La reivindicación de Miguel Vargas después de los demonios que desataron en su contra

Por Fernando Peña Sábado 4 de Febrero, 2017

Winston Churchill, Nelson Mandela, Ghandhi, Lincoln, ellos fueron capaces de luchar contra la adversidad, caminar en la cuerda floja en las peores circunstancias y lograron responder como la vida reclama en cada momento.

Ellos fueron verdaderos líderes en su época, quizás irrepetibles.

En el mundo de hoy, en el momento actual, se avizora una escasez de líderes, seguro que la crisis que vive Estados Unidos y el mundo traerá el surgimiento de líderes, en esta media isla nuestra no pasa diferente, aquí hay una crisis estructural y de verdaderos líderes.

Los dirigentes ortodoxos de los partidos políticos prefieren la escisión de las organizaciones, antes que ceder un espacio para su sustitución y el resurgir de nuevos liderazgos, el caso del PRD y su última división reflejó fundamentalmente esa lucha de liderazgo, de los viejos que no quieren renovación y nuevos dirigentes que plantean renovación, visión diferente y praxis política nueva.

Miguel Vargas asumió la titánica tarea de enfrentar a los ortodoxos del PRD, con una credibilidad ganada a base de trabajo en la organización, con la ilusión y esperanza del ideal de cambio en el partido blanco, de hacer un ejercicio político moderno, nuevo, actualizado a la geopolítica de hoy, los dirigentes con visión de cambio se afianzaron el nuevo líder que le daba luz, optimismo para llevar a la organización al estándar moderno y regresar al poder después de 12 años consecutivos en la oposición.

Es así que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) volvió al poder luego de 12 años consecutivos en la oposición, por la tozudez de los viejos que se fueron, llega al poder no con el poderío de voto con que dominó en el escenario electoral desde la caída de la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo hasta el 2015 (54 años), sino aliado al Partido de la Liberación Dominicana (PLD, teniendo como gestores y protagonista de ese gran pacto a Miguel Vargas y Danilo Medina.

Miguel Vargas, al igual que aquellos líderes de nuestra historia ha sido capaz de luchar contra la adversidad, caminar en la cuerda floja, respondiendo como la vida le ha reclamado en cada momento.

Desde sus nuevas funciones como Ministerio de Relaciones Exteriores, Miguel Vargas, continúa fortaleciendo el liderazgo en el PRD y reivindica su figura como político y líder de primacía en la nación dominicana.

Después de todos los zarpazos que le han dado desde su partido y fuera de él, atinado fue asumir la concertación con el PLD y Danilo Medina, aplaza su proyecto presidencial, y asume desde este portal de unidad el ideal de José Francisco Peña Gómez en la forma de conducir el Estado que tiene Danilo Medina que reivindica la famosa frase del líder de siempre del partido blanco Peña Gómez: “Primero la gente”.

Miguel Vargas ha tenido momentos estelares en la vida política nacional como cuando en el 2008, cuando fue candidato presidencial del PRD y logró el 42% contra el PLD y Leonel Fernández. Luego mantuvo su liderazgo en el PRD y aunque perdió la convención frente a Hipólito Mejía, fue una contienda bastante competida, 53% de Mejía frente a 46% de Vargas. Sin embargo, el presidente del PRD denunció que esa votación Mejía la logró con votos que no eran del PRD.

Miguel Vargas fue ministro de Obras Públicas en el gobierno de Hipólito Mejía, donde hizo una gestión que le ganó buena imagen y políticamente lo catapulto definitivamente en candidato del PRD.

El actual Canciller de la Republica trabajó y logró fortalecer al PRD luego de la derrota electoral del 2004, en que ese partido salió del gobierno con Mejía de candidato y un 35% de votación y una pésima aprobación pública.

Miguel Vargas va en ascendencia positiva de su liderazgo e imagen pública, solo falta para completar, que los perredeistas reciban producto de la alianza con el PLD, una amplia cuota de cargos y posiciones en este segundo gobierno de Danilo Medina, donde el partido blanco fue pieza clave y de oro para la reelección presidencial.

El acuerdo que firmaron Medina y Vargas se denominó “Gobierno Compartido de Unidad Nacional” un lema que debe hacer acopio de l participación de los perredeistas en el gobierno y que por demás hace referencia a la tesis del fallecido líder del PRD de “Gobierno Compartido”.

En definitiva, parece que la participación del PRD en el Gobierno es una valoración que en términos de futuro será positivo para ambas fuerzas políticas si se cumple con lo pactado, si se le da participación a la base del PRD, porque sería una alianza continua.