista que tantos están esperando sea publicada mañana 19 de mayo, ante una acusación en un tribunal, la primera presunción que debe tener el señalado es la de que es inocente hasta que le demuestren lo contrario, y la institución responsable de realizar esa demostración, con las pruebas en las manos, es la PGR.

Sería una insensatez entonces, que el Procurador General de la República Jean Alain Rodríguez, por presión de la opinión pública y por relojes colocados en algunos medios, como si fuera una invitación a una fiesta y una situación como esta no afectara a personas que serán inocentes hasta que un tribunal no dicte sentencia condenatoria firme en su contra, entregue una lista de nombres como si fueran los números de una lotería.

Solamente un pedido como este, desnuda las malsanas intenciones de grupos de presión, que sospechosamente insisten en que se les entregue una lista, como si esto resolviera algo, y decimos que es sospechosa la insistencia, porque cualquier abogado destruirá el caso en un tribunal si no se garantizan los derechos fundamentales de las personas que pudieran ser acusadas.

Hasta el momento en que escribimos estas líneas, el proceso que ha llevado la PGR ha sido preciso, sin prisas y sin pausas, en un caso complejo que todavía se encuentra en fase de secreto de sumario, se han entregado a la opinión pública las respuestas oficiales que son pertinentes en un caso complejo y se ha prometido varias veces que los involucrados serán sometidos a la acción de la justicia.

Esto es lo máximo que puede hacer la PGR, investigar, recolectar lo que considera son pruebas, llevar todo este material a un tribunal, pedir ante un juez las medidas de coerción a los acusados, y a partir de ese momento convertirse en parte, como representante de la sociedad dominicana en todos los juzgados donde se trate este caso, es decir, el Procurador no tiene ni siquiera el derecho de enviar a nadie a la cárcel, esto debe hacerlo un juez de acuerdo a su criterio y en una audiencia pública, oral y contradictoria.

Para colectar la mayor parte de las pruebas de este expediente, la PGR ha trabajado en un tiempo que podríamos calificar de récord, fue el 21 de diciembre del pasado año, menos de 5 meses, que se conoció de la publicación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos donde se daba a conocer la confesión de Odebrecht y Braskem y los acuerdos a que habían llegado con ese país, Suiza y Brasil.

Después de esto en República Dominicana se ha realizado múltiples interrogatorios, se allanó la sede de esa compañía y se incautaron documentos y equipos informáticos, se llegó a un acuerdo económico y de entrega de información con Odebrecth, se buscó la colaboración del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, se visitó Brasil y se buscó colaboración de parte de de ese país.

Pero ademas, a un caso que comenzó con un documento público y sin ningún nombre propio, se consiguió la confesión pública del intermediario que señala el expediente, prácticamente se conoce quien es el empleado 6 de Odebrecth que trabajaba en el caso de la República Dominicana y ya el país tiene en su poder los documentos enviados por Brasil como elementos de prueba, los que están siendo cotejados para dar forma a la acusación que será llevada a un tribunal penal.

Lamentablemente para algunos, no vivimos en un régimen dictatorial donde un grupo de vociferantes profesionales pretende tomar la justicia con sus lenguas afiladas en los medios de comunicación, si la PGR acusa a alguien, está en la obligación de sostener la acusación, no importa si esa persona fue mencionada en Brasil o donde sea, es en los tribunales dominicanos donde se tendrá que demostrar que el ciudadano a quien se acusa se le entregó dinero como parte de un soborno.

Es que hay una gran diferencia entre una lista, que puede servir para entretener al morbo de los dominicanos pendientes de este caso, y la realización de un proceso con todas las de la ley, esto porque la lista tiene un origen, la palabra o las pruebas que aporte Odebrecht, pero en una corte penal los documentos deben ser entregados a los abogados que van a defender a quienes se acuse, que los van a contradecir delante de un juez, esas son las bases de un estado de derecho, como el que suponemos vivimos los dominicanos.

Jean Alain Rodríguez no puede ceder a las presiones y festinar este caso, después de todo los que quieren solazarse en listas de nombres las tendrán en próximo día primero de junio, cuando la Procuraduría General de Brasil anunció que iba a levantar el secreto de las informaciones que dieron en los interrogatorios los 77 ejecutivos de Odebrecht que llegaron a un acuerdo para confesar sus delitos en ese país.

Dentro de esos 77 está la confesión del señor Marcos Vasconcelos Cruz, quien era el presidente de Odebrecht en República Dominicana y ha sido mencionado como la persona de donde podría partir la lista de señalados, no es lo mismo que acusados, como receptores de los sobornos de esa compañía en nuestro país y quien es muy probable que sea identificado como el ¨empleado 6¨ de Odebrecht que menciona la confesión depositada en los Estados Unidos.

Aunque algunos tomen esto con la alegría de un juego, el procurador general de la República debe caminar con ¨pies de plomo¨ antes de mencionar un solo nombre para llevarlo ante un tribunal, que es donde se decidirá su culpabilidad o inocencia, esto porque es un caso tan sonado, que la sola mención de una persona, aunque posteriormente pueda demostrar su inocencia, se convertirá un un fusilamiento moral y social que tendrá resultados terribles para las familias involucradas.

Cero complacencia al morbo popular convertido en un arma política en manos de irresponsables, después de todo es mucho mejor tener a un culpable en libertad que a un inocente preso, la opinión pública no es un tribunal por mas que se vista de verde, en un estado de derecho se debe respetar el debido proceso y hasta ahora, esta ha sido la conducta del Procurador General de la República, ojalá que continue de esta forma para bien de todos.