La reelección no da seguidilla

Por Jesús M. Guerrero martes 11 de junio, 2019

“El amor a la libertad es amor al prójimo; el amor al poder es amor a sí mismo.” William Hazlitt

La Embajada norteamericana en el país, cinco funcionarios de este gobierno, la mayoría del partido oficialista, representantes de la sociedad civil, la Iglesia Católica y la Evangélica, tres senadores norteamericanos, tanto demócratas como republicanos y la abrumadora mayoría ciudadana se han pronunciado y manifestado en contra de las pretensiones reeleccionistas que desean modificar la Ley Sustantiva, para habilitar la repostulación del Presidente de turno y ante este escenario solo los necios insisten con lo mismo.

Todo empezó con la carta del senador Menéndez en la cual solicitó la intervención del Secretario de Estado, Mike Pompeo y de ahí se pronunciaron otros legisladores, incluyendo a Adriano Espaillat y más recientemente, el republicano Marcos Rubio. Es decir, la partidocracia norteamericana ha hecho un consenso contra la intentona de reformar la Constitución Dominicana para habilitar nuevamente la reelección presidencial del Presidente.

Luego, ante la campaña de descredito contra Leonel Fernández, en la cual la punta de lanza fue un periodista peruano sin credibilidad alguna, quedó desmentida por el pronunciamiento de la Embajada Norteamericana. Pero, al mismo tiempo el comunicado ratificó la postura de la embajadora, Robin Bernstein donde manifestó que deben respetar la Constitución y el comunicado con el cual desmintieron al difamador consagraba lo siguiente: “La lucha contra la corrupción, el respeto a la Constitución y las elecciones libres e imparciales, son indicadores sólidos del compromiso de un país con la democracia.”

Para nadie es secreta la posición de la Iglesia Católica, desde el sermón de las siete palabras y la oposición frontal del Obispo Masalles. Por igual, los evangélicos han asumido una postura contraria a los anhelos reeleccionistas, poniéndose del lado de la gran mayoría ciudadana que según quince encuestas el rechazo es de 70% contra una posible reforma.

Iniciando este cuatreño, el Ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo se pronunció contra cualquier proposición continuista, afirmando que el Presidente no continuaría un día más en el gobierno hasta el 2020, lo que sorprendió fue el artículo del Embajador ante la OEA, Gedeon Santos distanciándose de los reeleccionistas y evidenciando lo peligroso de un tercer mandato consecutivo, luego el Ministro de Economía, Isidoro Santana manifestó que no sería correcto modificar la Carta Magna para reelegirse y esa misma semana el pronunciamiento del miembro del comité político, Euclides Gutiérrez Feliz exponiendo que se debe hacer silencio y mantener posiciones de cordura y que es lamentable que un sector del PLD, provoque preocupación al país por sus deseos de mantenerse en el poder y para ponerle la tapa al pomo, Antonio Isa Conde, Ministro de Minas y Energías también se colocó contra los reeleccionistas por exigir respeto a la Constitución.

También recordar las manifestaciones del sector empresarial contra todo ardid que sea con objetivo de modificar la Ley Sustantiva. Lo que obliga a preguntar, ¿Cómo se puede construir una victoria electoral con tantos frentes en contra?

Recordar la fatídica intentona reeleccionista del 2004, cuando el grupo de los siete enfrentó a Hipólito Mejía y aunque, solo resistió el difunto Hatuey Decamps, sabemos cómo terminaron las elecciones y el devenir del PRD.

En el caso de los legisladores que han adoptado la envestidura de defensores de la modificación, solo queda describirlos con el fragmento del artículo del uruguayo, Víctor Pavón, titulado ¿Desde quiénes gobiernas o cómo gobiernan?, cito: “Las reformas no solo electorales, sino también en política económica y en educación quedan truncadas porque los beneficios percibidos por los que ostentan el poder son tan altos que los costos están diluidos en una ciudadanía que no encuentra representantes en el mismo Congreso. La confianza ciudadana han sido suplantada por lo que hacen y deshacen los jefes y clanes partidarios. Esta es la razón por la que en el Congreso hay escasa renovación de personas y como corolario también afectan a la calidad de los representantes.”

Ha habido casos como los de Venezuela en el 2007 y el de Bolivia en 2016, donde las modificaciones constitucionales se han realizado por la vía del referéndum y tanto Chávez como Evo Morales fueron derrotados, en nuestro caso, una segunda modificación constitucional es la antesala de la derrota del PLD. Como también, la renuncia del ex Primer Ministro de Italia por la derrota a la que fueron sometidas sus pretensiones de reforma constitucional, cuando los pueblos no quieren que su Ley de Leyes sea tocada lo expresan en las urnas, para detener la modificación o para castigar a aquellos que la profanan.

Parecería ser que la reelección ya no da seguidilla, ni unifica aliados ni nada.

Cito un fragmento del trabajo titulado, Construyendo un equilibrio democrático: La reforma constitucional de Uruguay en 1917, autoría de Daniel Buquet y Juan Andrés Moraes:”Las teorías sobre el origen de la democracia han hecho particular hincapié en dos tipos de explicaciones. Por un lado, las teorías económicas se centran en la estructura de clases y los conflictos distributivos, como base de las estrategias que los actores económicos proyectan en la distribución del poder político. Como regla, estos conflictos de clase suelen estar latentes en todos los regímenes políticos, en particular en las instancias de transición a la democracia desde regímenes autocráticos u oligarquías competitivas  como la observada en Uruguay hacia 1917. En un plano similar, otras explicaciones estructuralistas se han concentrado en el efecto causado por el desarrollo socioeconómico y la modernización sobre la probabilidad de la democracia. Nuestro trabajo no rechaza esta clase de fenómenos ni la existencia de conflictos de clase más o menos manifiestos, sino que busca aislar las motivaciones e intereses políticos de los agentes en el proceso de negociación de reglas de juego democráticas. Por otro lado, teorías de corte culturalista han hecho hincapié en la estructura de preferencias de las elites y la forma en que estas se orientan a reconocer en la democracia a un conjunto de reglas para la resolución de conflictos. Desde esta perspectiva, la existencia de valores asociados al ejercicio de derechos políticos y civiles hace más probable la emergencia de regímenes democráticos.”

Es decir, que todas las modificaciones constitucionales necesarias en los países, han buscado la transición de regímenes dictatoriales a los democráticos y en el porvenir proteger y ampliar las garantías constitucionales y preservar la democracia. Pero, proponer una segunda reforma en menos de 4 años, para habilitar la repostulación presidencial no es más que retroceder a prácticas caudillistas y antidemocráticas.

Creo prudente concluir con la siguiente frase: “Sólo se deja guiar un pueblo cuando se le enseña un porvenir; un jefe es un comerciante de esperanzas.” Napoleón Bonaparte

Por; Jesús M. Guerrero

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