La República Dominicana no tiene la solución a la crisis haitiana

Por Antonio Gomez

Durante demasiado tiempo se ha venido discutiendo la crisis sanitaria, política, económica y social de Haití, sin embargo, la República Dominicana ha tenido que cargar con el peso de la migración irregular en territorio nacional.

 

La posición del presidente de la República, Luis Abinader tanto en el país como en la escena internacional, deja un mensaje claro y contundente de que la solución a la situación del vecino país, no es y muchos menos será un compromiso que deba asumir la nación dominicana ante la constante inestabilidad que vive el pueblo haitiano.

 

El presidente Luis Abinader durante su reciente visita a la Vicepresidenta de Los Estados Unidos de Norteamérica, Señora Kamala Harris y a la Organización de Estados Americanos (OEA), ha reiterado su discurso, claro y contundente, de que la comunidad internacional debe implicarse en la búsqueda de soluciones para la estabilización de Haití.

 

Las instituciones haitianas no tienen pleno funcionamiento en la actualidad. Después del magnicidio del presidente Jovenel Moise, Haití no tiene presidente, tiene un primer ministro sin una legitimidad electoral, el poder legislativo y judicial cesaron en sus funciones en el año 2020. Dadas esas circunstancias no hay un actor con quién establecer una línea de comunicación para la cooperación internacional y bilateral.

 

El gobierno dominicano se ha visto obligado a tomar la decisión de retirar las misiones diplomática y consular acreditadas en la República de Haití, por la recurrente crisis social que vive esa nación y los convulsos acontecimientos, caracterizados por actos violentos. Los propios organismos de seguridad del Estado dominicano han advertido que no hay garantías de seguridad a los dominicanos que cruzan a territorio haitiano.

 

La República Dominicana y Haití comparten una frontera de 391 km, donde hay intercambios comerciales en los mercados fronterizos y además hay un flujo considerable de migrantes, remesas, materiales de construcción y diversos tipos de insumos.

 

Saludamos la determinación del presidente Abinader de solicitar soluciones a los organismos internacionales ante la magnitud del problema haitiano, porque las bandas criminales y las crisis socio-política de  Haití representan una amenaza para la seguridad nacional de la República Dominicana.

 

La agenda internacional del presidente de la República se ha visto interrumpida por el paso del huracán Fiona, que ha dejado en estado de emergencia a varias provincias de las zonas Este y Norte del país.

 

El presidente Abinader se ha colocado a la altura de las  circunstancias, en primera fila para darle una rápida respuesta a las áreas afectadas por las lluvias y desbordamientos de ríos. Las instituciones del gobierno hacen desde ya un levantamiento de daños y reactivación de la actividad económica nacional.

 

Los momentos difíciles, requieren además del liderazgo, la empatía y la sensibilidad humana de un jefe de Estado, el presidente Abinader es consciente de la importancia de su presencia en este momento que por fuerza mayor, el país necesita la cooperación de todos los dominicanos.

Por Antonio Gómez Peña

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